Por primera vez llega a CDMX exposición de Dalí con obras originales nunca antes exhibidas en el país: cuándo y dónde ver

La experiencia reúne una colección inédita en América Latina, incluyendo una obra realizada específicamente para Alfred Hitchcock con más de ocho decenas de piezas firmadas que llegan desde Dalí Universe y un acervo privado resguardado en Suiza

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Primer plano de Salvador Dalí, ojo con pestañas largas, hombre con rueda, elefante de patas largas, hombre de espaldas en silla con "Hitchcock", texto promocional
Un afiche promocional anuncia la exposición "Dalí: Escenografía de un Sueño" que presenta más de 80 obras originales de Salvador Dalí. (Dalí Escenografía de Un Sueño/ Sensea Immersive)

La exposición de obra original de Salvador Dalí más amplia en México en décadas abrió sus puertas el 25 de junio de 2026 en el Palacio de la Autonomía de la UNAM, en el Centro Histórico de la Ciudad de México. Dalí: Escenografía de un Sueño reúne más de 80 piezas originales y firmadas del pintor surrealista español, procedentes de la colección Dalí Universe y de una colección privada resguardada en Suiza.

La muestra es la primera vez que esta experiencia se presenta en América Latina. A diferencia de otras propuestas digitales recientes, todas las obras son originales: pinturas, esculturas, dibujos, grabados y documentos que no habían estado en México con anterioridad.

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La pieza que nunca había llegado a México

Póster rojo de exposición Dalí con una jaula esférica dorada, un ojo grande central, tres ojos pequeños, silueta de un hombre y silla Mr. Hitchcock
Un cartel publicitario anuncia la exposición “Dalí: Escenografía de un Sueño” en el Palacio de la Autonomía de Ciudad de México, mostrando elementos surrealistas asociados al artista. (Dalí Escenografía de Un Sueño)

El atractivo central de la exposición es Spellbound, un lienzo monumental de 10 metros de ancho por 5 de alto (32.8 por 16.4 pies) que Salvador Dalí pintó en 1945 por encargo del director Alfred Hitchcock para las secuencias oníricas de la película homónima, protagonizada por Ingrid Bergman y Gregory Peck.

La obra se exhibe en México por primera vez en la historia. Instalaciones audiovisuales, proyecciones y hologramas inspirados en Spellbound acompañan la pieza y reconstruyen la colaboración entre el pintor catalán y el cineasta británico.

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Ocho salas, 90 minutos, tecnología y arte original

Salvador Dalí, 1953, retratado por Jean Dieuzaide
Salvador Dalí, 1953, retratado por Jean Dieuzaide

El recorrido se organiza en ocho salas temáticas dedicadas a conceptos como la memoria, los sueños, el miedo y la paranoia. La duración estimada es de 90 minutos.

La muestra integra recursos tecnológicos —proyecciones envolventes, hologramas, un infinity room y audioguías— sin sustituir las piezas físicas, sino para ampliar la experiencia del visitante. Al concluir el recorrido, los asistentes pueden acceder a una experiencia de realidad virtual con costo adicional de $80, sujeta a disponibilidad en taquilla.

Precios, horarios y cómo llegar

Primer plano del ojo y bigote de Dalí, figuras de elefante y hombre, silla de director con el nombre "Hitchcock", texto "Dalí: Escenografía de un Sueño" sobre fondo rojo
Un cartel de exposición presenta el rostro de Salvador Dalí, referencias a su arte surrealista y al cineasta Alfred Hitchcock. (Dalí Escenografía de Un Sueño)

La exposición permanecerá abierta hasta el 31 de agosto de 2026, de lunes a domingo entre las 10:00 y las 19:00 horas. Los accesos son programados con franjas cada 15 minutos, por lo que es necesario seleccionar horario al comprar el boleto en línea a través de la página oficial de Dalí Universe.

Los precios varían según el día y el tipo de visitante:

Entrada general: $320 entre semana / $420 en fin de semana

Niños de 4 a 12 años, adultos mayores y personas con discapacidad: $190 entre semana / $290 en fin de semana

Estudiantes con credencial vigente: $150 (solo entre semana, únicamente en taquilla)

Paquete familiar (2 adultos y 2 menores de 13 años): $900 entre semana / $1,250 en fin de semana

Menores de 3 años: entrada gratuita

Grupos de 10 personas o más: 15% de descuento

El recinto se ubica en Lic. Primo de Verdad 2, a pasos del Zócalo, el Palacio Nacional y el Templo Mayor. La estación de Metro más cercana es Zócalo/Tenochtitlan, Línea 2.

Organizadores y próximas ciudades

La muestra es producto de una colaboración entre Sensea Immersive, la Fundación UNAM (FUNAM), L’ART Universe y Dalí Universe, con dirección creativa de Phantasya Comunicazione. Antes de llegar a México, recorrió Estados Unidos, Reino Unido, Italia, Alemania, China y Singapur.

Filippo Pandolfini, uno de los organizadores, indicó que “la expectativa es extenderla por lo menos 4 o 6 meses, dependiendo del aforo e interés”, con planes de llevarla posteriormente a Guadalajara y Monterrey.

Dalí y México: una relación construida sobre un mito

Salvador Dalí nunca pisó México según lo documentado oficialmente, aunque circulan versiones sobre una visita a la nación. La investigación biográfica —incluyendo los trabajos de sus biógrafos Robert Descharnes y Gilles Néret— no registra ningún viaje del pintor catalán a América Latina.

Sin embargo, su nombre lleva décadas ligado al país por una de las frases más repetidas de la cultura popular: “De ninguna manera volveré a México. No soporto estar en un país más surrealista que mis pinturas”.

El problema es que esa cita no aparece en ninguna fuente primaria verificable: ni en su autobiografía La vida secreta de Salvador Dalí (1942) ni en los archivos de la Fundació Gala-Salvador Dalí. Todo indica que es una reinterpretación popular de una idea que sí dejó por escrito André Breton, fundador del surrealismo, tras su viaje a México en 1938: la de que el país era “el lugar surrealista por excelencia”.

La entrevista con Zabludovsky y sus opiniones sobre el arte mexicano

El contacto más documentado entre Dalí y la cultura mexicana ocurrió en 1971, cuando el periodista Jacobo Zabludovsky viajó hasta Port Lligat, en España, para entrevistarlo. El encuentro es recordado como uno de los momentos más caóticos de la carrera del comunicador.

En esa conversación, Dalí fue directo sobre el muralismo mexicano: “Con todo el respeto que le tengo a los artistas de gran talento de México, el arte mexicano no me gusta absolutamente nada”, dijo, y añadió que las pinturas no deberían superar el tamaño de un caballete. Señaló que había conocido a Diego Rivera y que era “el que me gusta menos de todos”.

Su rechazo al muralismo era coherente con su propia práctica: Dalí consideraba que obras como Las Meninas o Las Lanzas representaban el techo de lo posible en pintura, y los murales le parecían lo opuesto a esa escala.

La conexión real: el surrealismo como puente cultural

Que Dalí no haya venido no impidió que su obra circulara en México. Desde los años 30, reproducciones de sus pinturas aparecían en revistas culturales mexicanas. En 1940, la Galería de Arte Mexicano incluyó piezas suyas en la Exposición Internacional del Surrealismo, junto a obras de Max Ernst, Leonora Carrington, Remedios Varo y Frida Kahlo.

México se convirtió en refugio de surrealistas europeos durante la Segunda Guerra Mundial, lo que generó un intercambio creativo entre artistas del viejo continente y pintores mexicanos. Paradójicamente, muchos de estos últimos rechazaron la etiqueta: Kahlo insistía en que no pintaba sueños, sino su propia realidad.

La llegada de Dalí: Escenografía de un Sueño al Centro Histórico de la CDMX en 2026 representa, en ese sentido, el primer encuentro físico y verificable entre las obras originales del artista catalán y el público mexicano.

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