Cierran temporalmente emblemáticas playas en Honduras, tras aparición de sargazo en Roatán

La llegada masiva de sargazo ha obligado al cierre temporal de la playa de West Bay en la isla de Roatán, uno de los destinos más reconocidos del Caribe y principal motor turístico de Islas de la Bahía

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La llegada masiva de sargazo llevó a que autoridades y hoteles diseñen nuevas estrategias para evitar mayores pérdidas y mejorar las respuestas ante futuras crisis (Foto: Casa presidencial Honduras)
La llegada masiva de sargazo llevó a que autoridades y hoteles diseñen nuevas estrategias para evitar mayores pérdidas y mejorar las respuestas ante futuras crisis (Foto: Casa presidencial Honduras)

Este fenómeno ha generado allí un impacto profundo, no solo por la inhabilitación de un tramo de costa de aproximadamente un kilómetro, sino también por las repercusiones ambientales y económicas que afectan tanto a visitantes como a la industria local.

El fin de semana, la playa quedó bloqueada al público debido a la acumulación de esta alga marina, que al descomponerse produce olores penetrantes y representa un riesgo para la salud.

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El director de Salubridad de la Municipalidad de Roatán, Sammy Cortés, explicó al medio local que “la playa está totalmente inundada y no es recomendable que los turistas se metan a bañarse”.

La medida se mantendrá vigente hasta que se logre retirar la totalidad del sargazo acumulado, lo que, según estimaciones municipales, podría extenderse entre tres y cinco días, dependiendo de las condiciones climáticas y de los recursos disponibles.

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En la etapa más reciente de la emergencia, la estrategia de limpieza involucra un despliegue coordinado entre el sector público y privado. Personal de mantenimiento de al menos siete hoteles de West Bay y West End participa junto con maquinaria pesada proporcionada por las propias cadenas hoteleras.

Equipos municipales colaboran en el terreno, y las autoridades han solicitado refuerzos a la Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias (Copeco) para acelerar el retiro del alga.

Parte del operativo ha requerido el retiro temporal de la arena en zonas críticas, lo cual permite a la maquinaria operar con mayor eficiencia. Una vez finalizadas las labores de extracción del sargazo, se procederá a reponer la arena retirada.

Pese a la crisis, el flujo de visitantes a Roatán no se ha interrumpido por completo. No obstante, la experiencia de los turistas y la operatividad de los hoteles se han visto alteradas de manera significativa.

Según reportaron las autoridades municipales, al menos siete complejos hoteleros han tenido que suspender todas las actividades acuáticas y recreativas, lo que implica pérdidas directas e indirectas para el sector y para la economía local.

Muchos hospedajes buscan alternativas: varios trasladan a sus huéspedes a otras playas de la isla libres de sargazo para que puedan disfrutar de actividades, lo que incrementa los costos logísticos de operación. El objetivo común es que, con apoyo público y privado, West Bay pueda reiniciar actividades para el final de la semana.

El operativo de limpieza del sargazo en West Bay une esfuerzos de hoteles, municipio y autoridades nacionales para agilizar la reapertura de la playa. (foto: Casa presidencial Honduras)
El operativo de limpieza del sargazo en West Bay une esfuerzos de hoteles, municipio y autoridades nacionales para agilizar la reapertura de la playa. (foto: Casa presidencial Honduras)

Nasry Asfura, desde el Ejecutivo, instruyó la intervención inmediata para contener la emergencia en Roatán, en alianza con el diputado de Islas de la Bahía, Stephen García. Ambos buscan, según informaron fuentes oficiales, agilizar la retirada del material y reducir la afectación turística y ambiental de uno de los enclaves con mayor atractivo internacional de Honduras.

El sector turismo considera este episodio una llamada a la acción en materia de prevención y adaptación. El ministro de Turismo, Andrés Ehrler, subrayó que la irrupción del sargazo supone una “lección” que obliga tanto a la administración central como a la municipalidad y al empresariado —en palabras del funcionario— “a trabajar en un mecanismo de prevención” ante la amenaza recurrente de la llegada del alga.

Ehrler reconoció que ni las autoridades ni los sectores privados “estaban esperando y no estaban preparados” para la magnitud del fenómeno, y observó que la actual emergencia sitúa definitivamente el problema en el “mapa” político y empresarial de la región.

El cierre de la playa de West Bay afecta de modo especial a la franja hotelera más grande e importante de Roatán. Según detalló el ministro, las causas de la llegada intensa del sargazo responden a cambios en el viento y condiciones climáticas extraordinarias que han favorecido el desplazamiento de los bancos de algas hacia la línea costera.

Como destacó Ehrler, “la presencia de esta alga marina es un fenómeno que se ha convertido en un problema para los países que tienen playas en el Caribe”. Añadió que, aunque el operativo actual aspira a limpiar el área en un plazo de hasta cinco días, la aparición de nuevas oleadas de sargazo no puede descartarse mientras los vientos mantengan su curso hacia Roatán.

El impacto ambiental no sólo se concentra en los malos olores y la alteración del paisaje: el proceso natural de descomposición del sargazo modifica la calidad del agua, pone en riesgo a especies locales y disminuye la percepción de seguridad sanitaria entre los visitantes.

La crisis por sargazo obliga a los hoteles de Roatán a trasladar a sus huéspedes a otras playas, encareciendo los costos operativos del sector turístico. (Foto: casa presidencial Honduras)
La crisis por sargazo obliga a los hoteles de Roatán a trasladar a sus huéspedes a otras playas, encareciendo los costos operativos del sector turístico. (Foto: casa presidencial Honduras)

La afectación provocada por este fenómeno no se limita a la experiencia turística inmediata, sino que también plantea interrogantes sobre los mecanismos de monitoreo y actuación frente a futuros episodios similares.

Para el ministro de Turismo, los acontecimientos recientes muestran la urgencia de definir protocolos claros que permitan actuar rápidamente ante la llegada del alga. Lo expresó con énfasis: “Hay que tener prevención cuando la marea y la ruta de la corriente interoceánica por los vientos”.

El fenómeno del sargazo configura actualmente uno de los grandes desafíos ecológicos y económicos para los países costeros del Caribe. En el caso de Roatán, este evento refleja la vulnerabilidad de destinos turísticos altamente dependientes del ecosistema marino y resalta la necesidad de invertir en monitoreo, adaptación y estrategias conjuntas entre las distintas instancias de gobierno y los actores privados.

Según puntualizó Ehrler, la experiencia actual debe fomentar el diseño de acciones preventivas y la capacidad de adaptación al cambio climático, elementos centrales para garantizar la proyección internacional y el flujo constante de turistas que sostienen la economía insular.

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