¿Qué pasó con Jacobo Grinberg? Familiares revelaron detalles de su desaparición en entrevista inédita

El testimonio apunta directamente a Teresa Mendoza, su última esposa y también desaparecida, a quien la familia señala como pieza clave

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El científico Jacobo Grinberg desapareció
El científico Jacobo Grinberg desapareció en 1994 en la cima de su carrera y sin dejar rastro. Foto: (Ilustración de Jovani López).

Tres décadas después de la desaparición de Jacobo Grinberg-Zylberbaum, uno de los científicos más controvertidos de México, salió a la luz una entrevista inédita grabada años atrás y publicada por primera vez en noviembre de 2024 por el cineasta Ida Cuéllar —como material adicional de su documental El secreto del doctor Grinberg.

En el clip de 20 minutos, la madrastra del investigador y varios de sus hermanos, entre ellos el actor Ari Telch, relatan los últimos momentos que compartieron con él, así como los conflictos que lo rodeaban.

Grinberg, conocido por su trabajo en neurofisiología, sus investigaciones sobre la telepatía y el chamanismo, y por la formulación de la Teoría Sintérgica, desapareció sin dejar rastro el 8 de diciembre de 1994, a cuatro días de cumplir 48 años. Su legado intelectual persiste, pero la incógnita sobre su destino permanece abierta.

Miedo, señales y evasivas

Familia de Jacobo Grinberg revela
Familia de Jacobo Grinberg revela cómo fue la última vez que lo vieron. (YouTube: Ida Cuéllar/Captura de pantalla)

“Fui la última persona que lo vio”, afirma la madrastra de Jacobo, tercera esposa del padre del científico. La noche del 5 de diciembre de 1994, tras asistir juntos al estreno de una obra de teatro familiar, Grinberg le confesó que esperaba una invitación para viajar a la India e Israel.

Pero lo más inquietante fue su comentario sobre su esposa, Teresa Mendoza: “No me la quiero llevar, me da miedo, me presiona mucho. Ya no estoy durmiendo en casa, duermo en la combi”.

Ella intentó tranquilizarlo, sin imaginar que sería la última conversación con él. Acordaron celebrar su cumpleaños el 12 de diciembre en su casa. Al no recibir noticias, llamó a su laboratorio en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), donde trabajaba.

Su secretaria le dijo: “El doctor ya se fue a la India”. Esto calmó temporalmente a la familia, hasta que en enero acudieron al departamento donde vivía con Teresa. Estaba vacío, recién pintado y sin muebles.

“Nos dijeron que ya se habían ido desde diciembre”, relató. El portero lo confirmó. Fue entonces cuando acudió al consultorio de otro familiar para compartir su inquietud. La alarma definitiva llegó tras una llamada de una tía, quien también esperaba a Jacobo y comunicó que no lo había podido contactar. Desde ese momento, la desaparición dejó de ser una posibilidad para convertirse en un hecho.

Teresa Mendoza: la figura ausente y clave

En la grabación —realizada años atrás pero publicada recientemente—, los familiares de Grinberg relatan sus sospechas alrededor de Teresa Mendoza, su tercera esposa, quien también desapareció sin dejar rastro poco después.

Según ellos, la familia de Mendoza nunca colaboró con la búsqueda y su actitud fue hostil. Incluso cuando, tiempo después, se tuvo registro de una llamada suya desde Mexicali, California, negando que estuviera desaparecida.

La esposa del padre de Jacobo comentó que intentó obtener información de ella, pero fue imposible: “Fuimos a comer. Le pregunté por su familia, su infancia, dónde vivía su madre. No me decía nada, se escabullía de todo”.

Ari Telch recuerda que la relación entre Jacobo y Teresa fue “súbita” y “sospechosa”. “Una semana nos enteramos de que se casaron en un pueblo de Morelos, andando en la combi, y ya estaban viviendo juntos. Yo me distancié. No me daba buena espina”, dijo.

Los testimonios coinciden en que Jacobo tenía miedo de Teresa. No quería seguir conviviendo con ella, ni llevarla al extranjero. También destacan un hecho revelador: durante una inspección en el departamento de Teresa se encontraron muñecos de vudú con alfileres, según dijo un portero y confirmó el comandante Clemente Padilla, quien llevó parte de la investigación.

Una vida dedicada a desentrañar la conciencia

Doctor Jacobo Grinberg (Foto: Twitter@HekyraFrases)
Doctor Jacobo Grinberg (Foto: Twitter@HekyraFrases)

Jacobo Grinberg-Zylberbaum, nacido el 12 de diciembre de 1946, comenzó su búsqueda científica tras la muerte de su madre cuando tenía apenas doce años. Estudió Psicología en la UNAM y más tarde obtuvo un doctorado en psicofisiología en el Brain Research Institute de Nueva York.

A lo largo de su carrera, buscó aplicar el método científico a fenómenos tradicionalmente considerados esotéricos, como la telepatía y las prácticas chamánicas. En su retorno a México, fundó el Instituto Nacional para el Estudio de la Conciencia (INPEC) y el Laboratorio de Psicofisiología en la Universidad Anáhuac.

Su encuentro con la curandera Bárbara Guerrero, conocida como Pachita, lo marcó profundamente. Según relataba, ella realizaba “cirugías psíquicas” invocando al tlatoani mexica Cuauhtémoc. A partir de ahí, formuló su Teoría Sintérgica, que propone que la realidad es un holograma creado colectivamente por campos neuronales de alta sinergia.

La teoría de Grinberg buscaba demostrar que el cerebro humano no solo percibe, sino que modifica la realidad. Uno de sus experimentos más conocidos fue el del “potencial transferido”, que realizaba con cámaras de Faraday y electroencefalogramas.

En uno de ellos, su colega y excolaboradora Ruth Cerezo afirmó en una entrevista realizada con Infobae en 2022 que, pese a estar en aislamiento sensorial, su cerebro replicó la actividad de otro expuesto a estímulos, al mismo tiempo.

Estos hallazgos apuntaban a una interconexión no local entre mentes, una idea que lo alejaba de la ortodoxia científica. “Jacobo tenía miedo del mal uso de sus teorías. Decía que si el campo neuronal podía usarse para el amor, también podía usarse para el control o la guerra”, explicó uno de los hermanos.

Hipótesis cruzadas: crimen pasional, espionaje o ambas

Según cuentan sus hermanos, el comandante Padilla encontró una carta en la que Teresa le reclamaba con furia a Jacobo por negarse a tener un hijo con ella, dado que él solo quería descendencia dentro de la tradición judía. También hallaron cartas de ellas dirigidas a un “hijo que nunca nació”, lo cual encendió alarmas sobre su estado mental.

Otro hermano señaló que Teresa se comunicaba con un hombre de aspecto militar, con quien mantenía llamadas desde una escuela. “Creo que pudo estar involucrado en un crimen contra Jacobo. No pasional, sino dirigido”, comentó.

En paralelo, se reaviva la sospecha de intervención internacional. Los hermanos recuerdan que Jacobo rechazó ofertas con sueldos altísimos de universidades estadounidenses. “Siempre dijo que no, porque temía que quisieran manipular sus investigaciones”.

Doctor Jacobo Grinberg (Foto: Twitter@Ballenato1Orca)
Doctor Jacobo Grinberg (Foto: Twitter@Ballenato1Orca)

Ida Cuéllar reveló que Padilla encontró evidencia de que Grinberg había viajado en secreto a Boulder, Colorado, donde colaboró con una universidad local. Lo extraño es que no hay registro oficial de esos viajes, lo cual abre la posibilidad de operaciones clandestinas.

En los archivos desclasificados por la CIA en 2017, se encontró un artículo escrito por Grinberg titulado Psychophysiological Correlates of Communication Gravitation and Unity, incluido en el libro Psychoenergetics. Este documento figura dentro del marco del Proyecto Stargate, una operación que investigaba habilidades psíquicas para fines militares.

Durante las inspecciones en sus propiedades de la Ciudad de México y Amatlán, las autoridades detectaron la desaparición de manuscritos, discos duros y tesis completas. “Él escribía todo a mano. Dormía dos o tres horas al día, escribía sin parar. Pero todo eso se perdió”, dijo Ari Telch.

Otro hermano entregó un expediente completo del caso a un jefe policial. Al día siguiente, le informaron que “se había extraviado”. Estos hechos alimentan la hipótesis de que su desaparición no fue accidental ni voluntaria.

Aún hoy, la familia insiste en la búsqueda de Teresa Mendoza, como se expresa en la entrevista publicada por Cuéllar. “Ahí está su rostro, su foto. Si alguien la reconoce, que hable. Puede ser la clave para resolver el caso”, pide Ari Telch.

Otro de los hermanos resume el sentimiento colectivo: “No sé si fue un crimen pasional o un secuestro encubierto por agencias. Pero de lo que estoy seguro es de que Jacobo no desapareció por voluntad propia”.