México hace oficial su Política Exterior Feminista: así cambiará la diplomacia del país

La nueva política exterior de un giro estratégico hacia la igualdad sustantiva en la diplomacia

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(Infobae-Itzallana)
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El canciller Juan Ramón de la Fuente publicó en el Diario Oficial de la Federación el acuerdo que establece los principios rectores de la Política Exterior Feminista de los Estados Unidos Mexicanos, consolidando un compromiso histórico que coloca la igualdad sustantiva y los derechos de las mujeres en el centro de la diplomacia mexicana.

¿Qué es la Política Exterior Feminista y por qué importa?

Es un conjunto de acciones transformadoras con base jurídica, que busca integrar la perspectiva de género, la interseccionalidad y la interculturalidad en todas las acciones de la política exterior de México: desde negociaciones comerciales hasta servicios consulares, pasando por foros multilaterales y acuerdos bilaterales.

El acuerdo parte de una premisa fundamental: no puede haber justicia social sin justicia de género, ni transformación real sin la voz, la presencia y el liderazgo de todas las mujeres en todos los ámbitos.

La administración federal formalizó la adopción de un marco jurídico que prioriza la igualdad de género y la inclusión de mujeres en todos los temas internacionales, abarcando acuerdos comerciales, servicios consulares y foros multilaterales (Freepik)
La administración federal formalizó la adopción de un marco jurídico que prioriza la igualdad de género y la inclusión de mujeres en todos los temas internacionales, abarcando acuerdos comerciales, servicios consulares y foros multilaterales (Freepik)

Los cinco principios que guiarán la diplomacia mexicana

El acuerdo establece cinco ejes rectores que deberán aplicarse en todas las unidades de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE):

  1. Impulsar los derechos de mujeres, adolescentes y niñas a nivel mundial, posicionando a México como actor clave en la eliminación de estructuras de desigualdad.
  2. Garantizar la igualdad sustantiva, asegurando el mismo trato y oportunidades en todas las acciones diplomáticas, consulares y negociaciones internacionales.
  3. Promover la paridad, con representación equilibrada de mujeres y hombres en puestos de liderazgo, delegaciones y procesos de toma de decisiones.
  4. Reconocer la diversidad de las mujeres, adoptando un enfoque interseccional e intercultural que considere origen étnico, condición migratoria, discapacidad, edad y otros factores.
  5. Construir alianzas estratégicas con gobiernos, organismos internacionales, sociedad civil y sector privado para que los avances en igualdad sean sostenibles y profundos.
Mujeres marchan con humo púrpura de fondo. Una pancarta dice 'Somos las Nietas De Brujas Las que NO pudiste Quemar'. Algunas llevan pañuelos morados
(Alexa Cirel/Infobae México)

Qué cambia en la práctica: de los consulados a los tratados comerciales

La política no se queda en el papel. El acuerdo detalla acciones concretas en cada ámbito de la diplomacia mexicana:

  • En los consulados, se implementarán protocolos de atención diferenciada para mujeres y personas en situación de vulnerabilidad, con enfoque de derechos humanos y perspectiva de género.
  • En los tratados comerciales, se incluirán capítulos específicos de género que reconozcan el trabajo de cuidados y promuevan condiciones justas para las mujeres en el mercado laboral.
  • En los foros multilaterales, México impulsará candidaturas de mujeres en puestos de liderazgo global y promoverá iniciativas con perspectiva interseccional e intergeneracional.
  • En la cooperación internacional, la perspectiva de género se integrará en todos los proyectos y prioridades, en coordinación con organismos internacionales.
  • Y hacia adentro, en el ámbito institucional, la propia Cancillería deberá erradicar sus brechas de género internas, garantizar paridad sustantiva y fortalecer mecanismos para prevenir violencia y discriminación al interior de la dependencia.

La Cancillería, con paridad desde adentro

El acuerdo también establece que los procesos de ingreso, formación, ascenso, rotación y nombramiento dentro del Servicio Exterior Mexicano deberán incorporar plenamente los principios de igualdad sustantiva y paridad de género, reconociendo la importancia de las medidas afirmativas para eliminar las barreras estructurales que históricamente han limitado la participación de las mujeres en la diplomacia mexicana.

La coordinación de toda esta política recaerá en las oficinas del propio canciller De la Fuente, con seguimiento a cargo de las subsecretarías y jefaturas de unidad de la SRE.