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¿Cruda o cocida? Esta es la mejor forma de consumir cebolla según sus propiedades medicinales

Comprender estas diferencias permite elegir la mejor forma de incorporarla a la dieta diaria para aprovechar al máximo sus beneficios

Cuatro mitades de cebolla blanca y morada, crudas y cocinadas, sobre una tabla de madera con sal y perejil.
Mitades de cebolla blanca y morada, crudas y asadas, reposan sobre una tabla de madera junto a granos de sal y hojas de perejil. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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La cebolla es uno de los ingredientes más presentes en la cocina mexicana y mundial. Más allá de su sabor y versatilidad, diversos estudios resaltan que sus propiedades nutricionales y medicinales varían según se consuma cruda o cocida.

Mientras que la cebolla cruda concentra antioxidantes y compuestos que fortalecen el sistema inmune, la versión cocida ofrece mayor tolerancia digestiva y aporta nutrientes que se mantienen tras la cocción.

Comprender estas diferencias permite elegir la mejor forma de incorporarla a la dieta diaria para aprovechar al máximo sus beneficios.

Una cebolla morada partida por la mitad, varias capas de cebolla peladas, una tabla de madera, un cuchillo y dos cuencos de cocina.
Una cebolla morada cortada por la mitad y sus capas externas se muestran en detalle sobre una tabla de madera con utensilios de cocina al fondo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cuáles son los beneficios a la salud de la cebolla cruda y sus beneficios cocida

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Estos son los beneficios principales para la salud de la cebolla cruda y cocida, según estudios recientes:

Beneficios de la cebolla cruda

  • Mayor concentración de compuestos bioactivos: Consumida cruda, la cebolla conserva flavonoides como la quercetina y compuestos azufrados, que son antioxidantes, antiinflamatorios y tienen efectos antibióticos.
  • Reducción de presión arterial y colesterol: Algunos estudios asocian el consumo de cebolla cruda con menores riesgos de hipertensión y colesterol alto.
  • Apoyo al sistema inmune: Los compuestos antioxidantes ayudan a fortalecer las defensas y a reducir el daño celular.
  • Prevención de enfermedades metabólicas: Hay evidencia de asociación con menor riesgo de obesidad, diabetes, hipercolesterolemia y enfermedades cardiovasculares.
  • Efecto prebiótico: La fibra inulina presente en la cebolla cruda favorece el crecimiento de bacterias benéficas en el intestino y mejora la digestión.
  • Posible reducción de riesgo de cáncer: El consumo regular se relaciona en algunos estudios con menor incidencia de ciertos tipos de cáncer.
Infografía con textos explicativos, ilustraciones de cebollas sobre una tabla de picar y seis íconos con temas de salud.
Una infografía de Infobae detalla los compuestos bioactivos y los efectos positivos del consumo de cebolla cruda en el organismo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Beneficios de la cebolla cocida

  • Mejor digestibilidad: La cocción suaviza la cebolla y puede hacerla más tolerable para personas con estómagos sensibles o problemas digestivos.
  • Conserva minerales y parte de la fibra: Aunque se pierden algunos compuestos volátiles, la cebolla cocida sigue aportando fibra, potasio, calcio, magnesio y algo de vitamina C.
  • Aporte de sabor y variedad: Cocida se integra fácilmente en guisos, sopas y otros platillos, facilitando su consumo regular dentro de una dieta variada.
  • Aprovechamiento de otros nutrientes: La cocción puede hacer más disponibles algunos nutrientes para el organismo.

Es importante recordar que la cebolla cruda es más rica en compuestos antioxidantes, pero puede causar molestias digestivas en personas sensibles.

La cebolla cocida es más suave para el estómago y sigue siendo saludable, aunque pierde parte de los compuestos sensibles al calor.

Infografía con ilustraciones de cebollas en una olla hirviendo, guisos variados, moléculas de nutrientes y el sistema digestivo.
Una infografía de Infobae detalla las propiedades nutricionales y la tolerancia digestiva que ofrece el consumo de cebolla cocida. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cómo consumir cebolla cruda y cebolla cocida para obtener sus beneficios para la salud

Para obtener los beneficios de la cebolla, tanto cruda como cocida, la clave está en la variedad y la forma de preparación:

Cómo consumir cebolla cruda

  • Ensaladas y salsas frescas: Agregar cebolla picada en ensaladas, pico de gallo, guacamole o ceviches ayuda a conservar los compuestos antioxidantes y azufrados.
  • Topping en platillos: Utilizar rodajas finas de cebolla roja o blanca cruda sobre tacos, tostadas, tortas o carne asada potencia su efecto antioxidante y le da frescura a la comida.
  • Marinada breve: Macerar la cebolla en jugo de limón o vinagre suaviza su sabor sin perder sus propiedades.

Consejo: Si se busca aprovechar al máximo los compuestos beneficiosos, como la quercetina y la alicina, es recomendable picar o machacar la cebolla y dejarla reposar algunos minutos antes de consumirla. Esto permite que se activen ciertas enzimas responsables de sus efectos biológicos.

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Cómo consumir cebolla cocida

  • Guisos, sopas y caldos: Cocinar la cebolla en estos platillos permite aprovechar su fibra, minerales y parte de sus compuestos beneficiosos, además de aportar sabor.
  • Salteados o asada: La cebolla cocida en sartén, al horno o a la parrilla suaviza su textura y sabor, lo que puede ser útil para personas con estómagos sensibles.
  • Como base de platillos: Usarla como primer paso en la preparación de arroz, salsas o estofados ayuda a integrar sus nutrientes en la receta.

Consejo: Cocinar la cebolla a fuego medio y por tiempos cortos ayuda a conservar más nutrientes. Evitar la sobrecocción o fritura prolongada para no perder vitaminas y compuestos volátiles.

Alternar ambas formas de consumo en la alimentación diaria permite aprovechar los diferentes beneficios que brinda la cebolla, adaptándose a gustos, platillos y necesidades de cada persona.

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