Por qué no han llegado ciclones tropicales a México durante mayo

En 2023 el huracán Adrían se desarrolló en las costas de Colima y Michoacán a partir del 27 de junio, según los registros del SMN

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Fotografía del alto oleaje en
Fotografía del alto oleaje en playas de Acapulco, en el estado de Guerrero (México). Imagen de archivo. EFE/David Guzmán

El inicio de la temporada de huracanes para la Cuenca del Pacífico se estima a partir del 15 de mayo debido a que en esta época las aguas superficiales del mar alcanzan altas temperaturas, que combinadas con las condiciones atmosféricas de baja presión, favorecen la formación de tormentas tropicales.

Hasta la fecha, ningún huracán conocido se ha formado exactamente el 15 de mayo, sin embargo, un gran número de tormentas tropicales han comenzado a desarrollarse alrededor de esta fecha, por lo que en esta fecha se estableció formalmente el inicio activo de la temporada de huracanes en el Pacífico.

Esta fecha permite a los servicios de emergencia y a la población de los países prepararse con anticipación para posibles impactos de un ciclón tropical, sin embargo, la formación de un ciclón depende de la conjugación de un sistema de baja presión y el agua cálida del océano.

Un sistema de baja presión atmosférica es una región donde la presión del aire es más baja en comparación con las áreas circundantes, lo que provoca el ascenso del aire caliente y húmedo, generando tormentas tropicales.

De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), una circulación anticiclónica en niveles medios de la atmósfera sobre territorio mexicano mantiene la tercera ola de calor en territorio mexicano.

Una circulación anticiclónica es la
Una circulación anticiclónica es la responsable de la tercera ola de calor en México en 2024. FOTO: Conagua

El área de influencia de esta circulación anticiclónica abarca casi todo el país y parte de las costas del Pacífico mexicano, zona en la que usualmente se desarrollan algunos ciclones tempranos.

Hasta este 21 de mayo, los servicios meteorológicos de México y Estados Unidos no han detectado sistemas de baja presión que puedan dar paso, en los próximos días, a la formación de un huracán cerca de aguas mexicanas.

Según la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA por su siglas en inglés) se pronostica la formación en las próximas horas de una baja presión en aguas del Atlántico, cerca de República Dominicana, sin embargo, no representan un peligro para México.

En cuanto a la temporada de huracanes en el Atlántico, que incluye al Mar Caribe y el Golfo de México, se considera formalmente su inicio el 1 de junio. En este caso, sólo se tiene registro de la formación de un ciclón justo en esta fecha, pues el 1 de junio de 1966 se desarrolló el Huracán Alma.

En 2023 el huracán Adrían se desarrolló en las costas de Colima y Michoacán a partir del 27 de junio, según los registros del SMN.

Imagen de satélite tomada el
Imagen de satélite tomada el jueves 17 de agosto de 2023 y proporcionada por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) muestra al huracán Hilary frente a la costa del Pacífico de México. (NOAA vía AP)

2024 con poca lluvia en México

México atraviesa una significativa reducción en las precipitaciones durante la temporada de lluvias 2024, según informó el Servicio Meteorológico Nacional (SMN).

Desde el 1 de enero hasta el 19 de mayo del presente año, se registraron solo 55 milímetros de lluvia, lo que representa un 42.3 % menos de lo habitual en comparación con el promedio histórico de 1991 a 2020.

La temporada de lluvia y ciclones tropicales de 2024 en México comenzó oficialmente el 15 de mayo. El SMN había anticipado entre 15 y 18 sistemas en el océano Pacífico y entre 20 y 23 en el Atlántico; no obstante, hasta la fecha, ninguno se ha manifestado. Esto añade una capa adicional de preocupación ante la sequía que afecta a diversas regiones del país.

Las aguas del Pacífico mexicano
Las aguas del Pacífico mexicano suelen desarrollar los primeros huracanes de cada temporada. Foto: Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos

El descenso en la cantidad de lluvias podría tener serias repercusiones en sectores agrícolas y en los recursos hídricos del país, de acuerdo con datos difundidos por el Servicio Meteorológico Nacional. La falta de ciclones y sistemas meteorológicos esperados podría agravar estas condiciones, manteniendo bajos niveles de humedad y aumentando el riesgo de incendios forestales.

De acuerdo con fuentes climatológicas, el período de monitoreo de lluvias entre enero y mayo usualmente promedia niveles más altos de precipitación, base que se usa para las comparaciones anuales. La marcada diferencia negativa actual apunta a patrones meteorológicos inusuales que podrían estar influenciados por fenómenos climáticos globales.