Tras enfrentamientos entre civiles, Policía Estatal de Guerrero y Fuerzas Armadas asumen seguridad de Carrizalillo

En la localidad del municipio de Eduardo Neri también fueron aseguradas armas, equipos tácticos y un vehículo con reporte de robo

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Armas aseguradas. (FGE Guerrero)
Armas aseguradas. (FGE Guerrero)

Luego de que se reportaran enfrentamientos durante más de ocho horas en la comunidad de Carrizalillo, en Eduardo Neri, autoridades de los tres niveles de gobierno intervinieron y lograron el aseguramiento de armas, equipo táctico y un vehículo con reporte de robo, al tiempo que asumieron la seguridad de dicha localidad del municipio guerrerense.

De acuerdo con la información, los enfrentamientos entre civiles armados sucedieron durante la madrugada del jueves 23 de noviembre por cerros, principales caminos, una mina y la carretera federal Chilpancingo-Iguala.

Las autoridades informaron a través de un comunicado que la Policía Estatal recibió una denuncia anónima sobre los enfrentamientos, por lo que acudió al lugar de los hechos acompañados de elementos de la Guardia Nacional, el Ejército Mexicano y personal de la Fiscalía General del Estado (FGE).

En el trayecto hacía Carrizalillo, las autoridades encontraron una camioneta de la empresa Sabritas que había sido atravesada sobre la carretera federal Chilpancingo-Iguala, a la altura de la comunidad de Plan de Liebres, y que luego fue incendiada.

Autoridades aseguraron un vehículo con reporte de robo. (FGE Guerrero)
Autoridades aseguraron un vehículo con reporte de robo. (FGE Guerrero)

Luego de que dicha unidad fue retirada, las Fuerzas Armadas pudieron llegar a la comunidad de Mezcala, en donde también tuvieron que remover una pipa que estaba atravesada.

Fue en una brecha de terracería que los elementos policiacos hallaron una camioneta abandonada de la marca Mazda tipo CX-5 en color vino a la que, luego de revisar el número de serie, resultó tener reporte de robo.

En el mismo lugar fueron halladas cuatro armas largas, dos R-15 y dos AK-47, nueve cargadores y más de 300 cartuchos de diferentes calibres, chalecos tácticos, un casco y celulares de diferentes marcas.

Todo lo hallado fue asegurado y puesto a disposición de las autoridades competentes, para las investigaciones correspondientes.

Continúan ataques con drones

Por otro lado, en la comunidad vecina Tlacotepec, en la cabecera municipal de Heliodoro Castillo, los pobladores han denunciado que siguen viviendo ataques con drones, presuntamente operados por integrantes de La Familia Michoacana.

Por medio de un comunicado, el Centro de Derechos de las Víctimas de Violencia “Minerva Bello” alertó de la ola de violencia que se vive en la región, a lo que sumó a los enfrentamientos en Carrizalillo.

“URGIMOS a las autoridades y a la mesa interinstitucional de construcción de paz hacer su trabajo de manera pronta y efectiva”, se lee.

drones cjng marro explosivos (Foto: Infobae)

Según la información, los ataques con drones comenzaron el 16 de noviembre, situación que tiene bajo pánico a los habitantes de la región. Afirmaron que pese a las reuniones con autoridades federales y estatales, quienes se comprometieron a enviar más elementos de seguridad para hacer frente a los grupos criminales de la región, los ataques con drones persisten.

Ante el avance de La Familia Michoacana para conquistar la sierra de Guerrero los grupos que se crearon con la desintegración del Cártel de los Beltrán Leyva están haciéndoles frente, entre ellos, Los Tlacos, Los Tequileros y Los Ardillos.

Para ganar esta guerra La Familia Michoacana echó mano de drones artillados para atacar los municipios de la sierra provocando el desplazamiento de decenas de familias.

Este tipo de ataques, que también se han visto en otros estados como Michoacán o Jalisco, ya podrán ser castigados con penas de hasta 53 años de prisión, esto luego de que el Pleno de la Cámara de Diputados aprobó una modificación a la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos.

Ola de violencia también tocó a periodistas

(Fotos: FGE)
Periodistas secuestrados. (Fotos: FGE)

La ola de violencia que se vivió en las últimas horas en Guerrero también trastocó al gremio periodístico, pues en el municipio de Taxco de Alarcón fueron secuestradas cinco personas, entre ellos tres periodistas y la esposa y el hijo de uno de ellos.

Según la información, se trata de Marco Antonio Toledo Jaimes, director del Semanario Espectador de Taxco, y los líderes del medio digital RedSiete, Silvia Nayssa Arce Avilés y Alberto Sánchez Juárez.

Toledo Jaimes, quien además de dirigir el Semanario era corresponsal de Informe 24 de Chilpancingo y del canal de noticias N3 Guerrero de Acapulco, fue atacado en su casa por un comando que además de secuestrarlo a él, tomó a su esposa Guadalupe Denova y a su hijo Alberto, de 28 años. Marco Antonio cubría la fuente de política y seguridad y por su trabajo ya había sido objeto de amenazas.