
Fundada en 1511, Baracoa se ubica en la provincia de Guantánamo, al extremo oriental de Cuba, y ostenta el título de ciudad más antigua del país de acuerdo con el Ministerio de Turismo cubano. Con más de cinco siglos de historia, sigue fascinando a visitantes y estudiosos, no solo por su legado colonial, sino por la descripción que realizó Cristóbal Colón en 1492, quien en su diario anotó haber visto “la más hermosa cosa del mundo”. Actualmente, el lugar conserva su magnetismo, mezcla de paisaje natural, cultura e historia.
Una ciudad marcada por la historia y el aislamiento

Baracoa fue la primera ciudad y capital de Cuba, y también la primera sede episcopal en la isla. Su fundación por Diego Velázquez de Cuéllar en 1511 marcó el inicio de la presencia española organizada en el territorio. El trazado urbano aún refleja el pasado colonial, con calles angostas y edificaciones de madera y piedra, muchas de ellas restauradas para preservar la memoria de los primeros siglos.
PUBLICIDAD
El aislamiento geográfico definió el carácter de la ciudad. Durante siglos, solo era posible llegar a Baracoa por mar, debido a las montañas que la rodean y al clima húmedo que caracteriza la región. Esta condición de semi-encierro mantuvo costumbres y tradiciones, y ralentizó la llegada de influencias externas, según detalló Excelencias. No fue sino hasta 1965 cuando se construyó la Carretera La Farola, una obra de ingeniería que permitió la conexión terrestre con el resto de Cuba y facilitó la llegada de visitantes.
Entre los hitos arquitectónicos destaca la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción, donde se resguarda la Cruz de la Parra, una de las reliquias más antiguas del cristianismo en América. Esta cruz, según la tradición y los detalles dados por el sitio VisitarCuba, fue colocada por Colón durante su viaje, y constituye un símbolo de la llegada europea al continente.
PUBLICIDAD
Naturaleza exuberante y cultura viva

La geografía de Baracoa es uno de sus mayores atractivos. El municipio está rodeado por las montañas de la Sierra del Purial y bañado por tres ríos principales: Miel, Duaba y Toa. Estos cursos de agua, junto con la vegetación tropical y el clima húmedo, moldean un paisaje que Colón encontró tan sorprendente que lo describió como un paraíso.
El entorno natural se refleja en la vida cotidiana de la ciudad. Caminos rurales serpentean entre plantaciones de cacao y cocoteros, mientras que el Parque Nacional Alejandro de Humboldt, cercano a Baracoa, es considerado uno de los ecosistemas más ricos y diversos del Caribe. Muchos visitantes llegan atraídos por la posibilidad de explorar senderos, cascadas y playas casi vírgenes.
PUBLICIDAD
Los habitantes mantienen vivas tradiciones culturales y gastronómicas que combinan influencias indígenas, africanas y europeas. La cocina local se destaca por platos elaborados con productos autóctonos, como el cucurucho (mezcla de coco, miel y frutas envuelta en hoja de palma) y el bacán (pastel de plátano verde con carne). Además, la ciudad es famosa por sus festivales y celebraciones populares, que reúnen música, danzas y expresiones artísticas propias.
Un destino único en el Caribe

Pese a su riqueza natural e histórica, Baracoa no ha experimentado un turismo masivo. El acceso limitado en el pasado y la preservación de su autenticidad la han convertido en un destino especial para quienes buscan experiencias diferentes. Los visitantes encuentran aquí un ambiente relajado, lejos del bullicio de otros polos turísticos, y una hospitalidad que sigue siendo una de las señas de identidad de sus habitantes.
PUBLICIDAD
Entre los lugares más visitados se encuentran la playa de Magüana, la montaña de El Yunque (famosa por su silueta plana y visible desde toda la ciudad) y el malecón, desde donde se contemplan vistas panorámicas al mar Caribe y las montañas.
Baracoa es mucho más que un punto en el mapa cubano: es el escenario donde se cruzaron las primeras rutas entre Europa y América, donde la naturaleza y la historia conviven en cada esquina, y donde aún se puede escuchar el eco de la admiración de Cristóbal Colón. Más de 500 años después de aquellas palabras, la ciudad continúa deslumbrando con su belleza intacta y su espíritu resiliente.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
La tragedia del MS Estonia: cómo una falla en la puerta de proa provocó el naufragio que dejó 852 víctimas
El buque se llenó de agua en apenas media hora desde el primer llamado de auxilio, mientras que las bajas temperaturas del mar Báltico redujeron drásticamente las posibilidades de supervivencia

La tragedia de Superga: cómo una densa neblina acabó con el Torino, el mejor equipo del fútbol italiano en 1949
Un accidente aéreo a minutos de aterrizar en Turín mató a 31 personas, entre ellas casi todo el plantel del Grande Torino, y dejó una herida que marcó para siempre la historia del club y de una ciudad entera

A mis 74 años, la alta montaña me puso a prueba: 5 días de trekking desde Tilcara hasta Calilegua entre la puna andina, la selva de montaña y la cultura de Jujuy
El viaje arranca en Salta y sigue con días de prueba en la Quebrada de Humahuaca. Oídos, respiración y ritmo bajo control antes de la primera etapa larga. La montaña espera más arriba

La foto acertijo: ¿Quién es esta niña que cantó a los 16 frente al Papa Juan Pablo II y años después conquistó al mundo con su voz?
Creció en una familia de 14 hermanos en un pequeño pueblo de Quebec y encontró en la música un refugio frente al bullying. A los 12 años compuso la canción que cambió su vida y la llevó, de la mano de su descubridor y futuro marido, a convertirse en una de las voces más famosas del planeta

Encendió los deseos más ardientes en el París de la Belle Époque y terminó sus días consagrada a Dios: la vida de Liane de Pougy
Brilló como bailarina, fue cortesana, princesa y tuvo relaciones con mujeres y hombres que la convirtieron en leyenda. Pero la muerte de su hijo en la guerra dejaría un vacío que ni las joyas ni las pasiones de la carne podrían llenar. La historia de la mujer cuya vida representa la parábola perfecta entre la perdición de la carne y la redención del espíritu



