Cómo funciona el corazón y por qué es importante cuidar de él

Conocer el funcionamiento de los órganos del cuerpo es clave para tomar mejores decisiones a favor de la salud y el bienestar

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Corazón. Diseño: (Jesús Tovar Sosa/Infobae)
Corazón. Diseño: (Jesús Tovar Sosa/Infobae)

El corazón es uno de los órganos más importantes del cuerpo humano. Su función principal es bombear la sangre a todo el organismo, permitiendo que el oxígeno y los nutrientes lleguen a cada célula y que los desechos metabólicos sean eliminados. A lo largo de la vida, este órgano late de manera constante y silenciosa, desempeñando una labor esencial para la supervivencia y el bienestar general.

Desde el punto de vista biológico, el corazón es un músculo del tamaño aproximado de un puño, ubicado en el centro del tórax, ligeramente inclinado hacia el lado izquierdo. Funciona como una bomba dividida en cuatro cavidades: dos aurículas y dos ventrículos.

La aurícula derecha recibe la sangre pobre en oxígeno proveniente del cuerpo y la envía al ventrículo derecho, que la impulsa hacia los pulmones para oxigenarse. Una vez cargada de oxígeno, la sangre regresa al corazón por la aurícula izquierda y pasa al ventrículo izquierdo, que la distribuye al resto del organismo a través de las arterias.

Este proceso ocurre gracias a un sistema eléctrico interno que regula los latidos del corazón, manteniendo un ritmo adecuado para satisfacer las necesidades del cuerpo, ya sea en reposo o durante la actividad física. En un adulto sano, el corazón late entre 60 y 100 veces por minuto, lo que equivale a más de 100 mil latidos al día.

El trazo del ECG destaca
El trazo del ECG destaca la actividad eléctrica del corazón, elemento clave en la prevención y diagnóstico de enfermedades cardíacas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La importancia de cuidar el corazón radica en que cualquier alteración en su funcionamiento puede afectar gravemente la salud. Las enfermedades cardiovasculares, como la hipertensión, la cardiopatía isquémica o los infartos, se encuentran entre las principales causas de muerte a nivel mundial. Muchas de estas afecciones se desarrollan de manera silenciosa y progresiva, por lo que la prevención juega un papel clave.

Factores como una alimentación poco saludable, el sedentarismo, el consumo de tabaco y alcohol, el estrés crónico y la falta de sueño incrementan el riesgo de padecer problemas cardíacos. Asimismo, condiciones como la diabetes, el sobrepeso y los niveles elevados de colesterol pueden dañar los vasos sanguíneos y obligar al corazón a trabajar en exceso.

Cuidar el corazón no solo implica prevenir enfermedades, sino también mejorar la calidad de vida. Un sistema cardiovascular sano favorece una mejor oxigenación del cerebro, mayor energía, mejor rendimiento físico y mental, así como una mayor expectativa de vida.

Para proteger la salud del corazón, los especialistas recomiendan adoptar hábitos de vida saludables. Una alimentación equilibrada es fundamental: se debe priorizar el consumo de frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, pescado y grasas saludables, como las que provienen del aceite de oliva y los frutos secos, y reducir la ingesta de sal, azúcares y alimentos ultraprocesados.

El cuidado del corazón inicia
El cuidado del corazón inicia desde la prevención, implementando medidas saludables como la dieta equilibrada y la actividad física. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La actividad física regular es otro pilar del cuidado cardiovascular. Realizar al menos 30 minutos de ejercicio moderado cinco días a la semana ayuda a fortalecer el músculo cardíaco, controlar el peso y regular la presión arterial. Caminar, nadar, andar en bicicleta o bailar son opciones accesibles y efectivas.

Evitar el tabaquismo es una de las medidas más importantes, ya que fumar daña directamente las arterias y aumenta el riesgo de infartos y accidentes cerebrovasculares. También es recomendable moderar el consumo de alcohol, manejar el estrés mediante técnicas de relajación y procurar un descanso adecuado.

Finalmente, los chequeos médicos periódicos permiten detectar a tiempo factores de riesgo como la hipertensión o el colesterol elevado, incluso antes de que aparezcan síntomas. Cuidar el corazón es una inversión a largo plazo que impacta directamente en la salud integral, recordando que cada latido cuenta para mantener el equilibrio y la vida del organismo.