Sheinbaum responde a crítica de la escritora Cristina Rivera Garza sobre impunidad en feminicidios: “No lo aceptamos”

La presidenta reiteró la posibilidad de que hay retroactividad en laa investigación de casos de feminicidio

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Sheinbaum afirmó que su gobierno atiende los casos de feminicidio. | YouTube Claudia Sheinbaum
Sheinbaum afirmó que su gobierno atiende los casos de feminicidio. | YouTube Claudia Sheinbaum

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo respondió a las declaraciones de la escritora, Cristina Rivera Garza, quien en una conferencia magistral acusó que en el país prevalece la impunidad en los casos de feminicidio.

La mandataria negó que su gobierno “desprecie a las víctimas” y no atienda los casos de feminicidio, destacando que recientemente presentó la iniciativa Ley General para Prevenir, Investigar, Sancionar y Reparar el Daño por el Delito de Feminicidio, para homologar el proceso de investigación y las sanciones por dicho delito en el país.

“No, jamás, no lo aceptamos”, sentenció en su conferencia ‘La Mañanera del Pueblo’, en Palacio Nacional.

En este sentido, recordó que durante su gobierno en la Ciudad de México, la Fiscalía General de Justicia capitalina ( FGJ-CDMX), que en ese entonces encabezada por Ernestina Godoy Ramos, se conformó la Fiscalía de Feminicidios, que fue la primera en el país.

Mencionó que incluso se realizó una serie documental titulada ‘La Fiscal’, que muestra cómo inició la operación de dicha fiscalía a partir de 2019 y “cómo transformó la investigación” para detener a los responsables.

Sheinbaum precisó que esta experiencia se usó para crear la propuesta de Ley General contra el feminicidio, “por iniciativa de Godoy Ramos, quien actualmente es la titular de la Fiscalía General de la República (FGR), junto con la secretaria de las Mujeres, Citlalli Hernández.

Aseguró que si su gobierno no combatiera la impunidad no habría una disminución de los casos, sin embargo, reconoció que se debe continuar trabajando en erradicar el delito, subrayando la importancia de complementar la investigación judicial con políticas de prevención y programas en contra del machismo, así como la promoción de los derechos de las mujeres.

“Estamos construyendo la ley general y el objetivo es cero impunidad, no se hubiera bajado el nímero de feminicidios si no se hubiera atendio la impunidad.

“No quiere decir que todos los casos son atendidos y que debemos dseguir trabajando, si, pero lamentablemente en nuestro país, la responsabilidad de un feminicidio, de asesinar a una mujer por ser mujer, lamenttablemente en el 90% de los casos viene de personas cercanas a la mujer, la pareja o la expareja”, puntualizó.

No obstante, insistió en que el modelo de la Fiscalía de Feminicidios capitalina permitió disminuir los casos a partir de la atención inmediata y la coordinación entre autoridades.

Puso como ejemplo el caso de Ariadna Fernanda, una joven que falleció en la Ciudad de México, pero su cuerpo fue hallad en Morelos y que inicialmente la Fiscalía General de ese estado determinó que la causa de muerte era una broncoaspiración por accidente.

Sin embargo, la investigación iniciada en la Ciudad de México por desaparición llevó a que Ernestina Godoy, como fiscal, denunciara omisiones y atrajera el caso.

La indagatoria concluyó que se trató de un feminicidio, evidenciando golpes que no fueron reportados en la carpeta de investigación de Morelos.

¿Qué dijo Cristina Rivera Garza sobre la impunidad?

Durante su participación en una conferencia magistras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Cristina Rivera Garza denunció el efecto de la impunidad en los feminicidios y la vida de las mujeres.

Señaló que “el silencio y la ira acuden juntas, después, puntualmente, a la cita con la impunidad”.

Para la autora, tanto el Estado como la sociedad civil pueden contribuir a este clima de indiferencia e indolencia, dificultando el reconocimiento del dolor femenino: “El sufrimiento de las mujeres te hacen tartamudear, balbucir, equivocarte”.

Rivera Garza criticó el peso del patriarcado en la narrativa pública, afirmando que “el lenguaje del patriarcado no te deja contar tu lado de la historia”, atando la voz y hasta la respiración de las víctimas. Analizó la ira femenina como una fuerza interna y contenida: “A veces parece un animal sediento que se arremolina dentro del pecho sin poder saltar a la realidad. Otras, el filo de un cuchillo que solo sirve para acariciarte las muñecas”.

Para la escritora, esta ira no es heroica, sino una “frustración casi ontológica”. Advirtió que el daño permanece atorado en el cuerpo y que ni el lenguaje logra darle forma.

“El callar se vuelve doble callar… La despersonalización es un efecto de la rabia que no puede descansar. Se llama soledad, se llama el más puro aislamiento”.