De las Torres de Satélite a el Espacio Escultórico en CU: las obras más destacadas de Mathías Goeritz en México

El escultor de origen alemán llegó a México en 1949, exiliándose de la Segunda Guerra Mundial

Guardar
Mathias Goeritz
Mathías Goeritz fue un escultor alemán radicado en México. (Jesús Aviles/Infobae)

Dos monumentos muy característicos que pueden encontrarse en el Valle de México, son El Museo El Eco y las Torres de Satélite. Estas tienen en común que fueron creadas por el escultor alemán Mathías Goeritz, quien era de origen judío, y que, durante la Segunda Guerra Mundial, encontró un nuevo hogar en México.

Mathías Goeritz fue un pintor y escultor alemán que trabajó, principalmente, en México. Nació un día como hoy, 4 de abril, pero del año 1915, por lo que este martes se están cumpliendo 108 años de su natalicio. Originario del poblado de Danzing, Alemania, estudió filosofía e historia del arte en Berlín, y luego fue a una escuela de artesanía. Debido a su origen judío, se exilió durante el régimen de los nacionalsocialistas. En 1948, durante su estancia en España, fundó la Escuela de Artes de Altamira.

Luego de sus estancias en Marruecos y España se instaló, en 1949, en México. Ahí se estableció, y empezó sus primeros trabajos plásticos. Por orden de Daniel Mont empezó, en 1952, con la construcción museo experimental “El Eco” en la Ciudad de México. Al acabar el museo en 1953, llevó a efecto su anhelo de una obra de arte completa y la sala de eventos era de uso múltiple. Con el paso del tiempo el museo ha venido a menos, pero gracias a arquitectos, artistas y conservadores de monumentos, el museo ha sido restaurado y ofrece así el espacio adecuado para el arte moderno, ante todo.

Goeritz enseñó artes plásticas en la Universidad de Guadalajara, en Jalisco, y diseñó relieves y esculturas de hormigón y acero en el entonces Distrito Federal y sus cercanías. Además, fue consejero y director de un proyecto para el equipo de los Juegos Olímpicos de octubre de 1968.

Museo Experimental El Eco
El Museo Experimental El Eco fue construido por Goeritz. (eleco.unam.mx)

Las obras más destacadas de Mathías Goeritz

Museo Experimental El Eco

Como ya se mencionó, una de las obras más importantes de Goeritz es el Museo Experimental El Eco, que abrió sus puertas en 1953 como un espacio dedicado al arte, la poesía y la danza, que conjugaba los intereses comerciales, con el ánimo cultural de la época.

Actualmente, este forma parte de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Torres de Satélite

Entre los años 1957 y 1958, el arquitecto Mario Pani encomendó a Luis Barragán la construcción de un monumento que funcionara como distintivo de Ciudad Satélite, por lo que este invitó a Mathías Goeritz y a Jesús Reyes Ferreira para diseñar cinco prismas triangulares de concreto, con diferentes colores y tamaños que son un ícono de la zona centro del país.

Dicho monumento está inspirado en las torres medievales de San Gimignano, en Italia, y fueron declaradas oficialmente Patrimonio Artístico en 2012.

Torres de Satélite
Las Torres de Satélite fueron inspiradas en las torres medievales de San Gimignano, en Italia.

Centro del Espacio Escultórico

Gracias a la propuesta del escultor Federico Silva, Goeritz fue parte de la creación del Centro del Espacio Escultórico de la UNAM en 1979, con estructura anular, formada por una sucesión de bloques prismáticos de hormigón armado. También conocido como Monumento a la Nada, este espacio es una reproducción de la cosmovisión prehispánica, al ser un monumento megalítico.

Las Torres

Se encuentra en la Facultad de Estudios Superiores (FES) Aragón, escuela perteneciente a la UNAM, y es un monumento que fue inaugurado en 1982. Es una obra creada por Mathías Goeritz, y consta de nueve prismas de 18 metros de altura cada uno, los cuales construyen una estrella.

En su dieño original, contaban con un espejo de agua y estaban pintadas de amarillo y naranja. En 1990 se decide cambiar la base por césped.

La Serpiente

Tras la inauguración del Museo Experimental El Eco, Goeritz diseñó La Serpiente en 1954, una escultura de ocho metros de largo y tres de alto en el patio del edificio, basada en una coreografía orquestada por Luis Buñuel, cuya estructura representa la guerra cultural a la que se enfrentó Goeritz como migrante.