Basílica de Guadalupe: esta es la historia del emblemático recinto religioso en la CDMX

El templo, ubicado en el Tepeyac, ha sido escenario de importantes cambios motivados por la devoción guadalupana

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La construcción de la Basílica
La construcción de la Basílica de Guadalupe tiene su origen en la historia religiosa de la aparición a San Juan Diego. Diseño: (Jesús Tovar Sosa/Infobae)

La historia de la Basílica de Guadalupe comienza en el siglo XVI, cuando, según la tradición católica, la Virgen de Guadalupe se apareció en cinco ocasiones a Juan Diego en el Cerro del Tepeyac, en diciembre de 1531.

En estos encuentros, la Virgen expresó su deseo de que en ese lugar se construyera un templo dedicado a ella, petición que el indígena llevó ante el obispo fray Juan de Zumárraga. Ese mandato espiritual marcó el origen del que sería el santuario mariano más importante del continente.

La primera gran Basílica

Aunque existieron templos previos y capillas más pequeñas, la obra monumental que conocemos como la Antigua Basílica de Guadalupe comenzó oficialmente el 25 de marzo de 1695. Esta construcción, llamada entonces Templo Expiatorio a Cristo Rey, fue concluida en abril de 1709, consolidando el Tepeyac como un importante centro de peregrinación.

Con el paso del tiempo, el templo sufrió varios deterioros y transformaciones. A comienzos del siglo XIX, la construcción del convento de las Capuchinas en su lado este provocó daños estructurales severos. Posteriormente, su estilo original barroco fue sustituido casi por completo por elementos neoclásicos, incluidos un nuevo altar diseñado por José Agustín Paz y Manuel Tolsá, uno de los arquitectos más influyentes de la época.

Antigua Basílica de Santa María
Antigua Basílica de Santa María de Guadalupe en Ciudad de México. Foto: (Archivo)

El problema del hundimiento y la necesidad de un nuevo templo

Para mediados del siglo XX, los hundimientos del subsuelo de la Ciudad de México afectaban gravemente la estabilidad del templo del siglo XVIII. En 1968, un diagnóstico técnico confirmó el riesgo: la estructura presentaba daños profundos y era incapaz de recibir a los millones de peregrinos que llegaban cada año, especialmente el 12 de diciembre, día de la conmemoración guadalupana.

Ante esta crisis, el abad Guillermo Schulenburg convocó al monje benedictino fray Gabriel Chávez de la Mora, experto en liturgia, para elaborar soluciones urgentes. La primera fue la creación de un templo provisional: la Basílica efímera.

La Basílica efímera: la lona rosa que detonó el proyecto moderno

Diseñada por fray Gabriel y el arquitecto Héctor García Olvera, la Basílica efímera era una gigantesca lona rosa de 5 mil metros cuadrados ubicada en el atrio del templo antiguo. Con capacidad para 8 mil personas, su propósito era cubrir las necesidades litúrgicas mientras se definía un rumbo definitivo.

Sin embargo, durante la celebración del 75 aniversario de la Coronación Pontificia de la Virgen, en 1970, quedó claro que el templo provisional no era suficiente. El flujo masivo de peregrinos selló la decisión: se debía construir un nuevo santuario.

Año con año la Basílica
Año con año la Basílica de Guadalupe se convierte en el centro de una celebración que atrae a millones de peregrinos. Foto: (Cuartoscuro)

La Nueva Basílica: arquitectura moderna para la fe de México

El proyecto fue encabezado por el renombrado arquitecto Pedro Ramírez Vázquez, en colaboración estrecha con fray Gabriel. El resultado fue una estructura revolucionaria: un templo circular de 100 metros de diámetro, sin columnas internas, que permite ver la tilma de la Virgen desde cualquier punto. Su diseño simbólico representa la universalidad de Dios y responde a las reformas del Concilio Vaticano II.

La Nueva Basílica de Guadalupe fue consagrada el 12 de octubre de 1976, con capacidad para 10 mil personas en su nave principal y hasta 50 mil en sus capillas superiores, sumando un complejo capaz de recibir a millones de visitantes de México y el mundo.

Hoy, este recinto no solo es un hito arquitectónico, sino el corazón espiritual donde culmina la historia iniciada en 1531 en el Tepeyac.