El hallazgo del INAH que reveló detalles sobre la cultura maya

Después de realizar trabajos de excavación y exploración, antropólogos e investigadores hallaron indicios que arrojaron luz sobre la civilización maya asentada en el estado de Tabasco

Guardar
La ciudad de Moral-Reforma, en
La ciudad de Moral-Reforma, en Tabasco, fue un importante punto de conexión entre las civilizaciones mayas del Golfo de México y el Petén, Guatemala (INAH)

Con las labores de mejoramiento de la zona arqueológica de Moral - Reforma, antropólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) descubrieron una veintena de entierros humanos que brindaron información acerca de la cultura maya asentada en Balancán, estado de Tabasco. Con el hallazgo, se abrieron hipótesis en torno a su relación con la muerte o el inframundo maya.

Entre enero y marzo de 2023 se realizaron labores de excavación y consolidación en el templo - pirámide conocido con el nombre de “Estructura 18″. No obstante, los investigadores también extendieron la exploración a 12 metros de distancia de la escalinata sur, sitio en el que hallaron dos agrupamientos de entierros correspondientes a dos periodos diferentes en la construcción de la edificación.

El segundo de ellos se encontró a mayor profundidad, es decir, entre 60 y 87 centímetros. En ese sentido, fue relacionado con el periodo Preclásico Tardío (300 a.C. - 250 d.C.) y se calcula que podría tener dos milenios de antigüedad.

Los entierros corresponden a dos
Los entierros corresponden a dos épocas diferentes (INAH)

En dicha sección también fueron halladas cerca de 567 piezas presentadas a modo de ofrenda entre las que se encontraban cuentas de concha y jade que, posiblemente, conformaban sartales de concha, anillos, puntas de proyectil, vasijas, caracoles perforados y agujas de hueso.

Junto a los objetos, fueron hallados siete entierros con osamentas correspondientes a, por lo menos, 12 individuos. Las personas, al morir, fueron dispuestas en posición sedente y lateral derecha, aunque otras tantas fueron llevadas al lugar después de la primera inhumación, motivo por el cual algunos esqueletos no presentaron relación anatómica.

No obstante, el hallazgo que generó mayor inquietud entre los investigadores fue el primero, debido a que su forma y distribución arrojó luz en torno a su posible vinculación con la muerte o alguna deidad del inframundo. Debido a que la profundidad de su hallazgo fue de entre 35 y 57 centímetros, así como al tomar en cuenta las características de su composición, fue asociado al periodo Clásico Tardío (600 - 900 d.C.).

Los cráneos hallados presentaron la
Los cráneos hallados presentaron la deformación tabular oblicua (INAH)

De acuerdo con los investigadores, en dicha época el asentamiento de Moral - Reforma, localizado en la ribera del río San Pedro Mártir, ya se había consolidado como un enclave de la navegación. Por ello, debido a su auge comercial, en dicho lugar se dieron relevantes intercambios culturales y mercantiles entre los pueblos mayas del Petén, en Guatemala, así como los asentados en la costa del Golfo de México.

En ese caso, se recuperaron 13 entierros que consistieron en cráneos humanos masculinos, así como fragmentos de mandíbulas y también huesos de las extremidades inferiores. Las partes corporales fueron colocadas por separado, sin obedecer al modelo anatómico, y correspondieron a ocho individuos diferentes que debieron ser decapitados.

“De ese número de entierros (13) se contabilizaron ocho individuos que debieron ser decapitados y partes de sus cuerpos desembradas y colocadas separadas, para consagrar el templo”, mencionó Francisco Apolinar Cuevas Reyes, encargado de la iniciativa de investigación y conservación de la zona arqueológica de Moral - Reforma en Balancán, Tabasco.

Algunos esqueletos no se encontraron
Algunos esqueletos no se encontraron acomodados de forma anatómica (INAH)

Cabe mencionar que, independientemente de la temporalidad en que fueron enterrados, los cráneos corresponden, en su mayoría, a adultos jóvenes masculinos. Además, todos presentan una deformación tabular oblicua realizada de forma intencional mediante el entablillado de la cabeza a temprana edad y dos individuos del Clásico Tardío una modificación dentaria por el limado e incrustaciones de jade en las piezas frontales.

Las modificaciones corporales halladas en los esqueletos encontrados al sur de la Estructura 18 eran comunes en un sector de la sociedad maya precolombina. Eran realizadas con la intención de elevar el estatus de quienes las portaban para diferenciarse del resto de los individuos.