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Cuándo cambiar las plantillas (y por qué son la causa oculta del olor en el calzado)

Las bacterias sobreviven hasta 20 meses dentro del zapato húmedo y la plantilla es donde se acumulan, según una revisión científica

Infografía con una plantilla de zapato sucia, un pie, bacterias, hongos, y texto sobre la prevención de infecciones y malos olores en los pies.
El interior del calzado cerrado puede alcanzar niveles de humedad relativa de entre 96 y 100%, según una revisión científica publicada en la revista internacional Biology. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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Las plantillas del calzado deben cambiarse cada seis a doce meses porque el interior del zapato cerrado genera un ambiente cálido y húmedo donde bacterias y hongos se multiplican, según el Manual MSD, enciclopedia médica de referencia clínica.

Ese crecimiento microbiano produce el olor persistente en el calzado.

Un análisis que siguió casos durante 15 años en un hospital mexicano, publicado en la revista científica European Journal of Dermatology y disponible en PubMed, documentó 606 casos de infecciones por hongos en los pies vinculadas al uso de calzado cerrado.

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Pie humano descalzo, plantilla de zapato, zapatilla, bolas de polvo, moscas, líneas de olor verdes y hongos con caras dibujadas.
La Clínica Mayo recomienda quitarse los zapatos de vez en cuando durante el día para permitir que los pies ventilen. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Alternar el calzado y dejar 24 horas de reposo reduce la humedad que genera el olor

La Clínica Mayo -centro médico académico de Estados Unidos- recomienda a través de su portal oficial usar plantillas y talco para pies de venta libre como barrera activa para absorber el sudor dentro del zapato.

Indica también alternar el calzado para dar a cada par al menos 24 horas de reposo entre usos, lo que impide que la humedad acumulada reactive el crecimiento de microorganismos.

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Ilustración de un par de zapatos formales negros sobre un suelo de madera, con líneas onduladas de olor elevándose sobre un fondo beige, estilo acuarela y tinta.
El Manual MSD señala que la tiña del pie es la infección por hongos más frecuente en humanos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Para el calzado, la Clínica Mayo sugiere materiales naturales como el cuero, que permiten que los pies respiren.

Para actividad física, recomienda calcetines con control de humedad y cambiarlos una o dos veces al día si los pies sudan con facilidad.

Las señales que indican que ya es momento de cambiar la plantilla

Hay tres señales físicas que marcan el momento del cambio sin importar el calendario: olor persistente en el calzado aunque los pies estén limpios, deformación visible en el talón o el metatarso, y manchas oscuras o decoloración en la superficie de la plantilla.

Plantilla de zapato deportivo gastada con manchas oscuras y amarillentas, compresión en talón y metatarso, textura ligeramente húmeda, sobre superficie blanca.
La Clínica Mayo indica que las pantimedia deben tener suela de algodón para reducir la humedad en el pie. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Una revisión científica publicada en la revista Biology explica que los hongos causantes del pie de atleta sobreviven hasta 20 meses dentro de un zapato si las condiciones de humedad y temperatura se mantienen.

Reemplazar la plantilla es la medida que corta el ciclo, no limpiarla.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
La Clínica Mayo advierte que usar el mismo par de zapatos todos los días sin alternarlo favorece la acumulación de humedad. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El calzado cerrado sostiene la infección aunque el pie reciba tratamiento

De los 606 casos analizados en el estudio mexicano, el hongo causante del pie de atleta fue el más frecuente: apareció en el 35.97% de los pacientes.

El Manual MSD explica por qué el calzado cerrado sostiene ese ciclo: la humedad acumulada dentro del zapato facilita el crecimiento del hongo y hace que la infección regrese aunque el pie reciba tratamiento.

Mujer con camiseta azul y pantalón negro sentada en un sofá beige, oliendo su pie cubierto con un calcetín blanco y haciendo una mueca de asco.
Compartir calzado es uno de los principales mecanismos de transmisión de hongos en los pies, según la revisión de Biology. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cambiar la plantilla y usar calzado transpirable son las medidas que el manual señala para romperlo.

Cómo desinfectar el calzado entre cambios de plantilla

La revisión de Biology recomienda aplicar desinfectantes o aerosoles en el interior del calzado y las plantillas garantizando tiempo de contacto suficiente, y exponer el calzado a luz solar directa cuando sea posible.

Reemplazar o rotar las plantillas contaminadas forma parte explícita de las medidas que lista para reducir el riesgo de reinfección.

Infografía con pie humano, zapato deportivo, spray desinfectante, sol, plantillas de calzado, talco en polvo para el pie y lavadora con calcetines.
La infografía explica los métodos recomendados para desinfectar zapatos, plantillas y calcetines, incluyendo el uso de desinfectantes, luz solar, agentes desecantes y lavado con agua caliente para eliminar hongos, según fuentes médicas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El Manual MSD agrega que los agentes desecantes —como el talco antimicótico con miconazol o la solución de cloruro de aluminio— son una medida complementaria para mantener los pies secos entre un uso y otro.

Lavar los calcetines en agua caliente —a 60°C durante al menos 45 minutos— también elimina a los hongos de forma efectiva, según la revisión de Biology.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Desinfectar instrumentos personales de cuidado del pie —como cortauñas o limas— y no compartirlos es parte de las medidas de higiene que lista la revisión de Biology. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los pisos húmedos del hogar también contaminan el calzado

La misma revisión de Biology señala que los hongos causantes del pie de atleta además de sobrevivir dentro del calzado, también lo hacen superficies húmedas compartidas como pisos de regadera, tapetes y bancas.

El contacto con esas superficies descalzo reintroduce el ciclo del mal olor.

Toalla a rayas azules y blancas cuelga de una barra metálica en la puerta de cristal esmerilado de una ducha. Gotas de agua caen al suelo de baldosas.
Los hongos del pie de atleta no solo viven en la plantilla: sobreviven en pisos de regadera, tapetes y bancas húmedas del hogar. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La publicación recomienda desinfectar esas superficies con cloro y no compartir instrumentos de cuidado del pie como cortauñas o limas.

Mantener limpias las áreas húmedas del hogar forma parte de la estrategia para combatir el mal olor de los pies, calzado y plantillas.

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