Guardar
Enrique Pescarmona, a juicio en
Enrique Pescarmona, a juicio en la causa Cuadernos
Enrique Pescarmona espera a ver qué dice la Justicia, tal como Ángelo Calcaterra, Aldo Benito Roggio y Armando Loson, los otros capitanes de industria acusados en el caso de los cuadernos de las coimas escritos por el chofer Oscar Centeno, cuyo juicio comenzará este 6 de noviembre. Pescarmona propuso entregar $510 millones al Tribunal Oral Federal N°7 para que se cierre la causa en su contra. La cifra, tal como anunció su abogado, se basa en un cálculo de su embargo, actualizado en términos del Banco Nación. Parece modesto, cuando uno lo traduce a dólares, o en el contexto general del caso: Calcaterra ofreció cinco veces más.

Nieto del fundador de su corporación, Pescarmona fue el CEO durante décadas de Industria Metalúrgica Pescarmona S.A o IMPSA. Un hombre de opiniones fuertes, tuvo una buena relación con cada gobierno con el que hizo negocios. Tuvo, también, un mandamiento, que repitió en voz alta una vez: “Hay que ser abiertos y liberales, pero eminentemente muy pragmáticos”. Tal como Roggio, Calcaterra, Loson y Carlos Wagner, declaró como arrepentido tras la explosión del caso, a fines de agosto de 2018.

Hoy, ese supuesto pragmatismo podría llevarlo a prisión en el tramo final de su vida. Este 16 de noviembre, diez días después del inicio del juicio, Pescarmona cumplirá 84 años. El juez Claudio Bonadio lo acusó del pago de trece presuntas coimas al kirchnerismo desde 2008 a 2013, abonadas para aceitar en su favor la máquina de la obra pública. Francisco Rubén Valenti, un ejecutivo de alta jerarquía en IMPSA y de su máxima confianza, imputado en la causa, también irá a juicio junto al empresario, señalado como su partícipe necesario, el entregador de la plata.

Seis de esas coimas llegaron, supuestamente, hasta Cristina Kirchner.

Francisco Valenti, el hombre de
Francisco Valenti, el hombre de Pescarmona acusado de entregar las coimas

Como muestra, sirve la primera en la lista de imputaciones. Las mayúsculas le corresponden al expediente:

“Ha logrado acreditarse que Cristina Elisabet FERNÁNDEZ, por entonces Presidente de la República Argentina, intervino, en carácter de coautora, en la recepción de una suma de dinero -al menos doscientos mil dólares-, que Enrique Menotti PESCARMONA, por intermedio de Francisco Rubén VALENTI, ambos directivos de la sociedad INDUSTRIAS METALÚRGICAS PESCARMONA SAICyF, entregó a Roberto BARATTA el día 28 de octubre de 2008, en la calle Esmeralda N° 1366 de esta ciudad, y que BARATTA entregó a Héctor Daniel MUÑOZ en el inmueble ubicado en la calle Uruguay N° 1306 de esta ciudad, ese mismo día", escribió el fiscal Carlos Stornelli en su pedido de elevación a juicio, basado en el tren de anotaciones de Carlos Centeno.

Daniel Muñoz es el fallecido secretario de Néstor Kirchner. Uruguay 1306 es la vieja dirección de CFK, donde, en 2022, sufrió el atentado que casi le cuesta la vida.

CFK en la entrada de
CFK en la entrada de su viejo domicilio de la calle Uruguay (Gustavo Gavotti)

La plata de Pescarmona, como casi todos los presuntos sobornos en esta historia, se trasladaba en bolsos. Hay otra curiosidad en el texto de Centeno, que condujo a su jefe a reuniones con el empresario: el remisero de Roberto Baratta anotó en sus cuadernos espiralados que los bolsos de Pescarmona, más o menos, siempre pesaban lo mismo, porque siempre se pagaba el mismo monto, 200 mil dólares.

Los otros registros de coimas atribuidas a Pescarmona y Valenti, recolectadas en puntos como el Hotel Feir’s Park, hablan de otra atención junto con los bolsos: cajas de vinos, supuestamente, para Baratta. El 26 de julio de 2013, Centeno escribió: “16.20 horas. Los llevo a Baratta y Nelson (Lazarte, secretario de Baratta) a Libertad 1535, hablaban con Pescarmona de la entrega de dinero, que efectivamente bajan e ingresan y a los 15 minutos vuelven con el bolso lleno de dinero y los llevo al departamento del licenciado Baratta, lo cual baja con dos bolsos”.

En su acuerdo con la fiscalía, Pescarmona buscó proteger a Valenti, su empleado durante 33 años. Valenti mismo aceptó declarar en su indagatoria, donde relató que la corporación, básicamente, era matoneada por el kirchnerismo. Ambos, CEO y ejecutivo, relataron situaciones con el poder, cómo decirlo, íntimas. No se trataba solo de Baratta. Relataron, por ejemplo, un almuerzo con De Vido que fue particularmente turbulento.

Últimas Noticias

Tips Jurídicos: ¿Qué pasa si chocás con una ambulancia?

El caos de tránsito es una constante de las grandes ciudades. En toda urbe ocurren emergencias, como una ambulancia que, con la sirena encendida, busca abrirse paso en el tráfico pesado. Si otro conductor impacta con ese vehículo, ¿quién responde? ¿Qué ocurre con el seguro?

Tips Jurídicos: ¿Qué pasa si

Iban a Mendoza para correr una maratón pero la aerolínea canceló el vuelo y tuvieron que ir en auto: la Justicia condenó a la empresa

Los atletas tuvieron que manejar 1.000 kilómetros horas antes de la largada. El desgaste físico, la frustración por el resultado de la carrera y por qué la Justicia ordenó una indemnización por daño moral y aplicó una multa civil

Iban a Mendoza para correr

Demandó a un supermercado porque le chocaron el auto en el estacionamiento: qué decidió la Justicia

Un reclamo por daños en un vehículo derivó en una disputa judicial. El dueño del automóvil atribuyó la responsabilidad al establecimiento, que negó los hechos. Las cámaras de seguridad y la compleja tarea de demostrar los hechos se entrecruzan en esta causa

Demandó a un supermercado porque

Trabajaba para otra empresa mientras estaba de licencia médica y la Justicia avaló su despido

Una empleada de una cadena de cines cobraba su sueldo mientras se encontraba de baja, pero durante ese período comenzó a prestar servicios para otra compañía. El fallo le dio la razón al empleador

Trabajaba para otra empresa mientras

Un empresario fue a juicio por reducción a la servidumbre, lo absolvieron y arremetió contra el fiscal: “Nunca hubo pruebas”

Guillermo Adolfo Ros, productor agropecuario de Jujuy, fue denunciado por dos empleados que habían sido echados de sus puestos. Tras ser declarado inocente, la Fiscalía no apeló el fallo

Un empresario fue a juicio