Mujer denuncia que una desconocida la atacó a golpes “sin razón” en CDMX, acusa omisión de las autoridades

La joven consideró que el actuar de las autoridades en su caso es evidencia de “un sistema que no funciona”

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Durante el 2024 se registraron 170 feminicidios según Defensoría del Pueblo (Andina)
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Los casos de violencia contra la mujer en México continúan. Esta semana, María Barrón, una joven cineasta, denunció que una persona desconocida la agredió en una de las zonas más concurridas y con alta percepción de seguridad en la capital del país, sin que las autoridades hayan procedido contra el responsable.

En su cuenta de Instagram, la joven relató que la noche del 24 de marzo pasado salió de su lugar de trabajo en la colonia Roma, alcaldía Cuauhtémoc.

Mientras esperaba parada en la calle la llegada de su transporte, un vehículo de la plataforma Uber, una persona se le acercó y la jaló del cabello, lo que inicialmente interpretó como un asalto.

Sin embargo, pocos segundos después su agresora comenzó a golpearla en la cara y otras partes del cuerpo, ocasionando que cayera al suelo.

“Me niego a aceptar que en México sea normal que alguien te ataque en plena calle y quede impune. Soy María Barrón, soy filmmaker y esto me pasó saliendo de una grabación. Pedí mi Uber esperando en una esquina y de la nada alguien me agarra del cabello por atrás.

“No entendí qué estaba pasando. Por un momento pensé que me estaban asaltando. En segundos recibí un golpe directo en la cara, en la nariz y luego otro y otro hasta que terminé en el suelo”, dijo en un video publicado en sus redes sociales.

María insistió en que desconoce la identidad de la persona que la agredió y que “nunca la había visto” en su vida. No obstante, lo que ocurrió tras la agresión “fue igual de impactante”.

“Yo no conocía a esta persona, nunca la había visto en mi vida. En un impulso, sin razón, sin contexto, decidió agredirme. Pero lo más fuerte no fue solo los golpes, fue darme cuenta de lo vulnerable que puedes estar en cualquier momento, en cualquier lugar.

“Ni siquiera estaba en una situación de riesgo. Salí de trabajar, una zona que se supone que es segura”, comentó.

El paso de las horas y la burocracia impidieron que se actuara de inmediato contra su agresor. La joven acusó que al pedir ayuda de las autoridades capitalinas, los paramédicos y policías que la atendieron en el lugar intentaron convencerla de no levantar una denuncia y que se “arregle ahí”.

Por ello, considera que, eventualmente, su caso se sumará a los miles y millones que hay y su agresora quedará impune.

“Ambulancias diciéndome que mejor me arreglara ahí, personas de, de seguridad que no valía la pena denunciar, diferentes versiones médicas, horas con la nariz rota yendo de un lugar a otro, trámites que no avanzan y al final, por todo el tiempo que pasó entre una instancia y otra, porque así me trajeron toda la noche, mi caso ya no fue considerado como flagrante.

“Entonces, pues nada más me toman la declaración, se abre una carpeta de investigación como miles y millones que hay, pero pues hasta el momento mi agresora está impune”, puntualizó.

En este sentido, señaló que “esto va mucho más allá”, pues considera que el actuar de las autoridades es evidencia de “un sistema que no funciona”, motivo por el que las personas prefieren no denunciar los delitos.

“Esta vez fue una nariz rota, pero esto va mucho más allá. Esto habla de un sistema que no funciona y entiendo perfectamente por qué hay gente que muchas veces decide no denunciar, porque de verdad es desgastante, porque parece que no pasa nada”, comentó.

María concluye con un llamado a no normalizar la violencia y a exigir justicia, al señalar que la ciudadanía, al igual que las autoridades, tiene la responsabilidad de no permitir que esto siga pasando.

“No podemos agachar la cabeza y decir: así son las cosas. Como ciudadanos también tenemos una responsabilidad de no permitir que esto siga pasando, porque sí hay gente dentro del sistema que no hace su trabajo. Pero también hay gente buena, gente que sí quiere ayudar aunque esté cansada de cómo funcionan las cosas.

“Me duele muchísimo pensar que hoy no te puedes sentir segura ni seguro, ni siquiera saliendo a caminar y que alguien puede ejercer violencia sin consecuencias. Y justo por eso creo que vale la pena hablarlo y compartirlo. Se trata esto de, de justicia, de hacer lo que me toca como ciudadana y no permitir que en nuestro país siga pasando esto“, concluyó.