Secuestro virtual: cómo identificar esta extorsión telefónica y qué hacer para no caer en la trampa

La PDI explica cómo funciona esta modalidad de extorsión, qué señales permiten identificarla y qué pasos seguir para no caer en ella ni perder dinero

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Mujer de cabello oscuro y suéter gris, con expresión de pánico, sostiene un teléfono móvil en cada oreja. Fondo oscuro con una luz roja tenue a la izquierda.
Una mujer atiende dos teléfonos con una expresión de pánico, lo que señala la angustia ante una extorsión telefónica o secuestro virtual. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La Policía de Investigación (PDI) alertó este sábado sobre el secuestro virtual, una modalidad de extorsión telefónica que convierte a los menores de edad en el eslabón más vulnerable de la cadena delictiva.

El mecanismo opera en dos frentes simultáneos: mientras un delincuente mantiene al menor al teléfono y lo saca de su domicilio con engaños, un cómplice llama a los padres para informarles que su hijo está secuestrado y exige dinero por su liberación.

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¿Cómo funciona el engaño paso a paso?

Los extorsionadores eligen a sus víctimas con información previa. Obtienen datos personales desde perfiles públicos en redes sociales: nombres de familiares, direcciones, vehículos y rutinas cotidianas.

El primer contacto llega por teléfono desde un número desconocido, privado o extranjero. El delincuente adopta un tono agresivo desde el inicio para generar confusión y miedo en quien contesta.

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Archivo/EFE/Nacho Gallego
Archivo/EFE/Nacho Gallego

Al menor se le dan instrucciones precisas para que abandone su casa y se traslade a otro lugar. Durante todo ese trayecto, los delincuentes lo mantienen conectado a la llamada para que sus padres no puedan ubicarlo.

El rol del pánico como herramienta

La incapacidad de los padres para comunicarse con su hijo es la pieza central del engaño. Esa ausencia de respuesta confirma, en apariencia, que el relato del “secuestro” es real.

En algunos casos, los delincuentes envían fotografías del menor como prueba del supuesto plagio. Esas imágenes las toma el propio joven en algún lugar público adonde fue conducido por la llamada.

Una vez que la familia realiza el depósito, los extorsionadores cortan la comunicación con el menor. En ese momento, el joven ya puede ser localizado por sus padres, quienes comprenden que fueron víctimas de un fraude.

Adolescente de piel morena con cabello oscuro y chaqueta de mezclilla, cubriendo su rostro con una mano mientras mira un teléfono celular, apoyada en una pared clara.
Una adolescente de piel morena, visiblemente preocupada, cubre su rostro con una mano mientras sostiene un teléfono celular, recostada contra una pared texturizada. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Señales para identificar la trampa

Una llamada que exige un depósito inmediato bajo amenaza y no permite verificar el estado del familiar es la señal más clara de una extorsión. Ninguna institución oficial solicita transferencias bancarias por teléfono.

La PDI subraya que la presión del tiempo es una táctica deliberada. Los delincuentes imponen plazos muy cortos para impedir que la familia piense con calma o consulte a otras personas.

¿Qué hacer ante una llamada de este tipo?

La primera acción es conservar la calma y no proporcionar ningún dato personal, bancario ni familiar durante la llamada. Si el interlocutor pregunta con quién habla, la respuesta debe ser: “¿Con quién quiere hablar?”.

Antes de tomar cualquier decisión, la familia debe intentar comunicarse directamente con el menor desde otro teléfono. Ese paso simple es suficiente para desarticular el engaño en la mayoría de los casos.

Un joven con el ceño fruncido mira intensamente un teléfono móvil que sostiene con ambas manos, iluminado por el brillo de la pantalla en un entorno oscuro.
Un joven con el ceño fruncido y una expresión de preocupación mira intensamente la pantalla de su teléfono móvil en un ambiente oscuro. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Prevención desde el hogar

De acuerdo con la problemática, la PDI recomienda que los padres conversen con sus hijos sobre este tipo de fraudes para que sepan cómo actuar si reciben una llamada sospechosa. Un protocolo familiar acordado —como una palabra clave de verificación— puede ser determinante.

Compartir información personal en redes sociales con perfiles públicos facilita el trabajo de los delincuentes. Limitar esa exposición y configurar la privacidad de las cuentas reduce de forma directa el riesgo de ser elegido como blanco.

Denuncia y orientación

Bajo ninguna circunstancia se deben realizar depósitos o transferencias ante este tipo de llamadas. Los delincuentes diseñan el engaño precisamente para que la víctima actúe antes de pensar, por lo que detener cualquier transacción es el paso más importante.

La instrucción de la PDI es directa: cortar la comunicación de inmediato y no volver a contestar ese número. Cada segundo adicional en la llamada le da al extorsionador más tiempo para manipular a la familia.

Mano adulta oscura se extiende desde la pantalla de un teléfono celular hacia la silueta de una niña dentro de una burbuja de luz con un candado abierto.
Una mano adulta emerge de un teléfono celular para alcanzar la silueta de una niña dentro de una burbuja de protección, sobre la cual se muestra un candado abierto. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Quienes hayan recibido una llamada de este tipo —o sospechen haberla recibido— pueden acudir a las autoridades para recibir orientación personalizada y formular su denuncia formal. El reporte oportuno permite a los investigadores rastrear los números utilizados y prevenir que otras familias caigan en el mismo fraude.

La Policía de Investigación Cibernética de la PDI atiende estos casos de forma directa. Los ciudadanos pueden comunicarse al 55 5242 6489 o escribir al correo electrónico ciberneticapdi@fgjcdmx.gob.mx para recibir asistencia, orientación preventiva o iniciar el proceso de denuncia.

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