Corey Harrison, figura de “El precio de la historia”, solicita apoyo económico tras sufrir un accidente en Tulum

La estrella de la popular serie atraviesa un momento complicado, batallando con graves lesiones y enormes deudas médicas

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Corey Harrison, de El precio
Corey Harrison, de El precio de la historia, enfrenta una crisis económica tras sufrir un grave accidente de motocicleta en Tulum. (Instagram: @realcoreyharrison)

Corey Harrison, estrella de El precio de la historia, ha cobrado notoriedad tras dar a conocer su delicada situación económica luego de sufrir un accidente de motocicleta en Tulum durante enero de 2026.

La combinación de graves lesiones físicas, deudas médicas y la imposibilidad de trabajar lo han dejado en un escenario crítico, con menos de 400 dólares en su cuenta y una deuda que supera los 120 dólares.

El accidente dejó a Corey
El accidente dejó a Corey Harrison con graves lesiones físicas, once fracturas en las costillas y una larga recuperación médica por delante. (Instagram: @realcoreyharrison)

El accidente en Tulum y sus secuelas físicas

A principios de enero, Harrison fue hospitalizado tras un fuerte accidente que le provocó once fracturas en las costillas, una conmoción cerebral y lesiones faciales.

Estoy bastante mal, pero estoy bien. Las barras de choque son geniales. Tres noches en el hospital, once fracturas en la caja torácica. Haré un episodio en The Corey Harrison Show. Lo siento, papá. Parece que me estoy perdiendo tu boda”, documentó mientras estaba en camilla.

El proceso de recuperación resultó más largo y costoso de lo previsto. Dos semanas después de abandonar el hospital debido a la acumulación de facturas, la celebridad estadounidense sufrió un deterioro mientras estaba en su domicilio de Tulum.

Un médico acudió a su casa para administrarle suero y morfina, pero la situación empeoró cuando sus niveles de oxígeno comenzaron a descender peligrosamente, imposibilitándole costear una nueva internación.


Los costos de la hospitalización
Los costos de la hospitalización y las facturas médicas en Tulum superan la capacidad de pago de Corey Harrison, afectando su estabilidad financiera.(Instagram: @Corey Harrison)

Dificultades económicas y mudanza forzada a Mérida

Frente a la emergencia, amigos cercanos decidieron trasladarlo a un hospital más accesible en Mérida, Yucatán, a más de cuatro horas de distancia.

Allí, los médicos detectaron que una costilla fracturada presionaba un pulmón y le extrajeron tres litros de sangre de la cavidad torácica, además de practicarle tres cirugías.

“Corey nos miró y dijo: ‘Voy a morir aquí. No tengo dinero para seguir pagándoles’. Sabíamos que no podíamos permitir que eso sucediera. Los hospitales en zonas turísticas como el de Playa del Carmen eran prohibitivamente caros, así que tomamos la difícil decisión de llevarlo cuatro horas y media tierra adentro hasta un centro más asequible en Mérida”, contó Aron Chambers.

Mientras la cuenta hospitalaria seguia creciendo, Harrison pasó 18 días internado en Mérida antes de regresar a su casa en Tulum para continuar la rehabilitación.

Amigos y familiares de Harrison
Amigos y familiares de Harrison organizaron un traslado urgente a un hospital en Mérida, donde recibió tres cirugías cruciales. (Instagram: @realcoreyharrison)

Apoyo, colecta y deudas impagables

Actualmente, la situación financiera del exintegrante de El precio de la historia es crítica: debe tres meses de alquiler, su cuenta bancaria apenas supera los 400 dólares y ha tenido que pedir préstamos a familiares y amigos, incluido su padre, Rick Harrison, para afrontar los gastos médicos.

En respuesta a la emergencia, se lanzó una campaña en GoFundMe que ya ha recaudado cerca de 6900 dólares. La petición enfatiza: “estar en televisión y ser parte de la fama de El precio de la historia no ofrece una protección integral para emergencias como esta; las crisis médicas no se preocupan por el estatus de celebridad”.

Corey Harrison ha manifestado su incomodidad al depender de la solidaridad pública, pero reconoce que no tiene alternativa, pues la falta de recursos no le permiten siquiera regresar a Estados Unidos para continuar el tratamiento.: “Ni siquiera puedo levantarme con normalidad”, explicó.