Una secta es un grupo organizado de personas que comparten creencias, doctrinas o prácticas religiosas, espirituales o ideológicas específicas, que suelen diferir de las corrientes principales o de las instituciones establecidas. Estas comunidades tienden a tener una estructura jerárquica rígida, donde un líder o un pequeño grupo de dirigentes ejerce gran influencia y control sobre sus miembros los cuales deben de respetarlo y seguir sus enseñanzas al pie de la letra.
En ellas, suelen atraer a personas mediante promesas de pertenencia, propósito, conocimiento exclusivo o soluciones a problemas personales. Sin embargo, muchas de ellas son objeto de controversia debido a las tácticas de persuasión que emplean, como el aislamiento social, manipulación psicológica o presión emocional para mantener a los seguidores dentro del grupo.
A lo largo de la historia se han registrado todo tipo de sectas, las cuales pueden llegar a tener doctrinas complejas y poco comunes, una de ellas es el culto creado por Sheryl Ruthven que operaba bajo la fachada de un centro de adopción de gatos bajo el nombre de Eva’s Eden (el edén de Eva).
El culto de los gatos del juicio final

Recientemente, la historia sobre la secta Eva´s Eden volvió al ojo público luego de que la popular serie “El curioso caso de” producida por Investigation Discovery estrenará el episodio titulado “El curioso caso de los gatos del juicio final“, en el cuál se explora a profundidad, el grupo religioso creado por Sheryl Ruthven, una predicadora estadounidense que afirmaba ser una reencarnación del personaje bíblico, María Magdalena, quién según Ruthven tenía conexión directa con Dios.
De acuerdo con las entrevistas realizadas a exmiembros de la secta presentadas en la serie documental, Ruthven advertía que se acercaba el apocalipsis y que entre las únicas posibilidades para poder salvarse se encontraba la adopción masiva de gatos, ya que de acuerdo a su interpretación, los gatos eran criaturas divinas que albergan en su interior 144 mil almas que ayudarían a establecer un paraíso después de la apocalipsis.
Esta idea central de la predicadora se vio reflejada en su centro de adopción llamado Eva´s Eden, el cuál tenía la obligación de acoger a todos los gatos posibles y se financiaba a partir de la contribución obligatoria de los miembros de la secta, pues de no hacerlo, no podrían acceder al paraíso. Además, aquellos miembros también tenían la obligación de adoptar la mayor cantidad de gatos posibles y albergarlos en sus casas.

Sin embargo, de acuerdo a lo mostrado en el documental, poco a poco el grupo fue perdiendo fuerza debido a la exposición del caso por parte de algunos medios estadounidenses y las declaraciones de algunos miembros expulsados, quienes señalaban que gran parte de sus contribuciones a Eva´s Eden terminaron en las cuentas de Sheryl Ruthven y eran usados por ella a su gusto, incluyendo la compra de productos para su uso personal e incluso operaciones estéticas, por su parte, los gatos del refugio vivían en malas condiciones.
De acuerdo a un artículo del medio estadounidense Nashville Scene, la secta se volvió completamente cerrada a partir de su difusión en redes sociales, y en 2013, cuando uno de sus reporteros mandó un correo electrónico para solicitar una entrevista, Eva’s Eden cerró todas sus redes sociales, a pesar de que habían respondido en acordar una entrevista a la brevedad.
La adoración de los gatos en la antigüedad
La relación de los gatos como animales asociados a la divinidad no es nueva, pues de acuerdo con un artículo de la revista National Geographic, en el antiguo Egipto, estos felinos ocupaban un lugar especial en su vida cotidiana y religiosa debido a sus características asociadas con la fertilidad, la protección y el misticismo.
Los egipcios los valoraban por su capacidad para cazar ratones y serpientes, protegiendo así las cosechas almacenadas y los hogares. Este aprecio práctico se transformó con el tiempo en una veneración simbólica, considerándolos guardianes del equilibrio entre lo humano y lo divino.
La adoración a los gatos estaba relacionada con la diosa Bastet, representada como una figura con cuerpo de mujer y cabeza de felino. Bastet era la deidad de la fertilidad, la maternidad y la protección del hogar, además de asociarse con la música y la alegría. Los templos dedicados a ella incluían la presencia de gatos, los cuales eran tratados con gran respeto.
Últimas Noticias
Cantos, aullidos y melodías: el experimento que conecta la voz de los perros con la evolución musical de la humanidad
Al observar cómo algunos canes ajustan su tono al oír música, los científicos exploran el origen común de la expresión vocal y el deseo ancestral de participar en experiencias colectivas

¿La IA podrá descifrar los códigos del lenguaje animal? Cuáles son los desafíos, según los expertos
La investigación sobre comunicación animal con inteligencia artificial abre nuevos interrogantes sobre lo que realmente significa “entender” a otras especies y hasta dónde puede llegar la tecnología

Crean un dispositivo con inteligencia artificial que promete conectar mascotas y dueños en tiempo real
El nuevo sistema, denominado PetPhone, utiliza sensores, GPS y algoritmos avanzados para interpretar gestos y movimientos de los animales, ofreciendo notificaciones automáticas y facilitando la interacción a través de una aplicación móvil

¿Por qué los gatos siempre caen de pie? Un reciente estudio habría revelado el misterio
Investigadores japoneses se propusieron resolver una incógnita centenaria sobre el comportamiento felino, aportando datos inéditos y nuevas preguntas sobre su agilidad en el aire

Mauro Icardi y su “perro guardaespaldas”: cuánto pesa y por qué se volvió viral en las redes
El Cane Corso se destaca no solo por su presencia imponente, sino por pertenecer a una de las razas más grandes y cercanas al humano. Su necesidad de contacto constante y la mirada atenta lo convierten en un compañero difícil de pasar por alto

