Batalla de Puebla: la trágica historia del general mexicano que venció al ejército más poderoso del mundo

La formación del militar se caracterizó por la influencia paterna y la convivencia cercana con la vida castrense

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La formación del militar se caracterizó por la influencia paterna y la convivencia cercana con la vida castrense
Ignacio Zaragoza fue nombrado Jefe del Ejército de Oriente en 1862 para enfrentar la inminente invasión de España, Gran Bretaña y Francia. Crédito: Jesús A. Aviles/ Infobae México.

Ignacio Zaragoza, nombrado Jefe del Ejército de Oriente a inicios de 1862, asumió ese cargo clave cuando México enfrentaba el riesgo de una invasión tripartita de España, Gran Bretaña y Francia.

Su designación, ordenada por el presidente Benito Juárez días antes de que Zaragoza cumpliera 33 años, muestra la confianza del gobierno liberal en un militar que construyó su reputación durante la Guerra de Reforma y que, meses después, encabezaría la defensa nacional en la Batalla de Puebla, un episodio decisivo contra el ejército francés, según el INEHRM.

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El saldo de la batalla librada el 5 de mayo de 1862 fortaleció la moral mexicana y elevó a Zaragoza como figura nacional. La victoria, sin embargo, es efímera: semanas después, la guerra contra Francia se recrudece.

Zaragoza forja su disciplina y liderazgo en un entorno militar desde la infancia

La Batalla de Puebla se dio en la Segunda Intervención Francesa
Nacido en Bahía del Espíritu Santo en 1829, Ignacio Zaragoza desarrolla su disciplina militar y liderazgo en un entorno de soldados y familiares movidos por las tensiones políticas. Crédito: López Obrador

Ignacio Zaragoza nació el 24 de marzo de 1829 en Bahía del Espíritu Santo, Texas, territorio que en ese momento pertenece a México. Su padre, Miguel Zaragoza Valdez, de oficio militar, imprimió disciplina en la familia, mientras que su madre, Teresa de Jesús Seguín, se ocupó de la formación religiosa y moral de los hijos.

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Zaragoza creció en un ambiente de soldados, cuarteles e inestabilidad. Integra una familia de nueve hermanos que reside en diferentes regiones, de Texas a Matamoros, lo que lo expone desde niño a los movimientos y tensiones políticas mexicanas.

La educación de Zaragoza transcurrió entre la esperanza familiar de que se forme como religioso o abogado y sus propios intereses. Tras una breve etapa de actividades comerciales, se inclinó por la carrera militar al enrolarse en la guardia nacional de Nuevo León en marzo de 1852. Al año siguiente, logró ingresar formalmente al ejército mexicano bajo la presidencia de Antonio López de Santa Anna.

Ascenso político y militar durante la Reforma liberal y la guerra civil

Especial
El ascenso de Zaragoza durante la Reforma liberal incluye su papel en la batalla de Calpulalpan y su nombramiento como ministro de Guerra en 1861 por Juárez. (Foto SEP)

Durante la década de 1850, Zaragoza prestó servicios tanto en gobiernos afines a Santa Anna como después al bando liberal que impulsó el Plan de Ayutla y la Constitución de 1857.

La figura de Santiago Vidaurri, caudillo de Nuevo León, apoyó su ascenso al nombrarlo coronel. Más adelante, Zaragoza será clave en operaciones militares en el Bajío y el centro del país. Tras la caída de Vidaurri, se mantuvo leal a los principios constitucionalistas y en 1860 se suma a Juárez en la campaña que culmina en la Batalla de Calpulalpan y la victoria liberal sobre los conservadores.

Posteriormente, Juárez distinguió a Zaragoza en 1861 con el cargo de ministro de Guerra. El general combinó vida política con la personal: en 1857 contrajo matrimonio con Rafaela Padilla, originaria de Nuevo León.

El Ejército de Oriente y la amenaza extranjera

Poco después de la batalla de Puebla, el general Ignacio Zaragoza falleció de tifus. REUTERS/Imelda Medina
Poco después de la batalla de Puebla, el general Ignacio Zaragoza falleció de tifus. REUTERS/Imelda Medina

La suspensión del pago de la deuda extranjera decretada por Juárez en julio de 1861 detonó la intervención de las potencias europeas. El 23 de noviembre de ese año, el gobierno mexicano organizó al Ejército de Oriente para frenar un inminente desembarco. El 6 de febrero de 1862, el presidente nombró a Zaragoza como jefe de esta nueva división.

Al recibir el nombramiento, Zaragoza escribió al presidente Juárez: “Con positiva satisfacción he recibido del gobierno el nuevo voto de confianza con que se ha servido honrarme nombrándome General en Jefe de este cuerpo de ejército: muy arduo y difícil es el cargo que se me encomienda y acaso superior a mis fuerzas en una guerra de tanta importancia para la nación, pero me sobra voluntad para llenarlo y me esforzaré cuanto esté en mí, a fin de desempeñarlo como a la patria conviene...”

El 1862 fue también un año difícil para Zaragoza, el 13 de enero, falleció su esposa Rafaela Padilla de una causa aún desconocida, tenía 25 años.

La declaración de estado de sitio el 12 de abril de 1862 marca el momento en que Juárez llama a la juventud a la defensa nacional. Zaragoza encabezó desde Puebla los preparativos militares. Frente a los mandos franceses, el general advirtió: “Hasta hoy se ha tolerado que las fuerzas de las potencias aliadas invasoras de México extendiesen sus operaciones fuera de la plaza de Veracruz, y permanecer impasible en lo sucesivo a la vista de estos nuevos agravios, sería indecoroso para mi Patria e indigno de un general mexicano...”

El triunfo mexicano en Puebla, aunque momentáneo, se tradujo en orgullo y reforzó el espíritu de defensa nacional. No obstante, la campaña francesa avanzó y la plaza cayó el 17 de mayo de 1863. El general murió de tifus en Puebla el 8 de septiembre de 1862, meses después del combate.

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