La figura de Henry Calvin, conocido por dar vida al entrañable Sargento Demetrio López García en la inolvidable, inoxidable y siempre vigente serie televisiva de Disney “El Zorro”, se transformó en uno de los intérpretes fundamentales en la producción que marcó a varias generaciones de telespectadores. La interpretación de Guy Williams como El Zorro fue complementada con el trabajo de un elenco destacado, donde la presencia de Calvin aportó una dosis relevante de humor, simpatía y humanidad al relato.
Entre los personajes habituales de la serie, el del Sargento García se destacó por su afición a la buena comida y bebida, evocando figuras clásicas como el fraile Tuck de la saga de Robin Hood. A pesar de sus intentos ocasionales de aprovechar ciertos beneficios ―como obtener un vaso de vino―, el guion infantil y familiar de la serie supo tratar esas características con sutileza, mostrando a García como alguien influenciable y sencillo, más que un simple objeto cómico.

La relación desarrollada entre García y Don Diego de la Vega -la identidad pública de El Zorro- derivó a menudo en situaciones donde este último empleaba la debilidad del sargento por el vino como recurso para obtener información clave.
Todos los que han visto El Zorro saben que el joven caballero Don Diego sentía simpatía por García, a pesar de la lealtad obligatoria del sargento hacia el Comandante -jefe de la guarnición militar que integraba el personaje de Calvin- y de la constante frustración que le generaba su torpeza para capturar a El Zorro.

El aspecto físico de Calvin, quien medía 1,88 metros y pesaba alrededor de 154 kilogramos, fue fundamental para dotar al personaje de García de una fuerza escénica inolvidable. El propio actor empleó una navaja especial para mantener la característica barba descuidada de su personaje. La verosimilitud de García, según los registros, reside justamente en la dedicación de Calvin para darle vida plena.
Henry Calvin nació con el nombre de Wimberly Calvin Goodman, Jr., el 25 de mayo de 1918 en Dallas, Texas. Sus padres fueron Wimberly Calvin Sr. y Alma Goodman. Durante la niñez, participó activamente en el coro de la iglesia bautista local, destacándose en el canto y logrando oportunidades como solista. Su formación transcurrió tanto en la primaria Winnetka como en la secundaria Sunset de la misma ciudad texana. Inicialmente, Calvin orientó sus estudios hacia el periodismo en la Universidad Metodista del Sur (Southern Methodist University, SMU), llegando a desempeñarse como redactor deportivo en el Dallas Star. Simultáneamente, el canto seguía presente en su vida, pues actuaba como solista en diversos templos religiosos.

Gracias a estas experiencias musicales, Calvin fue obteniendo papeles en compañías de teatro locales. De su propia perspectiva sobre este proceso se recoge la frase: “Supongo que ahí comenzó todo… De repente descubrí que realmente quería dedicarme al mundo del espectáculo y abandonar el periodismo, así que fue exactamente lo que hice”. El año 1939 lo encuentra en Nueva York, donde se desempeñó como solista en el Radio City Music Hall. Sin embargo, debió interrumpir sus aspiraciones artísticas tras la entrada de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial. Calvin se alistó en el Ejército, comenzando como soldado raso y llegando a ostentar el grado de primer teniente en una unidad de artillería de campaña, sirviendo en el frente del Pacífico hasta 1945.
Tras finalizar la guerra, Calvin retomó su trayecto escénico y se instaló en los escenarios de Broadway, logrando papeles destacados. Apareció en obras como The Chocolate Soldier (1947), Sally (1948) y Happy as Larry (1950), y en ese mismo año fue conductor de un programa radial para la cadena NBC. Seguiría desempeñando el papel de Big Ben, presentador de circo en el programa infantil Howdy Doody en 1952. El mayor hito de su etapa en Broadway fue su interpretación como el Gran Visir de la policía en el musical Kismet (1953-1955). Durante ese período, en paralelo a su trabajo teatral, participó activamente en proyectos radiofónicos, televisivos y cinematográficos.

La transición definitiva al mundo audiovisual se produjo tras varios papeles entre 1948 y 1953 como actor de reparto, lo que lo llevó a firmar contrato con United Artists y mudarse a la costa oeste de Estados Unidos. En 1956 actuó en Crime Against Joe y en el western The Broken Star, junto a Howard Duff. Sin embargo, el salto definitivo al reconocimiento internacional vino de la mano del papel del Sargento Demetrio López García en la serie El Zorro.
Los admiradores de la serie pueden recordar con claridad que Henry Calvin exhibía, además de su perfil actoral, una potente voz de barítono. En la serie, sus cualidades vocales quedaron plasmadas en momentos musicales junto a otros miembros del reparto. Uno de los duetos más recordados es el tema “Tamales”, interpretado junto a Barbara Luna y disponible en plataformas digitales. Sobresalen también presentaciones como “I Am Because I Think So” y “The Commandante Song”, esta última remitiendo a las experiencias del actor en el musical Kismet.

Pese a la cancelación de la serie semanal, Calvin participó en cuatro relatos adicionales de Zorro para la programación Disney’s Wonderful World of Color en 1960 y 1961. Además, estuvo presente en producciones cinematográficas junto a otros compañeros de elenco, tales como Toby Tyler, or Ten Weeks with a Circus (1960) y Babes in Toyland (1961).
En su vida privada, Henry Calvin contrajo matrimonio en dos ocasiones. Su primera esposa fue Jeannette Galloway Franklin, unión que culminó antes de 1946. El obituario de Franklin en el Dallas Morning News del 6 de julio de 2012 mencionó: “Estudió canto en la Escuela de Música SMU hasta 1940. Su voz, de tipo ‘soprano Puccini’, fue elogiada por muchos. Su primer matrimonio fue con Wimberley Calvin Goodman, Jr., nombre de nacimiento de Henry Calvin, con quien se casó en la Iglesia Episcopal de la Transfiguración el 24 de septiembre de 1940 en Nueva York. Allí vivieron dos años mientras ambos estudiaban canto”. Posteriormente, Calvin se casó con Edna Frances Black en 1947, después de conocerla compartiendo un paraguas bajo la lluvia. Esta segunda unión se mantuvo hasta el fallecimiento de Edna en 1962.

En su faceta televisiva durante los años ’60, Henry Calvin fue invitado recurrente en programas emblemáticos como The Dick Van Dyke Show, donde su personificación de Oliver Hardy fue celebrada junto a la interpretación de Stan Laurel por parte de Van Dyke. También tuvo participaciones en Petticoat Junction, The Man from U.N.C.L.E. y The Girl from U.N.C.L.E.
En el ámbito cinematográfico, regresó a la gran pantalla como The Fat Man en la reconocida película Ship of Fools (1965), bajo la dirección de Stanley Kramer. Sus últimas apariciones televisivas fueron en The World: Color It Happy (1967) y Mannix (1971).
Entre sus intereses personales destacaba la afición por la lectura de libros recién publicados y un gusto diverso por la música, que abarcaba desde el jazz y la música clásica hasta la ópera.

A principios de la década de 1970 a Calvin se le diagnosticó cáncer de garganta. Por invitación de su amigo Guy Williams, realizó un viaje a Buenos Aires, Argentina, en julio de 1973, para participar de varios programas debido al éxito que tenía en el país la serie que se emitía desde 1968. En aquella ocasión, ambos interpretaron nuevamente a sus célebres personajes de El Zorro y el Sargento García. Debido a su enfermedad había bajado 80 kilos y mostraba un notable deterioro físico. Pasó sus últimos días en Texas junto a su esposa y falleció el 6 de octubre de 1975, a los 57 años, hace medio siglo.
Últimas Noticias
100 hamburguesas, una noche de radio y un debut legendario: la historia detrás del ritual secreto de Elvis que unió a Memphis
El lanzamiento radial de That’s All Right desató una celebración inesperada entre amigos, fans y equipo técnico, dando origen a una costumbre nocturna que acompañó cada nuevo logro del Rey del Rock en sus primeros años

La abrupta caída de Aaron Hernández: de super estrella de la NFL a convertirse en un criminal preso de una enfermedad
Fue uno de los ala cerradas más prometedores de la liga pero vio como su carrera se desmoronó tras un crimen y una feroz condena

“Señor Watson, venga aquí”: la historia detrás de la primera llamada de teléfono que cambió el mundo para siempre
El 10 de marzo de 1876, Alexander Graham Bell logró transmitir la voz humana por primera vez entre cables eléctricos. Su invento, fruto de años de experimentos, transformó la comunicación

La confesión del asesino de Martin Luther King: su historia criminal y la búsqueda que involucró a cientos de agentes del FBI
En marzo de 1969 James Earl Ray admitió haber matado al líder de la lucha por los derechos de las personas negras. Tres días más tarde se desdijo. Cómo fue su fuga y su muerte en la cárcel

La enfermedad de la orina dulce, el caso del paciente cero y la primera inyección de insulina: la historia del “milagro de Toronto”
Leonard Thompson tenía trece años y pesaba 29 kilos cuando ingresó al Hospital de Toronto, en diciembre de 1921, en brazos de su padre y en una fase crítica de su diabetes. Tuvo suerte de coincidir en tiempo y espacio con un cuarteto de médicos que ensayaba respuestas a una enfermedad que tenía una letalidad del cien por ciento. La diabetes, su historia, la polémica entre los científicos y lo que aún no se sabe


