El error que comete casi todo el mundo al regar con agua de arroz: así se hace bien

Investigadores de la Universidad Putra Malaysia documentaron que el líquido mejora la microbiota del suelo y estimula el crecimiento vegetal

Agua cayendo de un grifo a un colador metálico con arroz blanco sobre un fregadero de cocina moderna. Granos de arroz caen por la malla.
Enjuagar el arroz antes de cocinarlo es una práctica común en los hogares mexicanos. (Imagen Ilustrativa Infobae)
Guardar

El agua de arroz se convirtió en uno de los fertilizantes caseros más recomendados entre jardineros y huerteros.

La razón tiene respaldo científico: según una revisión de la Universidad Putra Malaysia publicada en la revista científica internacional Pertanika Journal, el líquido que queda tras enjuagar el arroz crudo contiene nutrientes que estimulan el crecimiento vegetal y mejoran la microbiota del suelo.

PUBLICIDAD

El almidón disuelto sirve de alimento para bacterias y hongos benéficos que viven en simbiosis con las raíces.

Una persona arrodillada en un jardín vierte café diluido de una regadera verde sobre una planta joven recién sembrada en un hoyo, junto a un montón de tierra.
El agua blanquecina que queda tras lavar el arroz crudo no es un desperdicio: contiene nutrientes que se desprenden del grano durante el enjuague. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El error más común es usar el agua del cocimiento en lugar de la del enjuague.

La revisión de Pertanika Journal documenta que son los nutrientes del lavado en frío los que benefician a las plantas: se desprenden del grano antes de la cocción y quedan disueltos en ese primer líquido blanquecino.

Una vez que el arroz se hierve, ese perfil nutricional cambia. El agua de cocción, además, llega caliente a las plantas: a partir de los 23°C pierde oxígeno disuelto de forma acelerada, y las raíces lo necesitan para respirar y absorber nutrientes.

PUBLICIDAD

Vista detallada de un jardín con bancales elevados repletos de tomates, berenjenas, pimientos, lechugas y hierbas, un sendero de piedra y una casa al fondo.
El agua del primer enjuague del arroz crudo contiene nutrientes que benefician el crecimiento de las plantas, según investigadores de la Universidad Putra Malaysia. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El agua del primer enjuague aporta nitrógeno, fósforo y potasio al suelo

El agua del primer enjuague concentra los nutrientes que el grano suelta en contacto con el agua fría, antes de llegar a la olla.

Según la Universidad Putra Malaysia, ese líquido aporta nitrógeno, fósforo, potasio, calcio, magnesio, azufre y vitamina B1 al suelo.

Imágenes de un hombre lavando arroz en el fregadero, y cuencos de arroz suelto y arroz cremoso, mostrando el contraste de texturas.
Investigadores universitarios han estudiado el líquido del lavado del arroz como alternativa a los fertilizantes químicos convencionales. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cuanto mayor es la cantidad aplicada, mayor es el crecimiento de la planta, documentaron los investigadores de la Universidad Putra Malaysia.

El agua del enjuague también incrementa la población de bacterias benéficas en el suelo y mejora su estructura física, lo que facilita que las raíces se expandan y absorban nutrientes con mayor facilidad.

Manos de persona adulta riegan una planta en maceta con hojas amarillas usando una regadera de metal. Se observan otras plantas verdes y una pala de jardinería.
El agua del enjuague del arroz crudo mejora la estructura del suelo y favorece la actividad microbiana, según la revista científica Pertanika Journal. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Por qué el agua de arroz reposada funciona mejor que la recién preparada

Dejar reposar el agua del enjuague a temperatura ambiente la convierte en un fertilizante más eficaz.

El equipo de la Universidad Putra Malaysia documentó, en condiciones ambientales de laboratorio, que ese proceso aumenta significativamente la disponibilidad de nitrógeno, fósforo y potasio para las plantas.

Infografía que muestra un frasco con arroz y agua, rodeado de microorganismos, moléculas y representaciones de nutrientes y raíces de plantas.
El agua de arroz reposada demuestra ser un fertilizante vegetal más potente, aumentando nutrientes y microorganismos beneficiosos, según hallazgos de la Universidad Putra Malaysia. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Entre los microorganismos benéficos que aparecen durante la fermentación, los investigadores identificaron Bacillus velezensis y Pantoea agglomerans, bacterias que producen una hormona natural de crecimiento vegetal y que ayudan a las raíces a desarrollarse con mayor vigor.

La Universidad Tecnológica MARA midió el efecto del agua de arroz fermentada en plantas

Un estudio presentado en el Final Year Project Colloquium 2025 de la Universidad Tecnológica MARA comparó tres tratamientos en plantas de cultivo: agua de grifo, agua de enjuague fresca y agua de enjuague reposada.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
La Universidad Putra Malaysia identificó nitrógeno, fósforo, potasio, calcio, magnesio, azufre y vitamina B1 en el agua del primer lavado del arroz crudo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El agua fermentada logró una tasa de germinación del 90%, la mayor producción de hojas y la mayor altura de planta.

El agua de enjuague sin fermentar superó al agua de grifo en un 20% en crecimiento general.

El arroz está presente en millones de hogares mexicanos y casi todo se lava antes de cocinarse

Para el ciclo 2025-2026, el consumo humano de arroz en México se estima en 957 mil toneladas, según un acuerdo de la Secretaría de Economía publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el 5 de enero de 2026.

Un productor de arroz del estado de Morelos muestra el proceso de cultivo del grano en una región donde el suelo y el clima definen sus características. (YouTube/@Agricultura_mex)

El agua del primer enjuague que se tira diariamente en los hogares contiene los mismos nutrientes que los estudios de la Universidad Putra Malaysia identificaron como benéficos para las plantas.

Cómo preparar y aplicar el agua de arroz para regar plantas

Se toma el agua del primer enjuague del arroz crudo, sin sal, aceite ni condimentos, y se deja reposar en un recipiente a temperatura ambiente.

Antes de aplicar, se diluye con agua limpia y se riega en la base de la planta, nunca sobre las hojas, para evitar hongos. La frecuencia recomendada es una o dos veces al mes.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Entre los microorganismos que aparecen al fermentar el agua de lavado del arroz, la Universidad Putra Malaysia identificó Bacillus velezensis y Pantoea agglomerans, bacterias que producen una hormona natural de crecimiento vegetal. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El agua preparada no debe guardarse más de 48 horas sin fermentar: pasado ese tiempo puede generar bacterias no deseadas y malos olores.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD