Cuando los rumores digitales pesan más que el luto: Familia de joven hondureña que se quitó la vida rompe el silencio

Una coincidencia trágica y una ola de rumores en redes sociales han transformado el luto de una familia en Cofradía, Cortés, en una pesadilla de sospechas

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Tras la muerte de la estudiante Violeth Acosta (14 años) y el posterior asesinato del director de su escuela, el licenciado Víctor Fiallos, los padres de la menor decidieron romper el silencio (Cortesía JB Noticias).
Tras la muerte de la estudiante Violeth Acosta (14 años) y el posterior asesinato del director de su escuela, el licenciado Víctor Fiallos, los padres de la menor decidieron romper el silencio (Cortesía JB Noticias).

El sector de Cofradía camina bajo el peso de una doble tragedia que se ha ensañado con la comunidad escolar del Instituto Polivalente Brisas del Valle. En menos de veinticuatro horas, el luto se multiplicó por dos: primero, la drástica decisión de la adolescente Violeth Acosta, de tan solo catorce años; después, el violento asesinato del licenciado Víctor Fiallos, director y fundador de la institución.

En medio de este escenario de consternación colectiva, los rumores digitales comenzaron a tejer una narrativa peligrosa, empujando a los padres de la menor a romper el silencio para defender su honorabilidad.

Desde un refugio temporal en la colonia Victoria la vivienda de un familiar donde intentan mitigar la crudeza del escenario original, el padre de la joven Henry Osvaldo Acosta Castañeda y la madre, Maricela Jordán abrieron las puertas al equipo de JB Noticias.

Sus rostros, marcados por el desvelo y las lágrimas, reflejaban una doble batalla: el dolor inconmensurable de haber enterrado a su hija mayor y el temor fundado por las acusaciones que circulan en las redes sociales, donde se les vinculaba erróneamente con la muerte del docente.

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Don Henry Acosta fue el primero en tomar la palabra, con la urgencia de quien ve en riesgo la seguridad de los tres hijos pequeños que le sobreviven. Con voz firme pero afectada, el padre desmintió categóricamente las versiones que aseguraban que la familia había huido del sector para evadir la justicia.

Asimismo, enfatizó su histórica relación de respeto con el fallecido educador, a quien conoció desde su propia juventud, y recalcó que su hogar está plenamente abierto a las investigaciones de las autoridades policiales.

En una entrevista exclusiva, el padre de la joven Violeth Acosta, fallecida recientemente, se pronuncia sobre los rumores que lo vinculan a él y a su familia con la muerte del director del Instituto Polivalente Brisas del Valle, Victor Fiayos. La familia busca aclarar la situación y pide que cesen las especulaciones.

«Nuestra conciencia está tranquila, no tenemos ni los medios ni el corazón para hacer lo que le hicieron al profesor... Estamos sujetos a cualquier investigación que nos quieran hacer», aseveró Don Henry, solicitando celeridad a la Dirección Policial de Investigación (DPI) para esclarecer el crimen del maestro y limpiar el nombre de su familia.

Una hora fatídica: los últimos instantes y los sueños rotos de Violeth

Por su parte, la señora Maricela Jordán detalló las circunstancias que rodearon la expulsión de Violeth del centro educativo días antes del suceso, un hecho que muchos en la comunidad interpretaron de manera equívoca como el detonante de una supuesta enemistad.

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La madre aclaró que la sanción, motivada por la manipulación de un cigarrillo electrónico (vape) que pertenecía a otra alumna, fue aceptada con total serenidad por los padres. «En ningún momento yo me molesté ni ninguno de los padres que fuimos a la reunión... Yo más bien le dije al director: ‘Mire profe, póngala a barrer con los demás compañeros, otro castigo’», relató, desvinculando cualquier resentimiento familiar hacia las políticas de orden del director Fiallos.

La reconstrucción de aquella fatídica tarde del pasado 28 de mayo añade una capa de profunda tristeza a la narrativa. Doña Maricela relató que dejó a su hija haciendo tareas escolares en su vivienda, mostrándose la menor completamente tranquila.

Fue al regresar de un negocio de internet cercano, en un lapso no mayor a una hora, cuando la escena cambió de forma irreversible. Al notar las celosías cerradas a pesar del intenso calor, envió a su otra hija a llamarla, encontrando el cuerpo sin vida de la adolescente.

En medio del dolor por la pérdida de su hija Violeth Acosta, su madre contó como ocurrió la tragedia.

Mientras las autoridades de la DPI avanzan en las indagaciones de ambos casos, la familia Acosta intenta asimilar que los sueños de Violeth se han extinguido. Su madre recordó, entre sollozos, el anhelo de la joven por celebrar sus próximos quince años con una sesión fotográfica y su deseo de estudiar para comprarles una casa propia y dejar de alquilar.

Ante esta tragedia, Doña Maricela aprovechó los micrófonos para enviar un mensaje a la juventud, instándolos a mantener una comunicación abierta con sus padres ante cualquier dificultad personal.

La jornada concluyó con un enérgico llamado de Don Henry al respeto hacia el dolor familiar y a la memoria de su hija. De momento, Cofradía permanece sumida en la expectativa, esperando que la investigación formal dé luz sobre dos muertes que, aunque consecutivas, pertenecen a realidades completamente distintas.

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