Ajolote en Reino Unido: ¿cómo una especie mexicana terminó al otro lado del mundo?

La historia comenzó cuando Evie Hill, una niña de 10 años, encontró al anfibio bajo un puente en el río Ogmore, en Bridgend

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Mujer descalza en río bajo puente de piedra. Círculo superpuesto muestra ajolote rosado con manchas oscuras y branquias externas rojas
Melanie Hill, una niña de 10 años, amante de la naturaleza, encontró un ajolote mexicano debajo de un puente en Reino Unido. (MElanie Hill: IG)

El hallazgo de un ajolote en un río de Gales sorprendió a expertos y autoridades ambientales. La especie, endémica de México, no habita de forma natural fuera del sistema lacustre de Xochimilco, en la Ciudad de México. Entonces, ¿cómo llegó hasta el Reino Unido?

El descubrimiento de una niña de 10 años

La historia comenzó cuando Evie Hill, una niña de 10 años, encontró al anfibio bajo un puente en el río Ogmore, en Bridgend. El ejemplar, de unos 23 centímetros, se ocultaba entre rocas y presentaba lesiones visibles. “Bajé a la orilla y allí estaba este ajolote. Lo tomé y me lo llevé”, relató la menor.

Su madre, Melanie Hill, reconoció que el hallazgo la tomó por sorpresa. “Te puedes imaginar mi sorpresa, no me lo podía creer”, afirmó. Aunque Evie suele encontrar insectos y pequeños animales, este caso rompió cualquier expectativa.

Una especie que no pertenece a Europa

El ajolote es una salamandra única que nunca completa su metamorfosis. Conserva branquias externas y vive toda su vida en el agua. Además, posee la capacidad de regenerar extremidades e incluso partes de órganos, lo que lo convierte en una de las especies más estudiadas del mundo.

Sin embargo, su hábitat natural se limita a México. No tiene forma de migrar entre continentes ni de colonizar ecosistemas lejanos por sí mismo. Por ello, expertos descartan cualquier presencia natural en Europa.

La hipótesis principal: abandono de mascotas

La explicación más aceptada apunta a la intervención humana. El director del Centro Nacional para el Bienestar de los Reptiles del Reino Unido, Chris Newman, consideró el caso como excepcional. “Se trata de una situación bastante singular, y creo que la joven tuvo muy buen ojo para detectarlo”, señaló a la BBC.

Mosaico de imágenes: una niña sostiene un ajolote en un recipiente, otra niña está en un río bajo un puente y una caricatura de un ajolote en un río de Gales
Un ajolote, especie endémica de México, fue encontrado en un río de Gales, Reino Unido, generando asombro y especulaciones sobre su origen y cómo llegó allí. (Instagram)

También destacó que Evie “le hizo un gran favor” al rescatarlo, ya que el animal tenía pocas probabilidades de sobrevivir.

En los últimos años, el ajolote ha ganado popularidad como mascota, en parte por su aparición en videojuegos como Minecraft y Roblox. Este fenómeno ha impulsado su comercialización a nivel global.

El problema surge cuando los propietarios no logran mantener las condiciones que requiere la especie. El cuidado del ajolote exige parámetros específicos de temperatura, calidad del agua y alimentación. Ante esta dificultad, algunos dueños optan por liberarlos en ríos o lagos, una práctica ilegal y peligrosa.

Un entorno hostil para sobrevivir

El ejemplar encontrado, bautizado como “Dippy”, mostraba signos de daño en la cola y el abdomen. Este detalle refuerza la teoría de que no se encontraba en condiciones adecuadas.

Aunque el clima de Gales puede parecer compatible, el ecosistema no ofrece los recursos necesarios para su supervivencia.

Depredadores, enfermedades y la falta de alimento específico reducen sus posibilidades de vida. Sin intervención humana, el ajolote no habría resistido mucho tiempo.

Ajolotes
No tiene forma de migrar entre continentes ni de colonizar ecosistemas lejanos por sí mismo.

Una alerta para la conservación

El caso ha encendido las alertas entre especialistas. La introducción de especies exóticas en ecosistemas ajenos puede alterar el equilibrio ambiental. También representa un riesgo para el propio animal.

Actualmente, el ajolote se encuentra en peligro crítico de extinción en su hábitat natural. Se estima que quedan entre 50 y 1,000 ejemplares en estado silvestre.

El hallazgo en Reino Unido no representa una expansión de la especie, sino una consecuencia del comercio y abandono irresponsable. La historia de Dippy ilustra un problema global: la fascinación por especies exóticas puede convertirse en una amenaza si no existe responsabilidad en su cuidado.