Estos son los medicamentos que pueden incrementar el riesgo de desarrollar hígado graso

Una revisión de tratamientos revela implicaciones en el organismo incluso sin factores de riesgo previos

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Modelo 3D de torso humano con hígado resaltado, parte anaranjada indicando hígado graso. Medicamentos en envases y blísters sobre mesa en consultorio médico.
Esta imagen conceptual ilustra la potencial relación entre el consumo de medicamentos y el desarrollo de hígado graso en el cuerpo humano, enfatizando la importancia de la vigilancia médica. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El uso de algunos medicamentos comunes puede incrementar el riesgo de desarrollar hígado graso en pacientes de todas las edades.

Y es que aunque muchas personas no lo saben, el daño hepático asociado a estos fármacos se presenta con mayor frecuencia cuando existen factores como obesidad o diabetes, pero también puede afectar a personas sin antecedentes previos, según datos de Infobae.

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El ácido valproico, la amiodarona y el tamoxifeno se encuentran entre las sustancias identificadas por especialistas como potenciales detonantes de esteatosis hepática, lo que ha llevado a médicos a recomendar vigilancia estrecha en los tratamientos de largo plazo.

Existe una lista de sustancias que afectan el metabolismo hepático y requieren vigilancia médica.
(Foto: Infobae México/ Jovani Pérez)
Existe una lista de sustancias que afectan el metabolismo hepático y requieren vigilancia médica. (Foto: Infobae México/ Jovani Pérez)

La lista de medicamentos comunes que pueden dañar tu hígado

De acuerdo con información de MedlinePlus, la siguiente es una lista de medicamentos que pueden incrementar el riesgo de desarrollar hígado graso:

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1. <b>Corticosteroides (prednisona, cortisona)</b>

Estos medicamentos alteran el metabolismo de las grasas y los carbohidratos, promoviendo el depósito de grasa en el hígado, especialmente con tratamientos prolongados o en dosis altas.

2. <b>Estrógenos sintéticos y anticonceptivos orales</b>

Los estrógenos pueden interferir con el metabolismo normal de los lípidos, favoreciendo la acumulación de grasa en las células hepáticas. El riesgo aumenta con tratamientos a largo plazo.

3. <b>Antirretrovirales (especialmente para VIH, como zidovudina, didanosina)</b>

Algunos antirretrovirales pueden causar toxicidad mitocondrial y alterar la oxidación de los ácidos grasos, lo que lleva a la acumulación de grasa en el hígado.

4. <b>Tamoxifeno (tratamiento de cáncer de mama)</b>

Este medicamento puede alterar el metabolismo hepático de las grasas y favorecer el desarrollo de hígado graso, sobre todo en tratamientos prolongados.

5. <b>Amiodarona (antiarrítmico cardíaco)</b>

La amiodarona se acumula en el hígado y afecta el metabolismo de las grasas, produciendo cambios en las células hepáticas y favoreciendo la esteatosis.

6. <b>Metotrexato (tratamiento para cáncer y enfermedades autoinmunes)</b>

Puede causar toxicidad hepática directa, inflamación y alteraciones en el metabolismo de los lípidos, lo que propicia el desarrollo de hígado graso.

7. <b>Tetraciclinas (antibióticos)</b>

Estos antibióticos pueden causar acumulación de grasa en el hígado por alteraciones en la síntesis y secreción de lípidos hepáticos.

8. <b>Ácido valproico (antiepiléptico)</b>

Este medicamento altera el metabolismo de los ácidos grasos en el hígado, lo que puede llevar a la acumulación de grasa y al desarrollo de hígado graso, especialmente en niños.

9. <b>Diltiazem (antihipertensivo y antiarrítmico)</b>

Puede inducir daño directo a las células hepáticas y alterar el procesamiento de grasas, favoreciendo la esteatosis.

10. <b>Paracetamol o acetaminofén (en dosis altas o uso crónico)</b>

En exceso, el paracetamol puede saturar las vías normales de desintoxicación hepática, dañando las células y favoreciendo la acumulación de grasa.

11. <b>Antiinflamatorios no esteroideos (AINEs: ibuprofeno, naproxeno, diclofenaco)</b>

En casos de uso prolongado o abuso, pueden causar toxicidad hepática y alterar el metabolismo de las grasas, aunque es menos frecuente.

12. <b>Algunos antibióticos (amoxicilina con ácido clavulánico)</b>

En raros casos, pueden provocar daño hepático y alteraciones en el metabolismo de los lípidos, favoreciendo el desarrollo de hígado graso.

13. <b>Estatinas (medicamentos para colesterol)</b>

Aunque en general son seguras, en ciertos casos pueden elevar las enzimas hepáticas y alterar el metabolismo hepático de las grasas, por lo que requieren monitoreo.

14. <b>Suplementos y productos herbolarios no regulados (ej. vitamina A en exceso, kava-kava, hierbas ayurvédicas)</b>

Algunos suplementos pueden ser tóxicos para el hígado o alterar su metabolismo, propiciando la acumulación de grasa y daño hepático.

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- (Imagen Ilustrativa Infobae)

Es importante consultar con tu médico especialista sobre los riesgos de los medicamentos y cómo consumirlos de forma adecuada para prevenir este efecto secundario.

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