Esporas, polvo y ácaros: lo que respiras al usar aire acondicionado sin limpiar

Expertos en salud pública alertan que la falta de limpieza en equipos de aire acondicionado eleva la exposición a contaminantes invisibles y puede provocar crisis de asma o alergias en personas susceptibles

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Un padre, dos hijos y una madre en un sofá cubiertos con mantas, el hombre tose, la hija se limpia la nariz, el hijo usa inhalador y la mujer se limpia la nariz. Un aire acondicionado libera polvo.
El mal mantenimiento de los sistemas de aire acondicionado permite la acumulación de hongos, polvo y ácaros, lo que incrementa el riesgo de enfermedades respiratorias y alergias en oficinas, hogares y escuelas, advierten organismos internacionales. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las esporas, el polvo y los ácaros presentes en el aire pueden afectar la salud cuando los sistemas de aire acondicionado no reciben limpieza regular.

Organismos como la Organización Mundial de la Salud y la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos sostienen que la falta de mantenimiento convierte estos equipos en focos de microorganismos y dispersión de partículas en espacios cerrados.

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Contaminación biológica en sistemas de aire acondicionado

La acumulación de humedad, residuos orgánicos y oscuridad dentro de los equipos de climatización facilita el crecimiento de hongos y bacterias.

Según la OMS, los sistemas HVAC que operan sin protocolos de higiene pueden amplificar y distribuir una carga biológica significativa hacia el aire interior.

El polvo en filtros y conductos contiene fibras textiles, escamas de piel, polen y restos de insectos, que alimentan a los microorganismos y ayudan a diseminar esporas y alérgenos.

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La EPA clasifica la contaminación del aire interior entre los cinco principales riesgos medioambientales.

El organismo advierte que el mantenimiento deficiente de estos equipos puede provocar enfermedades respiratorias y alergias en la población expuesta.

Primer plano del interior de un aparato de aire acondicionado con aletas metálicas, ventilador y varias superficies cubiertas de polvo y filamentos blancos.
La acumulación de humedad, residuos orgánicos y oscuridad dentro de los equipos de climatización facilita el crecimiento de hongos y bacterias. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Hongos, esporas y compuestos tóxicos en equipos sucios

Hongos filamentosos como Aspergillus, Penicillium y Stachybotrys proliferan en sistemas de aire acondicionado con humedad y residuos.

Las esporas que liberan pueden medir entre dos y diez micrómetros, lo que les permite llegar hasta los pulmones y evadir las defensas de la vía aérea superior.

La OMS señala que la exposición continua a bioaerosoles de origen fúngico puede provocar irritación ocular y nasal, asma, rinitis y enfermedades pulmonares.

Además de esporas, estos hongos producen micotoxinas y compuestos orgánicos volátiles que se dispersan en el aire.

Estas sustancias, responsables del olor a humedad, pueden desencadenar respuestas tóxicas e inflamatorias, sobre todo en personas con alergias previas.

La literatura de la EPA señala que la presencia de hongos y bacterias en equipos mal mantenidos es una causa frecuente del síndrome del edificio enfermo, caracterizado por síntomas como cefalea, fatiga y malestar general que suelen mejorar al abandonar el lugar.

Ácaros del polvo y alergias respiratorias

Ácaros como Dermatophagoides pteronyssinus sobreviven en filtros húmedos y sucios de aire acondicionado.

Aunque no habitan los conductos metálicos, prosperan en el polvo atrapado en filtros deteriorados.

El riesgo principal son las proteínas presentes en sus heces y exoesqueletos, conocidas como Der p 1 y Der f 1.

Estas partículas, arrastradas por el aire, alcanzan la zona de respiración y aumentan la exposición a alérgenos. Según la EPA y la OMS, este fenómeno incrementa los episodios de asma y rinosinusitis, sobre todo en personas sensibles.

Primer plano de un hombre joven sosteniendo un inhalador turquesa con una mano y la otra en su pecho, su expresión es de angustia.
Los filtros sucios de aire acondicionado concentran ácaros del polvo y alérgenos como Der p 1 y Der f 1, lo que incrementa el riesgo de crisis de asma y alergias respiratorias, en especial en personas sensibles. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Microclima y dinámica de partículas

El aire acondicionado modifica las propiedades del aire interior. El flujo frío y seco generado por el sistema deshidrata las mucosas y reduce la eficacia del aclaramiento mucociliar, principal barrera contra agentes externos.

La Organización Panamericana de la Salud indica que la exposición prolongada a estos ambientes puede facilitar la colonización de patógenos, especialmente cuando los equipos no eliminan partículas finas como polvo y residuos biológicos.

La OPS recomienda mantener la humedad relativa entre 30% y 50%. Humedades superiores favorecen la proliferación de ácaros y hongos, mientras que valores bajos agravan la resequedad de las vías respiratorias y la irritación ocular.

Síntomas y consecuencias de respirar aire contaminado

Respirar aire impulsado por un sistema sucio puede causar congestión nasal, tos seca, picor ocular, cefaleas y fatiga.

En exposiciones prolongadas, aumenta el riesgo de asma bronquial, neumonitis por hipersensibilidad y alergias respiratorias. La EPA y la OMS coinciden en que los niños, adultos mayores y personas con enfermedades pulmonares previas son los grupos más vulnerables.

La exposición a bioaerosoles y partículas finas se asocia con un aumento de enfermedades respiratorias, exacerbaciones de asma y, en casos graves, brotes de infecciones como legionelosis.

Infografía sobre riesgos de aire acondicionado sucio. Muestra una unidad sucia, microorganismos, impactos en salud y métodos de prevención.
Riesgos para la salud por aire acondicionado sucio y su prevención. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Medidas de prevención recomendadas por organismos internacionales

La OMS, la EPA y la OPS establecen que la limpieza regular de filtros, bandejas de drenaje y conductos es fundamental para evitar la acumulación de esporas, polvo y ácaros.

Recomiendan usar filtros de alta eficiencia como MERV 13 o HEPA, controlar la humedad y programar revisiones profesionales de los equipos.

El mantenimiento preventivo de los sistemas de climatización es la estrategia eficaz para evitar la exposición a contaminantes invisibles que pueden causar enfermedades respiratorias, alergias y brotes infecciosos.

Los organismos internacionales subrayan que la calidad del aire interior es un asunto de salud pública y no solo de confort.

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