Honduras: destinarán $15 millones para fortalecer la alimentación escolar

Unos 1.2 millones de estudiantes de prebásica y básica forman parte del Programa Nacional de Alimentación Escolar, que será sometido a un nuevo modelo de gestión

La Secretaría de Desarrollo Social y la FAO establecieron un convenio para descentralizar la administración de la alimentación escolar en Honduras.
La Secretaría de Desarrollo Social y la FAO establecieron un convenio para descentralizar la administración de la alimentación escolar en Honduras.
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El Gobierno hondureño apuesta por modificar la administración del programa de alimentación escolar mediante una mayor participación de los gobiernos locales y las organizaciones territoriales.

Mediante un convenio de cooperación con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL), buscan fortalecer e implementar un modelo de gestión descentralizada que busca acercar las compras de alimentos a las comunidades donde funcionan los centros educativos.

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El proyecto tendrá una duración de noviembre de 2026 a diciembre de 2029 y será financiado con recursos del Estado. La propuesta también plantea cambios en el abastecimiento de las escuelas, con una mayor incorporación de productos frescos y una participación más directa de los agricultores hondureños en la cadena de suministro.

Uno de los componentes centrales del nuevo modelo será la compra de alimentos a productores de las mismas zonas donde se encuentran los centros educativos.

La estrategia contempla que las mancomunidades y los municipios participen en la coordinación entre agricultores y escuelas, con el propósito de facilitar el abastecimiento de frutas, verduras y proteínas.

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Productos de calidad y fortalecer el agro

Este mecanismo podría abrir un mercado para pequeños y medianos productores que enfrentan dificultades para comercializar sus cosechas, especialmente en comunidades rurales donde existen limitaciones de transporte y acceso a compradores.

Sin embargo, el funcionamiento del sistema dependerá de la capacidad de los agricultores para garantizar cantidades suficientes, variedad de productos y entregas regulares. También será necesario establecer condiciones claras de contratación, precios, calidad y mecanismos de pago.

La representante de la FAO en Honduras, Fátima Espinal, explicó que el modelo toma como referencia experiencias anteriores de “escuelas sostenibles, en las que se promovió la vinculación entre la producción agrícola local y la alimentación de los estudiantes”.

Los agricultores locales venderán frutas, verduras y proteínas a los centros educativos ubicados en sus propias comunidades. EFE/ Programa Mundial De Alimentos
Los agricultores locales venderán frutas, verduras y proteínas a los centros educativos ubicados en sus propias comunidades. EFE/ Programa Mundial De Alimentos

1,2 millones de estudiantes

El Programa Nacional de Alimentación Escolar constituye una de las principales intervenciones públicas dirigidas a la población estudiantil. Tiene una cobertura aproximada de 1,2 millones de alumnos de prebásica y básica en más de 21.000 centros educativos del territorio nacional.

La incorporación de alimentos frescos busca diversificar las raciones que reciben los estudiantes, aunque su implementación requerirá condiciones adecuadas de almacenamiento, transporte y preparación en las escuelas.

La infraestructura educativa representa uno de los desafíos operativos. Las comunidades necesitan espacios apropiados para almacenar y manipular alimentos perecederos, además de equipos que permitan conservar productos como frutas, verduras, leche y proteínas.

El proyecto priorizará 30 mancomunidades que presentan mayores niveles de vulnerabilidad ante fenómenos climáticos y bajos indicadores de seguridad alimentaria, lo que condicionará la distribución de los recursos y la selección de los territorios.

El plan concentrará sus recursos en 30 mancomunidades seleccionadas por su vulnerabilidad climática y problemas de seguridad alimentaria.
El plan concentrará sus recursos en 30 mancomunidades seleccionadas por su vulnerabilidad climática y problemas de seguridad alimentaria.

Bajo seguimiento y rendición de cuentas

La inversión de USD 15 millones, equivalente a más de 403 millones de lempiras, será utilizada durante el periodo de ejecución del proyecto, que se extenderá hasta diciembre de 2029.

Además de las compras locales, los recursos contemplan el fortalecimiento de la gestión territorial, la supervisión y los mecanismos de rendición de cuentas del programa. En abril de 2026, SEDESOL había señalado la necesidad de capacitar y certificar estas estructuras para que puedan asumir responsabilidades operativas y financieras.

El reto será garantizar que el presupuesto se traduzca en mejoras verificables en la alimentación de los escolares y que las compras locales beneficien efectivamente a los productores de las comunidades seleccionadas.

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