Desconfianza, soledad y manipulación: Marlene Calderón revela la estrategia de Sergio Andrade

El testimonio muestra cómo la presión y el control por parte del exproductor deterioraron los vínculos personales de las adolescentes que integraron el grupo

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Sergio Andrade viviría en España con su hija Antonia, quien estudia actuación
Después de más de dos décadas de darse a conocer el escándalo, el exproductor sigue dando de qué hablar. (Archivo)

Dinámicas de manipulación y aislamiento en el caso Sergio Andrade han resurgido con fuerza luego de que Marlene Calderón diera detalles sobre el entorno y las restricciones impuestas a las jóvenes que formaron parte del grupo artístico.

Según Calderón, el aislamiento emocional y la presión por mantener su lugar fueron factores que profundizaron el silencio y la soledad de las afectadas haciéndolas más vulnerables.

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Así funcionaba la manipulación de Andrade

Calderón relató para el podcast Criminalmente que las integrantes eran enemistadas y aisladas tanto de sus familias como entre ellas, lo que dificultaba que pudieran identificar patrones de abuso o apoyarse mutuamente.

En el caso de Sergio Andrade, el mecanismo de control se basaba en separar a las jóvenes del apoyo familiar y social, presentando la competencia profesional como un motivo para desconfiar unas de otras.

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Sergio Andrade y Gloria Trevi
El sistema que se generó dentro del reclutamiento de Andrade con Gloria Trevi afectó física y mentalmente a las víctimas. (Fotos: Instagram @jorgeelchilenomx / @gloriatrevi)

Al ingresar siendo menor de edad al grupo dirigido por Sergio Andrade, Marlene Calderón encontró que otras adolescentes ya enfrentaban una atmósfera de competencia. Desde su llegada, percibió una estrategia que impedía construir vínculos de amistad, ya que constantemente se les hacía creer que su permanencia en el grupo dependía de superar a sus compañeras.

El sistema, que Calderón define como una “organización coercitiva”, estaba orientado a separar a las jóvenes para que no pudieran compartir sus vivencias ni advertir patrones comunes de abuso.

De acuerdo con Calderón, la rivalidad no surgía de forma espontánea. Las responsables del grupo insistían en que cada integrante debía sacrificarse y competir para conservar su lugar, alimentando el miedo a ser reemplazada si no cumplía las expectativas. Esta presión constante funcionaba como una herramienta de control.

La cantante dio detalles oscuros sobre su estadía con Sergio Andrade.
La cantante dio detalles oscuros sobre su estadía con Sergio Andrade.

En una ocasión, Calderón recordó que, tras quedarse dormida por el cansancio, le dijeron que había perdido una oportunidad porque Andrade la encontró descansando. De inmediato, la convencieron de que otra joven ocuparía su sitio como castigo. El temor y la rivalidad permanente debilitaban cualquier intento de amistad o solidaridad entre las integrantes del grupo.

Estos mecanismos de competencia no solo infundían miedo a perder una oportunidad profesional, sino que también erosionaban la confianza y el apoyo entre las jóvenes, quienes temían que hablar entre ellas pusiera en riesgo sus propios intereses.

Separación de la familia y manipulación emocional

El aislamiento incluía distanciamiento familiar, principalmente respecto a la madre de Calderón. La entrevistada relató que su mamá llamaba insistentemente a la oficina para mantenerse en contacto, pero el entorno la presionaba para pedirle que regresara a Los Mochis y que dejara de comunicarse tan seguido, haciéndole creer que su carrera dependía de ese distanciamiento.

Marlene Calderón
Calderón formó parte del famoso clan Trevi-Andrade. (Foto: Facebook)

Calderón manifestó que terminó solicitando a su madre que se mantuviera alejada, convencida de que era necesario para alcanzar su objetivo profesional. A pesar de que otras personas del grupo hablaban con su madre de manera amable, la responsabilidad de poner fin a la comunicación recayó en ella, generando un conflicto familiar y haciéndola aparecer como si la decisión hubiera sido únicamente suya.

La estrategia para fragmentar los vínculos familiares reforzaba la dependencia de las jóvenes hacia el grupo. La manipulación emocional profundizaba su aislamiento tanto dentro como fuera del entorno artístico.

Impacto emocional y consecuencias tras dejar el grupo

Calderón aseguró que los efectos del aislamiento persistieron mucho tiempo después de salir del entorno de Andrade. Años después, seguía experimentando vergüenza, miedo y silencio, lo que complicaba hablar abiertamente de lo vivido.

Reconocer públicamente la experiencia implicaba enfrentar recuerdos dolorosos y asumir el posible rechazo social, así como el dolor familiar y el estigma asociado al caso. Uno de los principales obstáculos para compartir su testimonio fue el temor a afectar a sus seres queridos y la presión de un juicio social que continuó incluso después del escándalo mediático.

El relato de Calderón revela cómo la inducción a la rivalidad y el aislamiento dejaron una huella profunda en las jóvenes involucradas, quienes, aun años después, luchan por reconstruir sus lazos personales y superar el estigma derivado de una dinámica de manipulación sistemática.

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