¿Las nubes lenticulares afectan los vuelos?

Este tipo de fenómeno normalmente se forma en áreas montañosas y nevadas

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Las nubes lenticulares se han podido ver en la CDMX (Especial: Paola M. Hinojosa M.)

Desde los primeros días del mes de enero de 2024, los habitantes de la capital se han visto sorprendidos por la presencia de atardeceres fuera de lo común, a los que los internautas calificaron como espectaculares. Estos se han podido visualizar en diferentes partes de la Ciudad de México y Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM).

Uno de los tipos de nubes que más se han podido aprecias en la CDMX son las lenticulares. Las nubes lenticulares, a menudo se forman en áreas montañosas y nevadas, así como cerca de estructuras artificiales como antenas o telescopios. Estas nubes singulares, que requieren condiciones especificas de humedad y temperaturas frías para su desarrollo, reciben su nombre debido a su forma lenteja o de platillo.

Un ejemplo icónico de este fenómeno es el Monte Fuji en Japón, donde estas formaciones nubosas son tan características que localmente se les conoce como “nubes del Monte Fuji”, dada su frecuente aparición en la cima de esta montaña nevada, la más famosa del país nipón.

¿Las nubes lenticulares afectan los vuelos?

La especie de altocúmulos conocida como Ac lenticulares, cuya apariencia es similar a la de una lente y son especialmente atractivas a la vista, sirven como indicativo natural para los pilotos de la existencia de ondas orográficas.

Este tipo de nubes pueden
Este tipo de nubes pueden provocar turbulencias (Especial: Paola M. Hinojosa M.)

Estas ondas, también conocidas como de montaña, representan un fenómeno que puede ser adverso para la aviación, ya que suelen venir acompañadas de turbulencias que oscilan entre moderadas y fuertes. Por tanto, la presencia de estas nubes es una señal de alerta importante para la seguridad en los vuelos.

Se ha observado que las nubes lenticulares son más frecuentes cuando existen corrientes de vientos fuertes que impactan contra elevaciones del terreno, como montañas, o incluso estructuras de gran altura como las encontradas en la Ciudad de México.

Después de este encuentro, las nubes, compuestas por vapor de agua y cristales de hielo, adoptan una forma ondulada, apilándose en capas una encima de la otra hasta lograr su distintiva silueta. Este espectáculo natural ha captado la atención de los habitantes de la capital, quienes se asombran ante la presencia de estas peculiares formaciones en el cielo.

Las nubes lenticulares se distinguen de otras formaciones nubosas por su contorno bien definido y su apariencia única, que a menudo captura la mirada de los observadores. Estas nubes son especialmente visibles durante ciertas estaciones del año, cuando las condiciones climáticas son propicias y la humedad atmosférica alcanza niveles óptimos, creando el escenario perfecto para que estas nubes decoren el cielo. Su presencia no es permanente y depende de factores específicos para su formación.

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Las nubes lenticulares han dejado ver atardeceres espectaculares en la CDMX durante el mes de enero (Especial: Paola M. Hinojosa M.)

¿Qué son las nubes?

Una nube se configura como un agrupamiento, ya sea extenso o limitado, de partículas de agua en forma líquida, y frecuentemente, en ambientes de bajas temperaturas, también incluye cristales de hielo.

Esta agrupación, que se distingue claramente con la vista, permanece flotante en la atmósfera y es el resultado de un proceso de condensación extenso. Las nubes representan la manifestación tangible y visible del vapor de agua presente en la atmósfera que, al sufrir un cambio de estado a fase líquida o sólida y conglomerarse, da origen a diversas formaciones que pueden cubrir el cielo de manera total o parcial.

La apariencia de las nubes se ve influenciada por la forma en que interactúa la luz solar con las pequeñas gotas de agua y los diminutos cristales de hielo que las componen. Generalmente, se perciben de un color blanco debido a la reflexión y dispersión de la luz, pero también pueden adoptar tonalidades grisáceas e incluso aparecer negras, dependiendo de la densidad y la cantidad de luz que atraviesan.