Daño hepático severo: la principal señal de alarma que se detecta en tu orina

La orina puede decir más de tu salud de lo que imaginas

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hígado
El daño hepático suele ser silencioso. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Si bien muchas veces el hígado no da síntomas hasta que tiene daños severos, existe una señal que suele pasar desapercibida y que puede alertar de que este órgano ya no funciona de manera correcta.

Se trata de un síntoma conocido como coluria que suele pasar desapercibido entre la población, pero su aparición puede indicar problemas graves en el funcionamiento del hígado.

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Reconocer este cambio en el color de la orina resulta clave para una detección oportuna y la atención médica adecuada.

Un hombre con expresión de fatiga se toca la frente, con un hígado realista superpuesto en su abdomen, mostrando acumulaciones de grasa en tonos amarillos.
Un hombre muestra signos de estrés mientras una representación de un hígado graso se superpone sobre su abdomen, simbolizando la relación entre la tensión emocional y la enfermedad hepática no alcohólica. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cuál es la la principal señal de alarma de daño hepático severo que se detecta en tu orina

La principal señal de alarma de daño hepático severo que se puede detectar en la orina es la presencia de coluria, que se manifiesta como orina de color oscuro, similar al color de la Coca-Cola o té.

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Este oscurecimiento ocurre porque el hígado dañado no procesa correctamente la bilirrubina, y esta sustancia se elimina a través de la orina en lugar de hacerlo por las heces.

La coluria suele acompañarse de otros síntomas como ictericia (coloración amarilla en piel y ojos) y puede indicar hepatitis aguda, cirrosis o insuficiencia hepática grave.

Si notas orina muy oscura sin causa aparente (como deshidratación o consumo de ciertos medicamentos o alimentos), es importante acudir al médico de inmediato.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Un hombre observa con atención un recipiente con muestra de orina y una carta de colores, probablemente utilizada para comparar los resultados de un test casero en un entorno médico. La imagen resalta la importancia de los controles de salud preventiva y el autodiagnóstico asistido. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cuáles son los síntomas principales síntomas de de daño hepático

  • Fatiga persistente Sentirse cansado o agotado la mayor parte del tiempo, incluso después de descansar, es uno de los primeros síntomas que pueden indicar daño hepático.
  • Ictericia La piel y la parte blanca de los ojos adquieren una coloración amarilla. Esto ocurre porque el hígado no puede procesar la bilirrubina correctamente.
  • Heces claras o color arcilla El cambio en la coloración de las heces, que se vuelven pálidas o de tono arcilloso, puede indicar problemas en la producción o el flujo de bilis.
  • Pérdida de apetito Disminución o ausencia de ganas de comer, que puede llevar a pérdida de peso involuntaria.
  • Náusea y vómito Malestar estomacal frecuente, con sensación de ganas de vomitar o episodios de vómito sin causa aparente.
  • Dolor abdominal Molestia o dolor en la parte superior derecha del abdomen, donde se ubica el hígado, especialmente al presionar esa zona.
  • Hinchazón abdominal (ascitis) Acumulación de líquido en el abdomen que provoca inflamación y aumento de volumen.
  • Hinchazón en piernas y tobillos (edema) El daño hepático puede causar retención de líquidos, especialmente en las extremidades inferiores.
  • Picazón intensa en la piel Sensación constante de comezón en todo el cuerpo, sin lesiones visibles, relacionada con el mal manejo de toxinas y sales biliares.
  • Aparición fácil de moretones y sangrados El hígado dañado produce menos proteínas necesarias para la coagulación, lo que facilita la formación de hematomas y sangrados inexplicables.
  • Confusión o desorientación En etapas avanzadas, el daño hepático puede afectar el cerebro, causando problemas de memoria, sueño y cambios de comportamiento (encefalopatía hepática).

Si se presentan varios de estos síntomas de manera persistente, es fundamental buscar atención médica para una evaluación y tratamiento oportunos.

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