Tiroteo en Teotihuacán: estas son las masacres en México inspiradas por Columbine

Los hechos más recientes en la zona arqueológica mexicana desataron un nuevo debate sobre las figuras que son veneradas por la juventud

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Joven de espaldas frente a la Pirámide del Sol en Teotihuacán. Cintas amarillas de "escena del crimen" rodean el área con grafitis de "Natural Born Killers" en el suelo. Cielo nublado.
El joven perpetrador del crimen tenía de referencia a los estadounidenses. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El fenómeno de las masacres, que durante décadas pareció una tragedia ajena y exclusiva de los Estados Unidos, ha comenzado a proyectar una sombra persistente y alarmante sobre México. No se trata solo de la violencia sistémica derivada del crimen organizado, sino de un patrón psicológico y cultural perturbador: la “Columbinización”.

Este término refiere a la admiración y mímica de los perpetradores de la masacre de la Escuela Secundaria de Columbine en 1999. El caso más reciente, ocurrido en las inmediaciones de las Pirámides de Teotihuacán, ha encendido las alarmas nacionales, no solo por la brutalidad del acto, sino por la simbología que el atacante dejó tras de sí, vinculándolo directamente con el mito de Eric Harris y Dylan Klebold.

Primer plano de un joven con gorra al revés, ojos abiertos y boca sorprendida, apuntando hacia arriba con su dedo índice izquierdo. La imagen tiene baja calidad de video
Dylan Klebold, uno de los perpetradores de la Masacre de Columbine, aparece en un video casero tomado antes del trágico suceso.

Casos en México: Del Colegio Cervantes a la persistencia del patrón

La historia de estas tragedias en territorio mexicano tiene puntos de inflexión desgarradores. El caso más emblemático y directo fue el del Colegio Cervantes de Torreón en 2020. En este suceso, un menor de 11 años abrió fuego contra su maestra y compañeros antes de quitarse la vida. Lo más escalofriante fue la vestimenta del niño: una playera blanca con la leyenda “Natural Selection”, exactamente igual a la que vestía Eric Harris el día de la matanza en Colorado. Este evento rompió la burbuja de seguridad en la que se encontraba el sistema educativo mexicano respecto a este tipo de crímenes “imitadores”.

Otro antecedente relevante fue el tiroteo en el Colegio Americano del Noreste en Monterrey (2017). Aunque las motivaciones iniciales se ligaron a grupos de internet como “Legión Holk”, el análisis posterior de los perfiles digitales de los involucrados mostró una clara obsesión con la estética y el desarrollo táctico de las masacres estadounidenses.

En México, estos jóvenes suelen encontrar en Columbine una estructura de “reconocimiento” ante la alienación social, replicando uniformes, manifiestos y la decisión final del suicidio como un acto de autorreivindicación nihilista. La facilidad de acceso a armas, sumada a la desatención de la salud mental, ha creado un terreno fértil para que el “efecto imitación” se consolide.

El menor de edad fue ligado directamente a esta masacre desde su admiración. (REUTERS/Daniel Becerril)
El menor de edad fue ligado directamente a esta masacre desde su admiración. (REUTERS/Daniel Becerril)

El incidente en Teotihuacán, donde un joven arremetió contra un grupo de turistas y estudiantes en un punto de gran carga simbólica para el país, reveló tras las investigaciones preliminares que el agresor consumía contenido en foros de internet dedicados a glorificar a los “natural born killers”.

La elección del escenario, aunque alejada de un aula tradicional, sigue la lógica del impacto mediático y el sacrificio simbólico que caracteriza a estos eventos, demostrando que la fascinación por Columbine ha mutado y se ha adaptado al contexto mexicano, cruzando la frontera de lo escolar hacia lo público.

(Captura de pantalla)
(Captura de pantalla)

El “Efecto Contagio” fuera de nuestras fronteras

La influencia de Columbine no se limita a Norteamérica; es una epidemia global que ha tocado diversos continentes, donde los perpetradores ven en Harris y Klebold a figuras casi mesiánicas de la rebelión violenta.

  1. Masacre de Kerch (Crimea, 2018): Vladislav Roslyakov asesinó a 20 personas vistiendo una camiseta de “Odio” (en ruso), imitando la estética de Harris.
  2. Masacre de Suzano (Brasil, 2019): Dos atacantes en una escuela cerca de São Paulo utilizaron máscaras y armas similares a las de Columbine, citando explícitamente el evento en foros.
  3. Escuela Secundaria de Jokela (Finlandia, 2007): Pekka-Eric Auvinen se autodenominó un “selector natural” en su manifiesto antes de matar a ocho personas.
  4. Masacre de Kauhajoki (Finlandia, 2008): Matti Saari, amigo digital de Auvinen, replicó el patrón apenas un año después, demostrando la cadena de inspiración.
  5. Masacre de Kazán (Rusia, 2021): Ilnaz Galyaviev afirmó ser “un dios” y buscó superar el impacto mediático de sus “predecesores” estadounidenses.