“Niño Godzilla” amenaza a México: sur bajo lluvias torrenciales y norte en sequía extrema para el verano de 2026

El fenómeno El Niño podría intensificarse entre junio y agosto de 2026 con impactos devastadores en todo México

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Un estudio de modelos globales señala que, entre junio y agosto de 2026, el país enfrentaría amenazas climáticas simultáneas, desde precipitaciones extremas en el sur hasta aguda escasez de agua en el norte y mayor actividad ciclónica.
Un estudio de modelos globales señala que, entre junio y agosto de 2026, el país enfrentaría amenazas climáticas simultáneas, desde precipitaciones extremas en el sur hasta aguda escasez de agua en el norte y mayor actividad ciclónica.

Los modelos meteorológicos globales encendieron las alertas: el fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) podría alcanzar una intensidad extraordinaria entre junio y agosto de 2026, un escenario que en medios y redes sociales ya circula bajo el apodo de «Niño Godzilla».

El término, aunque no forma parte de la nomenclatura oficial de organismos como la Organización Meteorológica Mundial (OMM) o la Comisión Nacional del Agua (Conagua), fue popularizado por el investigador de la NASA Bill Patzert para describir episodios donde el calentamiento anómalo del Pacífico ecuatorial supera los 2.5 grados Celsius por encima del promedio histórico. Los eventos de 1982-83 y 1997-98 son los referentes más devastadores de este tipo de fenómeno.

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Un país dividido: inundaciones en el sur, sequía en el norte

El impacto de un El Niño intenso no se distribuye de manera uniforme en el territorio mexicano. Al contrario, genera un doble escenario de riesgo con efectos opuestos según la región.

Sur del país: lluvias torrenciales y deslaves

Los estados del sur serían los más golpeados por las precipitaciones. Chiapas, Oaxaca y Guerrero enfrentarían un incremento significativo de humedad que elevaría la probabilidad de:

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  • Inundaciones repentinas en zonas urbanas y rurales.
  • Desbordamiento de ríos y afluentes.
  • Deslizamientos de tierra con afectaciones graves a infraestructura vial en zonas montañosas.
Infografía sobre El Niño Godzilla 2026. Muestra la Tierra rodeada por un patrón de nubes y olas, con el mapa de México resaltado, y gráficos con efectos climáticos.
Infografía detallando el fenómeno "El Niño Godzilla 2026", sus características, la probabilidad de su ocurrencia en México y los impactos previstos de sequías, calor extremo y lluvias torrenciales en diferentes regiones del país. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Norte del país: calor extremo y estrés hídrico

En el extremo opuesto, Coahuila, Nuevo León, Chihuahua y Tamaulipas enfrentarían un déficit severo de precipitaciones que agravaría la sequía ya existente. Las consecuencias incluyen:

  • Reducción en los niveles de presas y cuerpos de agua.
  • Estrés hídrico para la agricultura y la ganadería.
  • Mayor riesgo de incendios forestales por la aridez extrema.

Las proyecciones más preocupantes apuntan a que la sequía podría prolongarse hasta bien entrado 2027 en algunas zonas del norte.

Temporada de huracanes: el Pacífico, en alerta

Un El Niño de gran magnitud también dispara la actividad ciclónica en el océano Pacífico. Estados como Jalisco, Sinaloa y Baja California Sur deberán prepararse para una temporada de huracanes potencialmente más activa, con sistemas de mayor intensidad, vientos destructivos y marejadas ciclónicas que pondrían en riesgo zonas costeras y actividades económicas ligadas al mar.

Mapa de México con el norte en tonos rojos y agrietado, representando sequía; el sur verde con gotas de agua azules; nubes y relámpagos sobre el Pacífico.
Un mapa de México ilustra los efectos del fenómeno El Niño Godzilla en 2026, mostrando el norte afectado por sequía y calor extremo con grietas, y el sur recibiendo grandes gotas de lluvia, con tormentas en el Pacífico. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las autoridades piden preparación, no pánico

El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y Conagua monitorean de cerca la evolución de las temperaturas oceánicas. Las autoridades insisten en consultar fuentes científicas oficiales y evitar la desinformación que puede generar pánico innecesario.

La fase neutral actual ofrece una ventana de tiempo para actuar: reforzar la gestión del agua, fortalecer la infraestructura de protección civil y planificar estrategias agrícolas serán clave para mitigar el impacto de lo que podría convertirse en uno de los eventos climáticos más desafiantes de los últimos años para México.

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