El búho chillón oriental es un maestro del camuflaje. Su plumaje, que puede ir del gris al marrón rojizo, le permite confundirse fácilmente con la corteza de los árboles, lo que le ayuda a evadir depredadores y a convertirse en un cazador sigiloso. Aunque es un ave pequeña, juega un papel crucial en el equilibrio ecológico de su hábitat natural.
Un ejemplar de esta ave fue rescatada hace Desde hace más de una década, un pequeño búho chillón oriental llamado Oliver se ha convertido en un emblema del Green Cay Nature Center & Wetlands, en Florida.
Tras sufrir un accidente que le impidió regresar a su vida silvestre, hoy es un embajador animal que participa en actividades educativas y recibe cuidados especiales que aseguran su bienestar físico y emocional.
Un accidente que cambió su vida

Oliver fue encontrado hace aproximadamente 10 años al costado de una carretera, luego de que fuera atropellado por un vehículo. La lesión en su ala fue tan grave que lo dejó incapaz de volar largas distancias, reduciendo su movilidad a pequeños saltos.
Dado que no podía sobrevivir por sí mismo en la naturaleza, fue acogido por el Green Cay Nature Center, donde encontró un nuevo propósito como parte de los programas educativos del centro.
Actualmente, Oliver tiene alrededor de 16 años, lo que lo convierte en un búho de edad avanzada. A pesar de su discapacidad, demuestra ser un ave adaptable, tranquila y muy querida tanto por el personal del centro como por los visitantes. Su rutina diaria incluye alimentarse con tres ratones y participar en talleres, paseos nocturnos y sesiones de cuentos dirigidas a escuelas y público general.
Debido a su edad y condiciones especiales, Oliver recibe cuidados constantes y actividades de enriquecimiento que estimulan sus sentidos y mejoran su calidad de vida. En su cuenta de TikTok, Nature Blake —su cuidadora principal— compartió recientemente un video en el que se muestra a Oliver explorando una nueva zona recreativa acondicionada en la ventana de una oficina. Desde allí, puede observar el exterior y moverse con libertad mientras su cuidadora realiza trabajo administrativo. “Todos ganamos —comenta Blake— porque puedo observarlo mientras trabajo”.
Además, en 2025 el centro implementó una nueva dinámica para que Oliver pueda rotar entre su tradicional “condominio de ventana” y el Salón de Exhibiciones interior. Esta estrategia busca mantenerlo activo y estimulado mediante nuevos sonidos, vistas y experiencias. Según informó Green Cay en su página de Facebook, los visitantes pueden verlo en el salón de miércoles a sábado, de 9 a. m. a 3 p. m., mientras que el resto de la semana regresa a su espacio junto a la ventana, donde también puede ser observado desde el exterior.
Una segunda oportunidad

Oliver no solo es una figura entrañable dentro del centro, sino también una herramienta pedagógica. Participa activamente en capacitaciones con voluntarios, quienes recientemente tuvieron la oportunidad de interactuar con él por primera vez durante un taller de manejo animal.
Su presencia ayuda a enseñar sobre las aves rapaces, la conservación de especies y el respeto por los animales salvajes. Como embajador animal, inspira a cientos de niños y adultos a valorar la biodiversidad local y comprender la importancia de proteger a las especies vulnerables.
Según el propio refugio donde se encuentra Oliver, el búho chillón oriental es una especie de ave estrigiforme perteneciente a la familia Strigidae, que se encuentra ampliamente distribuida en el este de América del Norte. Su rango de presencia va desde el norte de México hasta el sur de Canadá, lo que lo convierte en uno de los búhos más comunes en esta región. A pesar de su naturaleza silvestre, tiene una gran capacidad de adaptación a entornos modificados por el ser humano, como parques urbanos y zonas suburbanas con árboles.
En cuanto a sus características físicas, se trata de un ave de pequeño tamaño, con una longitud de entre 16 y 25 centímetros y un peso que oscila entre los 121 y 244 gramos. Su envergadura alar puede alcanzar hasta los 61 centímetros.
Como depredador oportunista, el búho chillón oriental tiene una dieta variada que incluye insectos, pequeños mamíferos, aves, reptiles, anfibios y, ocasionalmente, peces o crustáceos. Su vocalización es inusual: en lugar de un chillido agudo, emite un trémolo descendente parecido al relincho de un caballo, además de un trino monótono que puede durar entre tres y cinco segundos.
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