Estados Unidos se disculpa por deportar a universitaria hondureña

La admisión ocurrió durante una audiencia celebrada en una corte federal de Boston, Massachusetts, donde un representante del Departamento de Justicia reconoció que la joven fue deportada pese a que existía una instrucción judicial que ordenaba mantenerla en territorio estadounidense durante al menos 72 horas para permitir un análisis legal adicional de su caso.

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La joven fue deportada pese
La joven fue deportada pese a que existía una instrucción judicial. (Foto: Redes Sociales)

La expulsión irregular de Any Lucía López Belloza, una joven estudiante hondureña de Babson College, ha puesto en el centro del debate jurídico de Estados Unidos las garantías del debido proceso en procedimientos migratorios y la responsabilidad de las autoridades frente a órdenes judiciales explícitas.

La joven, de diecinueve años, fue deportada a pesar de una orden vigente que prohibía cualquier acción migratoria mientras se revisaba su situación legal, un hecho que el propio gobierno estadounidense reconoció como una violación y por el que ofreció una disculpa formal en una sede judicial.

Actualmente, López Belloza se encuentra en Honduras, donde reside junto a su familia y continúa sus estudios universitarios de manera remota.

Los documentos presentados ante el tribunal federal informan que la joven no está bajo custodia y puede desplazarse dentro de la región centroamericana.

La joven esta residiendo en
La joven esta residiendo en Honduras, junto a su familia. (Foto: Redes Sociales)

Entre las opciones planteadas en el proceso judicial figura la solicitud de una visa estudiantil u otro permiso migratorio que le permita regresar a Estados Unidos y retomar sus clases de modo presencial, pero hasta el momento no existe ninguna resolución oficial que avale su reingreso.

El caso se encuentra todavía bajo revisión. El juez federal que preside el proceso describió la expulsión como “un fallo grave en el cumplimiento de una orden judicial”, aunque pospuso su decisión sobre las eventuales consecuencias legales.

Según los registros, el magistrado requirió explicaciones sobre los protocolos internos que desencadenaron la deportación y puso énfasis en la necesidad de estudiar cómo se gestionan las notificaciones judiciales dentro de los procedimientos migratorios.

El conflicto se originó cuando la estudiante fue detenida el 20 de noviembre de 2025 en el aeropuerto internacional Logan de Boston. Se dirigía a Texas para visitar familiares por el feriado de Acción de Gracias, conforme a documentos judiciales.

ARCHIVO – Atribuyen el episodio
ARCHIVO – Atribuyen el episodio a “una falla administrativa". (AP Photo/Julia Demaree Nikhinson, Archivo)

Al día siguiente, un juez federal ordenó la suspensión de cualquier deportación y determinó que López Belloza debía permanecer en Estados Unidos mientras se analizaban los recursos de su defensa. Sin embargo, el 22 de noviembre se concretó su traslado a Honduras, omitiendo la orden judicial.

Durante la audiencia, Mark Sauter, fiscal asistente que representa al gobierno estadounidense, admitió ante el tribunal que la deportación se realizó en contravención de la orden, y formalizó una disculpa en nombre de las autoridades.

Atribuyó el episodio a “una falla administrativa relacionada con los protocolos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE)”, según figura en el expediente.

A pesar del reconocimiento, el gobierno sostuvo que la remoción de la joven obedeció a decisiones previas: ya en 2016, siendo menor de edad, un juez de inmigración dispuso su expulsión, resolución ratificada por la Junta de Apelaciones de Inmigración en 2017.

Gobierno de Estados Unidos mantiene
Gobierno de Estados Unidos mantiene que la expulsión tuvo fundamento en los fallos migratorios anteriores. (Cortesía)

La defensa de López Belloza respondió que esos antecedentes no invalidaban la orden del juez federal, subrayando que debía ser respetada de forma inmediata y que su incumplimiento vulneró el derecho de la estudiante a “ejercer plenamente el debido proceso”, impidiéndole acceder a las vías legales aún en curso. El juez, por su parte, remarcó que existen distintos caminos jurídicos para rectificar o reconsiderar la situación de la joven, aunque ninguna vía ha sido formalmente adoptada.

Mientras tanto, el gobierno de Estados Unidos mantiene que la expulsión tuvo fundamento en los fallos migratorios anteriores, al tiempo que el tribunal evalúa el impacto institucional y los posibles precedentes que podría sentar este caso respecto del manejo de órdenes de suspensión de deportación y el deber de cumplimiento por parte de las agencias migratorias. El proceso sigue abierto y, de acuerdo con la información judicial, no se ha fijado un plazo definido para la resolución final.