Así engañan al cerebro los futbolistas: el motivo detrás de escupir bebidas deportivas en la cancha

Un hábito curioso entre futbolistas ha sido analizado por científicos

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Detrás de una acción habitual en el futbol profesional, la ciencia encontró algo relevante. REUTERS/Scott Heppell
Detrás de una acción habitual en el futbol profesional, la ciencia encontró algo relevante. REUTERS/Scott Heppell

La imagen de futbolistas que escupen bebidas deportivas durante los partidos ya no se considera solo una costumbre, sino que ha llamado la atención de la ciencia y ha sido objeto de estudios especializados.

Instituciones como la Universidad de Birmingham y el National Institutes of Health (NIH) han profundizado en el fenómeno, explicando cómo esta conducta influye en el rendimiento desde una perspectiva neurofisiológica.

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Por qué los futbolistas escupen la bebida: la explicación científica

El acto de enjuagar la boca con una solución de carbohidratos y escupirla, lejos de ser un hábito superficial, se basa en evidencia experimental sólida.

El grupo de investigación liderado por James Carter y Asker Jeukendrup en la Universidad de Birmingham publicó en 2004 el estudio “Effect of mouth rinsing with carbohydrate solutions on endurance performance” en la revista Medicine & Science in Sports & Exercise.

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En este trabajo, los científicos demostraron que los atletas que solo enjuagaban la boca con una solución de carbohidratos (sin ingerirla) mejoraban su rendimiento en pruebas de contrarreloj tanto como aquellos que sí tragaban la bebida.

El resultado sorprendió a la comunidad científica, ya que el beneficio no podía explicarse por el aporte metabólico directo de energía, sino por una alteración en la percepción de fatiga a nivel cerebral.

Los investigadores concluyeron que la señal enviada al sistema nervioso central desde la cavidad oral era suficiente para aumentar la motivación y la capacidad de esfuerzo en situaciones de alta exigencia deportiva.

Los científicos demostraron que los atletas que solo enjuagaban la boca con una solución de carbohidratos (sin ingerirla) mejoraban su rendimiento en pruebas de contrarreloj tanto como aquellos que sí tragaban la bebida. REUTERS/Daniele Mascolo
Los científicos demostraron que los atletas que solo enjuagaban la boca con una solución de carbohidratos (sin ingerirla) mejoraban su rendimiento en pruebas de contrarreloj tanto como aquellos que sí tragaban la bebida. REUTERS/Daniele Mascolo

Cómo la boca “engaña” al cerebro: mecanismos moleculares y cerebrales

El NIH ha aportado pruebas sobre los mecanismos específicos que hacen posible este fenómeno.

El artículo “Glucose transporters in taste cells”, publicado en el Journal of Clinical Investigation por Margolskee y colaboradores, describe cómo la cavidad oral humana contiene transportadores de glucosa, como el SGLT1, capaces de detectar la presencia de azúcares calóricos.

Este descubrimiento, respaldado por estudios moleculares y genéticos, demuestra que la boca puede distinguir entre carbohidratos reales y edulcorantes artificiales, activando vías neuronales de recompensa solo ante la presencia de energía utilizable.

Otro trabajo relevante del NIH, “Sodium-glucose cotransporter 1 (SGLT1) and sweet taste”, profundiza en cómo este sensor, ubicado en las células gustativas, es clave para desencadenar la respuesta cerebral que reduce la percepción de esfuerzo y sostiene la función cognitiva bajo fatiga.

Este mecanismo es independiente del sabor dulce: los transportadores responden a la estructura química de los azúcares reales y no a la de los edulcorantes no calóricos.

Beneficio práctico de la estrategia en el fútbol de élite

Las conclusiones de Carter, Jeukendrup y su equipo en la universidad inglesa han tenido impacto directo en la planificación nutricional de equipos de élite.

Durante los partidos, especialmente en los minutos finales, los futbolistas se benefician del enjuague bucal con carbohidratos porque logran engañar al cerebro, obteniendo un “golpe sensorial” que les permite mantener la intensidad sin sobrecargar el aparato digestivo ni sufrir las molestias asociadas a la ingestión de líquidos en condiciones de estrés.

Este protocolo, respaldado por los estudios del NIH, permite activar circuitos cerebrales de recompensa y motivación sin la necesidad de absorber los azúcares a nivel intestinal.

Así, los jugadores pueden sostener la concentración, la precisión y la capacidad física en los momentos más demandantes del juego.

Los futbolistas se benefician del enjuague bucal con carbohidratos porque logran engañar al cerebro, obteniendo un “golpe sensorial” que les permite mantener la intensidad sin sobrecargar el aparato digestivo ni sufrir las molestias asociadas a la ingestión de líquidos en condiciones de estrés. REUTERS/Bernadett Szabo
Los futbolistas se benefician del enjuague bucal con carbohidratos porque logran engañar al cerebro, obteniendo un “golpe sensorial” que les permite mantener la intensidad sin sobrecargar el aparato digestivo ni sufrir las molestias asociadas a la ingestión de líquidos en condiciones de estrés. REUTERS/Bernadett Szabo

Límites y recomendaciones según la evidencia biomédica

Tanto la Universidad de Birmingham como el NIH subrayan que la técnica del enjuague bucal es una herramienta complementaria, no un reemplazo de la nutrición e hidratación convencionales.

Su principal ventaja reside en la rapidez de acción y la ausencia de efectos secundarios digestivos, pero su efecto es transitorio y depende del estado de fatiga y glucógeno del atleta.

Ambas instituciones recomiendan emplear el enjuague en pausas breves durante el partido, asegurando además una correcta reposición de líquidos y nutrientes en los descansos reglamentarios.

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