Migrantes sobreviven en CDMX como comerciantes: Christopher busca ir a EEUU, pero Emmanuel quiere quedarse en México

Cientos de migrantes llegan a la zona conurbana del Valle de México esperando su registro para continuar con su camino a la frontera de Estados Unidos, pero otros han preferido quedarse en la capital para trabajar

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Emmanuel Mondosi, migrante cubano, quien
Emmanuel Mondosi, migrante cubano, quien vende bolsas y cangureras en calles del Centro Histórico de la CDMX; él se ve prosperando en la capital del país (Octavio Vargas)

La Ciudad de México (CDMX) se ha convertido en una parada más para los migrantes que buscan llegar hasta Estados Unidos o en una nueva meta para prosperar.

Ante la evidente llegada de centroamericanos que salieron de su país en busca de mejores oportunidades, en la CDMX -como en otros países- se han concentrado a la espera de tramitar con autoridades del Instituto Nacional de Migración (INM) la Forma Migratoria Múltiple (FMM) para acreditar su estancia legal en el país y llegar hasta la frontera.

Tal es el caso de Emmanuel Mondesi, quien se convirtió en comerciante para poder prosperar en la Ciudad de México. Con una gran variedad de bolsas y cangureras, camina por la calles del Centro Histórico, esperando a que las personas interesadas se acerquen y le compren algunos de sus productos. El 27 de enero, pasaba entre los comercios ubicados en el Anillo de Circulación esquina con la Calle Corregidora.

De acuerdo con su testimonio, trabaja de las 08:00 hasta las 21:00 horas para poder cubrir los gastos de su estancia en la capital del país, pues paga por una habitación en el Hotel Centenario, donde le cobran 350 pesos diarios, los víveres y demás gastos, por lo que descarta enviar dinero a sus familiares, pues debe concentrarse en subsistir en un país desconocido.

Emmanuel Mondosi de espaldas sobre
Emmanuel Mondosi de espaldas sobre Anillo de Circulación esquina con la Calle Corregidora, calles del Centro Histórico donde promociona las bolsas y cangureras que vende (Octavio Vargas)

Emmanuel contó que salió de Cuba desde hace tres meses, en compañía de un amigo, quien decidió regresar a su tierra natal. Desde entonces, el único motivo por el que buscaría ir a Estados Unidos o se viera obligado a volver a su país sería que las autoridades nacionales lo obliguen, pues -dijo- no hay personas que le expliquen lo que necesita hacer para conseguir la documentación necesaria y seguir con su camino hacia Estados Unidos.

Aseguró que trabaja de manera independiente y que no ha notado un rechazo por los mexicanos, pero como en todo, mencionó, hay “buenos y malos”. Con un semblante alegre y lleno de esperanza, el hombre pidió que no fuera grabado en audio o video con tal de responder algunas preguntas.

Un panorama desigual

El año pasado, el INM registró un incremento exagerado de migrantes de 114 países, incluidos Venezuela, Cuba, Ecuador, Colombia, Perú, Brasil, Haití, entre otros, alcanzando hasta las 256 mil 793 personas que llegaron el territorio nacional entre mayo y agosto del 2023.

Haen Christopher contó que salió
Haen Christopher contó que salió de Colombia desde hace 2 meses, pero llegó a la CDMX hace menos de tres semanas, quizá por ello la situación desigual de ambos casos presentados (Octavio Vargas)

Comparado con el mismo periodo, pero del 2022, hubo un incremento de 76%, lo cual abre un panorama de cientos de personas que se encuentran en una situación diferente a la Mondesi, quienes no pierden la esperanza de llegar a Estados Unidos, pero se enfrentan a las complicaciones de llegar a un país ajeno.

Un par de metros adelante, en Calle República de Uruguay, esquina con Anillo de Circulación, en el Centro Histórico, estaba Haen Christopher a un lado de una cortina de un local, vendiendo paletas surtidas a cambio de una moneda.

En comparación con Mondesi, Christopher tenía pocos días de haber llegado a la capital del país. Narró que en compañía de su esposa salió de Colombia, hace dos meses, con el objetivo de llegar a Estados Unidos, mismo que aún tienen en mente.

Llegó el 20 de diciembre a Tapachula, frontera entre México y Guatemala, donde buscó que el personal de migración tramitara el documento necesario para seguir su camino de manera legal por el país, que no consiguió y decidió llegar hasta la CDMX para concretar una cita con personal del instituto.

Haen Christopher, migrante Colombiano, que
Haen Christopher, migrante Colombiano, que vende dulces para subsistir en la Ciudad de México, mientras tramita el FMM para seguir con su camino a los Estados Unidos (Octavio Vargas)

De acuerdo con su testimonio, personal de migración le pidió que llegara hasta la capital del país para realizar el trámite necesario; sin embargo, desde hace 17 días espera a concretar la cita sin éxito.

Christopher y su esposa duermen en un cuarto compartido con más personas, en donde pagan 90 pesos por día. Él, por ahora, vende dulces para conseguir el dinero suficiente, pero busca “chambear para poder ayudar a la familia”, pues debe ver por ellos y su hermano se quedó en Colombia, contó en entrevista.

Negó que haya sido rechazado y mencionó que lo único que ha recibido son bendiciones, incluso, mientras fluía la conversación, una mujer se acercó para ofrecerle un plato de comida y algunas otras personas pusieron unas monedas en el vaso de plástico que sostenía con la mano derecha, sin pedirle el dulce a cambio.