La batalla de amor que no pudo ganar Ignacio Zaragoza, el general que derrotó a Francia en la Batalla de Puebla

Antes del triunfar el 5 de mayo de 1862, el militar mexicano ya había sufrido la muerte de sus dos primeros hijos

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La Batalla de Puebla se dio en la Segunda Intervención Francesa
El general dirigió la victoria mexicana en la batalla del 5 de mayo. Crédito: Museo Legislativo de la Cámara de Diputados/ Archivo General de la Nación

El 5 de mayo de 1862, el general Ignacio Zaragoza Seguín comandó al Ejército de Oriente en la Batalla de Puebla, en la cual México se anotó una de sus principales victorias al vencer a las tropas francesas, consideradas en aquél entonces como la mejor milicia del mundo.

Zaragoza se ganó un lugar en la historia de México al propinar una dolorosa derrota a la potencia que representaba Francia, sin embargo, el general originario de Matamoros no pudo disfrutar el resultado de esa victoria debido a problemas familiares que lo hundieron en una profunda depresión.

La intervención francesa inició en diciembre de 1861 y desde entonces, el presidente Benito Juárez encomendó importantes tareas militares a Ignacio Zaragoza, quien ya no tuvo oportunidad de estar al lado de su esposa Rafaela Padilla de la Garza, quien enfermó gravemente de neumonía.

Debido a que Zaragoza tenía el deber de conducir al Ejército de Oriente, no pudo estar al lado de su esposa, quien perdió la vida el 13 de enero de 1862 y tampoco acudir al funeral.

(Twitter/@Cuauhtemoc_1521)
EL general Zaragoza también dejó huérfana a su tercera hija (Twitter/@Cuauhtemoc_1521)

El militar mexicano ya había sufrido la muerte de sus dos primeros hijos y tras la muerte de Rafaela, su tercera hija quedó huérfana y sola en la Ciudad de México, sin que su padre tuviera oportunidad de regresar por ella.

Así, 1862 fue para el general un año de gloria y de dolor, pues sus constantes campañas militares lo tuvieron alejado de su familia.

Zaragoza ya cargaba con el remordimiento de no haber podido acudir en persona a su boda con Rafaela Padilla. Ceremonia que se celebró en 1857, cuando el militar tenía apenas 24 años de edad y en la cual su hermano Miguel Zaragoza tuvo que representarlo.

El triunfo en la batalla del 5 de mayo en Puebla auguraba un futuro político y militar para Zaragoza, no obstante, éste se hundió en una depresión y apenas cuatro meses después de la gesta heróica, enfermó gravemente.

El mandatario acudió al estado de Puebla por el aniversario

Ignacio Zaragoza se enfermó gravemente de fiebre tifoidea y finalmente murió el 8 de septiembre en esa misma ciudad.

De acuerdo con las fuentes históricas, su contagio ocurrió durante una visita que realizó a las fuerzas liberales el 22 de mayo, en las Cumbres de Acultzingo, es decir, apenas dos semanas después de vencer en el campo de batalla al ejército francés.

El presidente Benito Juárez ordenó el traslado de su cuerpo a la Ciudad de México, donde fue sepultado, sin embargo, en 1976 sus restos fueron trasladados a la ciudad de Puebla, y el 5 de mayo de 1979 los de su esposa Rafaela.