México reconoce cooperación de Panamá para combatir la plaga del gusano barrenador

Modelo de control biológico en biofábrica de Chiapas fue retomado de la Planta de Pacora

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Claudia Sheinbaum y  José Raúl Mulino
México reconoce cooperación de Panamá para combatir la plaga del gusano barrenador. (Presidencia)

Durante el encuentro de este 15 de julio de 2026, entre la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y su homólogo de Panamá, José Raúl Mulino Quintero, se destacó la cooperación de ambas naciones para combatir la plaga del Gusano Barrenador del Ganado (GBG), misma que ha acechado a México desde noviembre de 2024.

La mandataria mexicana resaltó que entre los trabajos que ambas administraciones seguirán impulsando se encuentra el intercambio en materia de agroindustria, recordando que el modelo de control biológico de la biofábrica inaugurada en Metapa de Domínguez, Chiapas, está basado en la experiencia de la Planta de Pacora en Panamá.

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“Recibimos cada semana pupas de esta planta que tienen ustedes para poder fabricar o poder desarrollar las moscas que van a atender el grave problema del gusano barrenador”, detalló Sheinbaum.

A través de sus redes sociales, la presidenta de México reiteró que tras la reunión con su homólogo se fortalecerán los lazos en comercio, inversión, conectividad, infraestructura, seguridad, cultura, educación e innovación.

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(Presidencia)

Así es la planta de producción de moscas con la que México busca combatir al GBG

El pasado 27 de junio se inauguró en Metapa de Domínguez, Chiapas, la planta de producción de moscas estériles del gusano barrenador del ganado (GBG), una biofábrica construida de manera conjunta por México y Estados Unidos para combatir una plaga que amenaza a los animales de sangre caliente, la industria ganadera y la seguridad alimentaria de ambos países.

La instalación comenzó operaciones el 28 de junio y para mediados de julio ya produce 28 millones de moscas estériles por semana, según datos oficiales. Esa cifra crecerá de forma gradual hasta alcanzar 100 millones semanales a finales de 2026. Una vez en su máxima capacidad, el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) evaluará si es viable escalar la producción hasta 120 millones por semana.

La planta de Metapa no opera de forma aislada. Su producción se suma a la de la biofábrica de Pacora, Panamá, que desde 2024 genera 100 millones de moscas estériles semanales para abastecer a Centroamérica y, posteriormente, a México y Estados Unidos.

Gusano barrenador: gobierno federal espera producir 100 millones de moscas estériles por semana a finales de 2026.
Gusano barrenador: gobierno federal espera producir 100 millones de moscas estériles por semana a finales de 2026.

Las moscas que produce la instalación son parte de la Técnica del Insecto Estéril (TIE), un método de control biológico que requiere condiciones precisas para funcionar: se necesitan al menos 10 machos estériles por cada mosca silvestre en la zona de liberación. Por eso, las liberaciones se realizan exclusivamente en áreas con baja densidad de la plaga.

La TIE no funciona sola. La estrategia la complementan acciones en campo como la detección y curación de heridas en animales, la vigilancia epidemiológica, la regulación del movimiento de ganado y la capacitación a productores. El objetivo de esas medidas es reducir las poblaciones de moscas silvestres y generar datos que permitan medir la eficacia del método.

Con la biofábrica de Chiapas en operación, la estrategia de erradicación seguirá la misma ruta que funcionó hace más de cuatro décadas: avanzar del norte al sur del continente hasta eliminar la plaga de México y Estados Unidos, y después de cada país centroamericano, uno a uno.

El destino final de ese corredor de control es el Tapón del Darién, la selva densa en la frontera entre Panamá y Colombia, donde se busca volver a confinar al GBG de forma permanente.

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