
El 8 de diciembre de 1913, Pancho Villa, conocido como el “Centauro del Norte”, tomó el cargo de gobernador del estado de Chihuahua en plena lucha contra la dictadura de Victoriano Huerta. Este breve periodo de gobierno, que concluyó el 7 de enero de 1914, fue documentado por el periodista estadounidense John Reed, quien acompañó al caudillo durante varios meses y registró su experiencia en el libro México Insurgente.
El periodista John Reed, quien fue apodado “Juanito” por los soldados, tuvo un acceso privilegiado a Pancho Villa y a su entorno. Este acercamiento le permitió realizar numerosas entrevistas al líder revolucionario, de igual modo, las preguntas del reportero y las explicaciones que daba llegaban a fascinar al caudillo investido como gobernador.
PUBLICIDAD
Por ejemplo, cuando Reed le preguntó a Pancho villa sobre las teorías socialistas el líder revolucionario respondió: “El socialismo, ¿es alguna cosa posible? Yo sólo lo veo en los libros, y no leo mucho."

En una ocasión, el periodista estadounidense le preguntó al caudillo sobre si las mujeres podrían votar en el nuevo país que se estaba construyendo durante la Revolución. Villa se exaltó y dijo: “¡Cómo!, yo no lo creo así -contestó, alarmado, levantándose rápidamente-. ¿Qué quiere usted decir con votar? ¿Significa elegir un gobierno y hacer leyes?"
PUBLICIDAD
John Reed le dijo que sí y le comentó que en los Estados Unidos las mujeres ya podían participar en las votaciones, entonces Pancho Villa se rascó la cabeza y respondió: “Bueno (…). Si lo hacen allá, no veo por qué no deban hacerlo aquí.”
Pancho Villa se quedó pensando sobre el asunto de las mujeres y su participación en la política, un día le comentó al periodista: “Puede ser que sea como usted dice (…), pero nunca había pensado en ello. Las mujeres, creo, deben ser protegidas, amadas. No tienen una mentalidad resuelta. No pueden juzgar nada por su justicia o sinrazón. Son muy compasivas y sensibles. Por ejemplo -añadió-, una mujer no daría la orden para ejecutar a un traidor. ”
PUBLICIDAD
John Reed le respondió: “No estoy muy seguro de eso, mi general (...). Las mujeres pueden ser más crueles y duras que los hombres.”. Villa arregló su bigote con la mano, volteó hacia donde su esposa estaba poniendo la mesa y le pidió que se acercara.

Pancho Villa le explicó a su esposa que se había topado con tres soldados tratando de cruzar el río con la intención de volar las vías del ferrocarril y luego le preguntó: “¿Qué haré con ellos? ¿Los fusilaré o no?"
PUBLICIDAD
“Oh, yo no sé nada acerca de eso (…). Tú sabes mejor.” respondió ella después de besarle la mano al caudillo. Pancho Villa se negó y le dijo: “Lo dejo completamente a tu juicio. Esos hombres trataban de cortar nuestras comunicaciones entre Juárez y Chihuahua. Eran traidores, federales. ¿Qué haré? ¿Los debo fusilar o no?"
Finalmente, la esposa del líder revolucionario respondió: “Oh, bueno, fusílalos”. Pancho Villa se mostró satisfecho con la respuesta y le dijo a John Reed que su comentario tenía “algo de cierto”.
PUBLICIDAD
El periodista documenta que los días siguientes después de la conversación, Pancho Villa estuvo preguntando con mucha insistencia a las cocineras y camareras sobre a quién quisieran como presidente de México.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Más Noticias
La nueva estrategia antidrogas de Estados Unidos apunta también al crimen digital
Ahora México es el epicentro operativo de una red criminal transnacional que combina laboratorios clandestinos, plataformas digitales, criptomonedas, sistemas de banca paralela y estructuras de mando con alcance global

La bebida nocturna natural que ayuda a revertir el hígado graso y a eliminar la grasa mientras duermes
Este remedio natural aprovecha compuestos que facilitan la eliminación de grasas mientras tu organismo cumple funciones metabólicas clave

Festival de Cine de Sundance 2026: CDMX, la política en pantalla
La conexión con México y América Latina es inevitable. Aquí también la migración ha sido administrada muchas veces como problema de seguridad antes que como drama humano

Madres con gafas violeta
Las madres cargan con el 66.8% del trabajo doméstico y de cuidado no remunerado, suelen postergar su propia seguridad por la protección de sus hijos

Flexibilidad, resiliencia y control: la nueva infraestructura del trabajo
Hoy, la conversación ya no gira en torno a mantener sistemas funcionando, sino a garantizar que los entornos de trabajo estén disponibles en todo momento



