Américo Villarreal defiende “su buen nombre”: niega que sea investigado por presunta corrupción y ser informante de EEUU

El gobernador de Tamaulipas rechazó las afirmaciones realizadas por The New York Times al estar sustentadas bajo fuentes anónimas

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Américo Villarreal, Migración, Tamaulipas
Américo Villarreal negó los señalamientos en su contra. credito: cuartoscuro

Américo Villarreal, gobernador de Tamaulipas, negó que se encuentre bajo investigación tanto en México como en los Estados Unidos luego de que una nota publicada el pasado 27 de junio por el diario estadounidense The New York Times lo afirmó.

A través de un documento emitido a nombre del gobierno estatal, Villarreal precisó que no existe “acusación, procedimiento ni notificación oficial de autoridad alguna” que sustente los señalamientos, además de acusar que la nota se realizó con fuentes anónimas.

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“El propio reportaje del New York Times no presenta esa investigación como un hecho probado. La atribuye a cinco personas que, en palabras del diario, ‘no estaban autorizadas a hablar públicamente’, es decir, a fuentes anónimas, y consigna que el Gobernador ya había negado los señalamientos", detalló.

Cabe señalar que a principios del mes de junio fue Los Angeles Times el primer diario en asegurar que tanto el gobernador de Tamaulipas como el de Sonora, Alfonso Durazo, se encontraban bajo investigación por presunta corrupción en los Estados Unidos, por lo que sus visas habían sido canceladas.

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Dos hombres, Américo Villarreal y Alfonso Durazo, con camisas blancas y expresión preocupada. Detrás, una visa americana con un sello rojo "CANCELLED".
Los gobernadores de Tamaulipas, Américo Villarreal, y de Sonora, Alfonso Durazo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Tras la publicación, los dos mandatarios salieron a negar que sus visas hayan sido canceladas y rechazaron haber sido notificados sobre alguna investigación en su contra.

La “doble falsedad” que denuncia el gobierno estatal: ni informante ni investigación en su contra

El gobierno de Tamaulipas también hizo énfasis en que diversos medios difundieron el reportaje con interpretaciones propias, ya que éste se enfocó en que al menos una decena de funcionarios mexicanos estarían colaborando con la Administración para el Control de las Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) para brindar información sobre otros miembros de Morena.

Ante la difusión de que Américo Villarreal ya era un informante de Estados Unidos, acusó que se trata de una doble falsedad debido a que en ningún momento se afirmó que sí lo fuera en ninguna de las líneas del reportaje.

“El New York Times no señala, en ningún momento, al Gobernador de Tamaulipas como informante, ni da por probada acusación alguna en su contra", se lee en el documento.

Mandatario defiende “su buen nombre”

Americo Villarreal Anaya
Foto: Archivo

El gobernador detalló en el comunicado que mantiene “un interés legítimo y personal en que la verdad prevalezca”, dado que están en juego su nombre, su honra y la confianza de las familias tamaulipecas, por lo que realizó la aclaración.

Además, manifestó su “firme determinación de defender su buen nombre y el de su Gobierno por todas las vías que la ley reconoce” al encontrarse tranquilo por actuar dentro del marco de la legalidad.

El documento también señaló el respaldo de parte del gobierno de Tamaulipas a a libertad de prensa y reafirmó que el gobernador continuará conduciéndose “con la transparencia y la entrega de resultados” que “distinguen a su administración”.

¿Qué decía el reportaje de NYT?

The New York Times publicó un reportaje afirmando que al menos una decena de gobernadores y legisladores mexicanos, varios de ellos integrantes de Morena, se pusieron en contacto con autoridades estadounidenses para ofrecer información sobre otros políticos de su partido.

De acuerdo con lo publicado por el diario neoyorquino, esos acercamientos ocurrieron tras una iniciativa de la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) para contactar en privado a funcionarios mexicanos y persuadirlos de colaborar. La mayoría, según el reportaje, buscaría adelantarse a investigaciones que temen podrían alcanzarlos.

Pintura en acuarela de dos hombres con una bandera de Estados Unidos de fondo y una visa estadounidense cancelada superpuesta en el lado derecho.
Una ilustración en acuarela representa a dos hombres, una bandera de Estados Unidos y una visa estadounidense claramente cancelada. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El texto también identifica como objetivos de investigaciones por presunta corrupción a los gobernadores de Sonora, Alfonso Durazo Montaño, y de Tamaulipas, Américo Villarreal Anaya, citando a cinco personas “al tanto de las indagatorias” que solicitaron el anonimato.

El detonante: las acusaciones contra funcionarios de Sinaloa

De acuerdo con la investigación, el detonante de los acercamientos fue la acusación formulada por Estados Unidos contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros nueve funcionarios por presuntamente recibir sobornos de la facción de Los Chapitos del Cártel de Sinaloa, lo que habría acelerado los contactos discretos entre políticos mexicanos y agencias estadounidenses.

Además, retoma una publicación previa de Los Angeles Times del 3 de junio, que afirmó que las visas de Durazo Montaño y Villarreal Anaya habían sido retiradas, algo que ambos mandatarios negaron en su momento.

Por su parte, el gobernador de Sonora envió una carta al editor y presidente del diario, A. G. Sulzberger, para exigir la rectificación de los señalamientos.

Fotografía de archivo donde aparece el gobernador estatal, Alfonso Durazo. EFE/ José Méndez
Fotografía de archivo donde aparece el gobernador estatal, Alfonso Durazo. EFE/ José Méndez

En la misiva, afirmó: “No he recibido notificación alguna por parte de autoridad competente, en México o en el extranjero, sobre la existencia de investigación alguna en mi contra”.

El gobernador de Sonora argumentó que el NYT publicó como un hecho información previamente difundida por Los Angeles Times “sin aportar una sola evidencia adicional, objetiva, verificable o susceptible de corroboración”, lo que, a su juicio, “conlleva un alto componente especulativo”. Solicitó además que cualquier aclaración reciba una relevancia “razonablemente equiparable” a la de la publicación original.

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