Quien es Carlitos Rugrats, el pistolero del Mayito Flaco que ha sido clave en la guerra contra “Los Chapitos”

El hombre que lideró la muerte del jefe de escoltas de Iván Archivaldo, acumula sanciones del Departamento del Tesoro y es acusado de narcoterrorismo

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Un hombre, fajos de billetes de dólar, varias pistolas, fusiles de asalto, un fusil con lanzagranadas y paquetes rectangulares envueltos.
El hombre que lideró la muerte del jefe de escoltas de Iván Archivaldo, acumula sanciones del Departamento del Tesoro y es acusado de narcoterrorismo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los Rugrats, la célula armada que Carlitos Rugrats convirtió en la punta de lanza de La Mayiza contra Los Chapitos, es hoy uno de los grupos más buscados de la guerra interna del Cártel de Sinaloa. Su líder, Carlos Alberto Páez Pereda, nacido el 27 de septiembre de 1995 en Laguna Colorada, Sinaloa, pasó de ser un operador de segundo nivel a convertirse en el principal instrumento de violencia de Ismael Zambada Sicairos, alias “El Mayito Flaco” en el conflicto más sangriento que ha vivido Sinaloa en más de una década.

La guerra estalló el 9 de septiembre de 2024, cuando los enfrentamientos entre La Mayiza y Los Chapitos, los hijos de Joaquín El Chapo Guzmán, detonaron en Culiacán tras la entrega de Ismael “El Mayo” Zambada a Estados Unidos. Desde ese momento, Páez Pereda y sus pistoleros se convirtieron en la respuesta armada de los Zambada frente a las tropas de Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán Salazar.

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De operador regional a jefe de guerra

Las circunstancias bajo las cuales Páez Pereda se sumó a las filas de La Mayiza no son claras. Lo que sí documentaron reportes de inteligencia mexicana es que, al momento del estallido del conflicto, ya encabezaba un violento grupo de pistoleros con base en Laguna Colorada, al sur de Culiacán.

Su posición dentro de la estructura es precisa, pues es el segundo nivel jerárquico, directamente por debajo de El Mayito Flaco y en el mismo rango que otros cabecillas prófugos como Samuel León Alvarado alias “El León” y Joel Enrique Sandoval Romero “El 19”. Ninguno de los tres ha sido capturado hasta la fecha.

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Carlos Alberto Paéz, presunto líder de "Los Rugrats"
Carlos Alberto Paéz, presunto líder de "Los Rugrats"

El Gabinete de Seguridad mexicano lo ubicó en ese escalón tras el análisis de un narcocorrido del grupo Otro Nivel que describía sus operaciones: "Bien equipados armas y radios, sí son bravos los plebes. Estructura de Ismael pa’ que sepan de una vez." La letra se convirtió en evidencia de inteligencia.

Los Rugrats: pistoleros con marca propia

El nombre del grupo no es casual ni irónico. Sus integrantes adoptaron los personajes de la caricatura infantil de Nickelodeon como sello de identidad: accesorios para pistolas, gorras y fundas de teléfono decorados con las imágenes del programa los distinguen en el ámbito sinaloense y en las fichas de búsqueda de agencias internacionales.

Esa identidad visual también les dio presencia en TikTok, donde miembros de la célula difundieron videos de sus operaciones y armamento. Las grabaciones encendieron alertas en agencias de seguridad de México, Estados Unidos y República Dominicana, y contribuyeron a que el Gabinete de Seguridad elevara el perfil de Páez Pereda en sus análisis de inteligencia.

El golpe más duro a Los Chapitos: la muerte de El Gavilán

El episodio que consolidó a Los Rugrats como fuerza de choque en la guerra ocurrió el 6 de enero de 2025. Ese día, un convoy de sicarios atacó el fraccionamiento FOVISSSTE Diamante de Culiacán con rifles AK-47 y AR-15. En el enfrentamiento murió Juan Luis Castro Morales, alias El Gavilán, jefe de escoltas de Iván Archivaldo Guzmán Salazar.

(X/HEARST_BB/Infobae)
El Gavilán es uno de los jefes de seguridad de Los Chapitos. (X/HEARST_BB/Infobae)

El Gavilán había ascendido poco más de tres meses antes, tras el operativo fallido del 21 de septiembre de 2024 en el sector Tres Ríos de Culiacán que obligó a su antecesor, Jorge Humberto Figueroa Benítez “La Perris”, a abandonar la ciudad. Su muerte a manos de Los Rugrats dejó sin conducción al aparato de seguridad de Los Chapitos en su momento más crítico.

El golpe fue tan sensible que Iván Archivaldo Guzmán Salazar ordenó ocultar el cadáver durante varios días en un congelador improvisado antes de enviarlo en secreto a una funeraria. La maniobra buscaba evitar deserciones dentro de sus propias filas ante la noticia de la caída de su jefe de escoltas.

El saldo de una guerra sin tregua

La guerra en la que Los Rugrats operan como fuerza de choque ha dejado a Sinaloa en su peor crisis de violencia desde 2011. Desde el 9 de septiembre de 2024 hasta junio de 2026, la Fiscalía de Sinaloa registró 2 mil 951 homicidios dolosos.

Los Rugrats Cártel de Sinaloa
Foto: @siete_letras

Las desapariciones son igualmente graves. La Fiscalía de Sinaloa documentó 3 mil 889 personas desaparecidas con carpetas de investigación abiertas desde el inicio del conflicto. El colectivo de búsqueda dirigido por Cruz Bernal estima entre 5 mil 900 y 6 mil 000 personas no localizadas, cifra que incluye a quienes no denuncian por miedo a represalias.

El año 2025 cerró con mil 654 homicidios dolosos en el estado, un aumento del 66% respecto al año anterior, según la Fiscalía estatal. Junio de 2025 fue el mes más violento del conflicto, con 207 asesinatos registrados. La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) desplegó más de 15 mil efectivos en territorio sinaloense sin lograr contener el derramamiento de sangre.

La visibilidad que lo puso en la mira de Washington

La notoriedad que Páez Pereda acumuló en la guerra lo llevó al radar del Departamento del Tesoro de Estados Unidos. El 18 de septiembre de 2025, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) lo incluyó en su lista negra dentro de un paquete que alcanzó en total a 22 personas físicas y morales vinculadas a Los Mayos.

El comunicado oficial lo describió como un “productor de fentanilo y uno de los principales narcotraficantes de Culiacán, Sinaloa. Se sabe que Páez asesinó e intentó asesinar a miembros de cárteles rivales por orden de René Arzate."

La referencia a René Arzate García alias “La Rana”, jefe de plaza de La Mayiza en Tijuana expuso la cadena de mando bajo la que operaban Los Rugrats en la guerra.

Esa cadena cobró mayor relevancia el 26 de febrero de 2026, cuando el Departamento de Justicia presentó una acusación sustitutiva contra Arzate García ante el Distrito Sur de California por narcoterrorismo y apoyo material a una organización terrorista. El fiscal Adam Gordon lo describió como alguien que “ha controlado el corredor de drogas de Tijuana durante 15 años mediante la fuerza y el miedo”. Por su captura, el Departamento de Estado ofrece hasta USD 5 millones.

Prófugo con alcance transnacional

La expansión de Los Rugrats más allá de Sinaloa quedó expuesta en julio de 2025, cuando la Policía Nacional de República Dominicana, con apoyo de la DEA e Interpol, ejecutó la Operación Jaguar. El operativo dejó 10 detenidos y el decomiso de armas, drogas y equipos electrónicos, y reveló que la célula usaba propiedades dominicanas para saldar deudas del tráfico de fentanilo en Estados Unidos, con rutas proyectadas hacia Europa.

Páez Pereda y tres integrantes más de Los Rugrats, su hermano Luis Alfonso Páez Pereda, Daniel Hiram Jáquez Ortega y César Eduardo González Zavala, figuran en la orden judicial de arresto número 2025-AJ0041408 emitida por las autoridades dominicanas. El vocero de la DEA en el Caribe, Tony Velázquez, confirmó que los cuatro ya habían abandonado el país, posiblemente vía Colombia hacia México.

En diciembre de 2023 circularon reportes sobre la presunta muerte de Páez Pereda, que ninguna autoridad mexicana confirmó y recientemente un video difundido en 2026, en el que presuntamente se le observa comiendo en un establecimiento público en Sinaloa, reavivó la incertidumbre sobre su paradero.

Pese a estar en la lista negra del Departamento del Tesoro, en los registros de Interpol y en las fichas de captura dominicanas, Carlitos Rugrats continúa prófugo.

Las recientes acusación que lo convierten en uno de los más buscados por Washington

Autoridades federales presentaron este 7 de julio siete cargos federales que contemplan penas de cadena perpetua y multas millonarias, según el listado de acusaciones y sentencias posibles.

Entre los señalamientos está el de narcoterrorismo, que prevé cadena perpetua con un mínimo obligatorio de 20 años y una multa de USD 20 millones.

También incluye apoyo material al terrorismo, con hasta 20 años de prisión y multa de USD 250 mil, y la figura de empresa criminal continua, con cadena perpetua, mínimo obligatorio de 20 años y multa de USD 10 millones.

Además, se describen tres conspiraciones vinculadas a sustancias controladas: distribución internacional, distribución e importación. En los tres casos, la sentencia posible es cadena perpetua con un mínimo obligatorio de 10 años y multa de USD 10 millones.

El séptimo cargo es conspiración para el lavado de dinero, con hasta 20 años de prisión y multa de USD 500 mil o el doble del valor de los fondos involucrados, lo que sea mayor.

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