Sentadilla asiática: la postura oriental que fortalece los glúteos y previene el envejecimiento si se realiza pocos minutos al día

Su práctica, sencilla pero efectiva, se vincula con mejoras en la postura, el equilibrio y la prevención de molestias físicas asociadas al sedentarismo

Mujer descalza con ropa deportiva realizando una sentadilla profunda en un salón con sofá, mesa y plantas.
Una mujer realiza una sentadilla asiática sobre una alfombra en la sala de estar de su vivienda. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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La sentadilla asiática, una postura común en países del oriente, cada vez más popular entre entusiastas del ejercicio y la salud, va más allá de una simple posición para descansar.

Adoptar esta sentadilla profunda de manera regular puede aportar beneficios importantes para la movilidad articular, la flexibilidad y el fortalecimiento muscular.

Su práctica, sencilla pero efectiva, se vincula con mejoras en la postura, el equilibrio y la prevención de molestias físicas asociadas al sedentarismo.

Esta posición profunda fortalece piernas y abdomen, mejora el equilibrio y puede reducir molestias ligadas al sedentarismo si se practica con constancia y sin rebasar los límites del cuerpo. (Imagen Ilustrativa Infobae)
Esta posición profunda fortalece piernas y abdomen, mejora el equilibrio y puede reducir molestias ligadas al sedentarismo si se practica con constancia y sin rebasar los límites del cuerpo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Qué es la sentadilla asiática y cuáles son sus beneficios

La sentadilla asiática, también conocida como “deep squat” o “sentadilla profunda”, es una posición en la que la persona se agacha completamente hasta que las caderas quedan por debajo de las rodillas, manteniendo los pies planos en el suelo y la espalda recta.

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Es común en muchos países asiáticos, donde se utiliza tanto para descansar como para realizar tareas cotidianas. Entre sus principales beneficios destacan los siguientes:

  • Mejora la movilidad de cadera, rodillas y tobillos: Ayuda a mantener o recuperar el rango de movimiento natural de estas articulaciones.
  • Favorece la flexibilidad: Al mantener la postura, se estiran los músculos de las piernas y la parte baja de la espalda.
  • Fortalece la musculatura: Trabaja glúteos, cuádriceps, isquiotibiales y músculos del core.
  • Beneficia la digestión: En algunos contextos, se asocia con una mejor posición para evacuar, facilitando el tránsito intestinal.
  • Ayuda a la postura: Entrena el cuerpo para adoptar una alineación más natural, lo que puede prevenir dolores de espalda.
  • Funcionalidad cotidiana: Es útil para actividades como levantar objetos del suelo de forma segura.
Infografía explicativa con ilustraciones de personas en postura de sentadilla profunda, esquemas anatómicos y bloques de texto informativo.
Una infografía de Infobae detalla la ejecución correcta de la sentadilla asiática y sus beneficios para la movilidad articular, la postura corporal y el fortalecimiento muscular. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cómo realizar la sentadilla asiática de manera segura para obtener sus beneficios

Para realizar la sentadilla asiática de manera segura y aprovechar todos sus beneficios, sigue estos pasos y recomendaciones:

  1. Coloca los pies Separa los pies a la altura de los hombros o un poco más, según tu comodidad. Apunta ligeramente los dedos hacia afuera.
  2. Baja controladamente Flexiona las rodillas y lleva las caderas hacia abajo y atrás, como si quisieras sentarte en el suelo. Mantén la espalda recta, evitando encorvar los hombros.
  3. Mantén los talones en el suelo Es clave que los talones no se despeguen, aunque al principio puede costar. Si no logras bajar del todo sin levantar los talones, puedes colocar un pequeño soporte bajo ellos y trabajar poco a poco la movilidad.
  4. Coloca los brazos Puedes juntar las palmas frente al pecho (como en posición de rezo) y usar los codos para empujar suavemente las rodillas hacia afuera, abriendo la cadera.
  5. Respira y sostiene la posición Mantén la postura entre 20 y 60 segundos, respirando profundo. Si eres principiante, comienza con menos tiempo y repite varias veces al día.

Consejos de seguridad

  • No forzar la bajada: Si sientes dolor agudo en rodillas, caderas o tobillos, detente. Solo debes sentir un estiramiento moderado.
  • Progresión gradual: Si no puedes bajar hasta el fondo, hazlo hasta donde llegues sin perder la postura. Con la práctica, ganarás flexibilidad.
  • Superficie estable: Practica sobre una superficie plana y antideslizante para evitar caídas.
  • Calentamiento previo: Mueve ligeramente las articulaciones antes de intentar la sentadilla profunda, sobre todo si eres principiante.
Infografía con ilustraciones que detallan los pasos y consejos de seguridad para realizar el ejercicio de sentadilla asiática.
Una infografía de Infobae explica los pasos y las recomendaciones de seguridad para realizar correctamente la sentadilla asiática. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La sentadilla asiática es un ejercicio sencillo pero muy completo para la salud articular y muscular. Se recomienda practicarla con precaución si hay lesiones previas en rodillas, tobillos o caderas.

Personas con movilidad limitada pueden apoyarse sujetándose de una barra o superficie fija.

La clave está en la constancia y la paciencia. Mejorarás la movilidad y fuerza de manera segura si respetas los límites de tu cuerpo.

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