
Just Nuisance fue un gran danés nacido el 1 de abril de 1937 en Rondebosch, suburbio de Ciudad del Cabo, Sudáfrica. En 1939, fue adoptado por Benjamin Chaney, quien dirigía el United Service Institute. El mismo año, Chaney se mudó al HMS Afrikander, una base naval de la Marina Real ubicada en Simon’s Town, Sudáfrica.
Una vez en su nuevo hogar, el gran danés rápidamente se volvió popular entre los marinos que visitaban la base militar durante la Segunda Guerra Mundial, especialmente entre los “ratings”, clasificación para referirse a los marineros alistados que están por debajo de los suboficiales y oficiales comisionados, quienes a menudo le regalaban refrigerios y lo sacaban a pasear.
El gran danés comenzó a escoltar a los marineros borrachos desde el tren o los pubs hasta la base naval y los astilleros, donde a menudo era visto tumbado sobre las cubiertas de los barcos. Anécdotas de la época relatan que su lugar de descanso preferido era la pasarela de los barcos.
Al perro le encantaba echarse a tomar largas siestas sobre cualquier parte del muelle, el problema para los marineros era que el can medía casi dos metros de altura cuando estaba parado sobre sus patas traseras y constantemente se convertía en un obstáculo para los marineros que intentaban abordar o desembarcar, hecho que le valió el nombre de Nuisance (molestia).
Nuisance, el marinero de primera clase

Nuisance era un perro libre, su dueño lo dejaba vagar por donde quería y rápidamente adoptó la costumbre de embarcarse en excursiones en tren, a menudo sus aventuras ferroviarias lo llevaban a Ciudad del Cabo, que se encontraba a 35 kilómetros de distancia. Al no tener billete, los marineros lo ocultaban de los inspectores del tren, quienes terminaban por echar al gran danés.
Los marineros amaban tanto la compañía de Nuisance que en múltiples ocasiones se ofrecieron a pagarle un boleto para que pudiera seguir disfrutando de sus paseos en tren, pero los funcionarios ferroviarios hartos por la presencia del perro enviaron demandas a Chaney, exigiendo que mantuviera al perro bajo control o lo sacrificara.
La orden de mantener a raya al perro enfureció a la comunidad naval que adoptó a Nuisance. Los marineros escribieron numerosas cartas al comandante en jefe de la Armada, quien les dio una inusual solución: alistar al gran danés en la Marina Naval.
Fue así que el 25 de agosto de 1939, se alistó al perro con el nombre de Just, de apellido Nuisance, con “bonecrusher” como oficio y “scrounger” su “religión”, que más tarde fue cambiada a “la Liga de la Divinidad Canina”. El gran danés oficializó su integración a la Marina Real sellando los papeles con su pata. Una vez dentro del cuerpo de marinos, el animal tenía derecho a viajes y raciones gratis.
Su largo servicio previo a la integración a la Marina logró que fuera ascendido de marinero ordinario a marinero de primera clase, y aunque nunca se hizo a la mar, cumplió una importante labor en tierra: elevar la moral de los uniformados.
Nuisance apareció también en muchos eventos promocionales, incluida su boda con otra gran danés llamada Adinda. Fruto del matrimonio, el perro tuvo cinco cachorros, de los cuales dos fueron subastados en Ciudad del Cabo para recaudar fondos para la guerra.
El final de una larga carrera militar

El perro elevó la moral de decenas de marinos durante años, hasta que el 1 de enero de 1944 fue dado de baja de la Marina, luego de sufrir un accidente automovilístico que le provocó una trombosis, que poco a poco le paralizó el cuerpo.
El estado de salud de Just Nuisance se deterioró lentamente, el 1 de abril del mismo año, fue trasladado al Hospital Naval de Simon’s Town, donde un veterinario naval recomendó sacrificarlo para aliviar su sufrimiento.
Un día después de su muerte, el cuerpo de Just Nuisance fue llevado al campamento de Klawer, donde fue envuelto con una Insignia Blanca de la Marina Real y enterrado con todos los honores navales, incluído un saludo de armas.
En su tumba, se colocó una lápida en la que se grabó su nombre, su rango militar, el lugar donde prestó servicio, su fecha de nacimiento y muerte, además de su edad.
El legado del gran danés que durante años apoyó emocionalmente a cientos de uniformados de la Marina Real trascendió a la historia con una estatua erigida en Jubilee Square, en Simon’s Town.
El museo de la ciudad abrió una exposición dedicada completamente a la vida de Just Nuisance, y desde el año 2000 se realiza un desfile anual de grandes daneses en su honor.
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