Esta vitamina es clave en para tener mejor rendimiento y evitar lesiones al hacer ejercicio, pero muchos tienen deficiencia

El Instituto Puleva de Nutrición señala que la función principal de esta vitamina es facilitar la absorción de calcio, mineral esencial para la salud ósea y el rendimiento físico.

Guardar
Google icon
vitamina D
Reportes recientes atribuyen a la vitamina D un efecto directo en la prevención de fracturas y debilidad muscular. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Pocas personas lo saben, pero la deficiencia de vitamina D compromete la fuerza muscular y aumenta el riesgo de lesiones en personas que practican ejercicio de manera regular.

De acuerdo con Instituto Puleva de Nutrición, la función principal de esta vitamina es facilitar la absorción de calcio, mineral esencial para la salud ósea y el rendimiento físico.

PUBLICIDAD

Reportes recientes atribuyen a la vitamina D un efecto directo en la prevención de fracturas y debilidad muscular, factores que inciden en la continuidad y la calidad del entrenamiento.

Diversos especialistas advierten que cerca del 60% de la población presenta niveles inferiores a los recomendados, según cifras citadas por Apotheken Umschau. El diagnóstico oportuno y la intervención médica permiten reducir la incidencia de lesiones y optimizar el desempeño deportivo.

PUBLICIDAD

Ilustración de acuarela con líneas finas mostrando una mano tomando una cápsula de vitamina D de un frasco, con más píldoras en la mano y la mesa de madera.
Una mano sostiene cápsulas de vitamina D junto a un frasco y otras píldoras, ilustrando la importancia de la suplementación para la salud en esta imagen de acuarela con líneas finas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La razón por la cual la vitamina D puede ser la clave para evitar lesiones al hacer ejercicio

La vitamina D es clave para el rendimiento físico y la prevención de lesiones durante el ejercicio por varias razones respaldadas por evidencia científica reciente:

  • La vitamina D facilita la absorción del calcio en el intestino, lo que es fundamental para la salud ósea. Unos huesos fuertes y sanos ayudan a soportar mejor la carga del ejercicio y reducen el riesgo de fracturas y lesiones óseas.
  • Además de su papel en el metabolismo óseo, la vitamina D participa en el mantenimiento de la función muscular. Niveles adecuados de esta vitamina contribuyen a una mejor fuerza muscular, lo que puede traducirse en mejor desempeño físico y menor riesgo de caídas o lesiones musculares.
  • Una buena salud inmunológica también se asocia con niveles óptimos de vitamina D, lo que puede ayudar a una mejor recuperación tras el ejercicio y a reducir el riesgo de enfermedades que podrían afectar la continuidad del entrenamiento.
  • Es importante destacar que la vitamina D actúa de forma complementaria con la vitamina K2 para asegurar que el calcio absorbido se deposite correctamente en huesos y dientes, y no en arterias o riñones, lo que podría tener efectos adversos en la salud cardiovascular.

Una dieta que incluya vitamina D, calcio y otros nutrientes esenciales contribuye a un mejor rendimiento físico y a la prevención de lesiones relacionadas con el ejercicio.

También se recomienda consultar con un profesional de la salud antes de iniciar suplementación, especialmente si hay factores de riesgo de deficiencia de vitamina D o problemas de salud ósea.

Ilustración de un hombre barbudo de unos 40 años corriendo en un parque con edificios al fondo, su pierna derecha muestra los músculos de la pantorrilla resaltados.
Una dieta que incluya vitamina D, calcio y otros nutrientes esenciales contribuye a un mejor rendimiento físico . (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cuáles son los síntomas y cómo saber si tengo deficiencia de vitamina D

Los síntomas de deficiencia de vitamina D pueden ser sutiles y a menudo se confunden con otras afecciones, pero los más frecuentes incluyen:

  • Cansancio persistente o fatiga, incluso después de descansar bien.
  • Dolor o debilidad muscular, calambres y sensación de debilidad general.
  • Dolor óseo, especialmente en piernas, espalda baja o costillas.
  • Mayor propensión a enfermedades respiratorias o infecciones frecuentes.
  • Cambios de ánimo, como tristeza, irritabilidad o tendencia a la depresión.
  • En casos prolongados, puede haber mayor riesgo de fracturas, osteoporosis y, en niños, problemas en el desarrollo óseo como el raquitismo.

¿Cómo saber si tienes deficiencia? La única forma precisa de diagnosticar una deficiencia de vitamina D es mediante un análisis de sangre que mida los niveles de 25-hidroxivitamina D. Se considera deficiencia cuando el valor es menor a 20 ng/ml; valores por debajo de 12 ng/ml son considerados déficit grave.

Factores de riesgo:

  • Pasar poco tiempo al sol o usar bloqueador solar de manera constante.
  • Tener piel oscura, ya que produce menos vitamina D con la exposición solar.
  • Edad avanzada, obesidad, cirugías bariátricas o enfermedades intestinales que dificultan la absorción.
  • Dieta baja en alimentos ricos en vitamina D o problemas renales/hepáticos.
Una persona adulta con expresión de preocupación se toca el oído izquierdo y sostiene un frasco de vitaminas; un símbolo de vitamina D brilla junto a su oreja.
Detectar la deficiencia de esta vitamina puede ser algo complicado. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Si tienes varios de estos síntomas o factores de riesgo, se recomienda acudir a un médico para que valore la necesidad de un análisis y posible suplementación. La automedicación con vitamina D no es recomendable sin orientación profesional, ya que el exceso también puede causar daños.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD