Programa Guatemaltecos por la Nutrición confirma descensos significativos en desnutrición infantil

Un equipo encabezado por la economista María Sophia Aguirre verifica que los primeros resultados muestran un descenso notorio de casos agudos y crónicos, con miras a replicar el modelo en otras regiones del país

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Una madre y dos niñas guatemaltecas, con trajes tradicionales, comen en una mesa de madera. Sus platos incluyen arroz, frijoles, pollo frito y aguacate.
Una madre guatemalteca y sus dos hijas, vestidas con trajes tradicionales, comparten una comida nutritiva con arroz, frijoles, aguacate, plátano y papaya en su hogar. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El proyecto Guatemaltecos por la Nutrición avanza hacia su segundo proceso de medición de impacto en Guatemala, con el objetivo de verificar la sostenibilidad a largo plazo de los esfuerzos por combatir la desnutrición en el departamento de Huehuetenango. La evaluación actual es encabezada por la economista María Sophia Aguirre, profesora emérita de la Universidad Católica de América en Washington y presidenta de la Catholic International University, según informó la agencia EFE.

El equipo auditor, bajo la dirección de Aguirre, realiza el levantamiento de datos en varias zonas de Huehuetenango, una de las regiones más afectadas por la desnutrición en el país centroamericano. La intervención abarca los municipios de Cuilco, La Libertad y La Democracia, donde el segundo año de intervención está siendo evaluado, y los municipios de Santa Eulalia y San Pedro Soloma, donde se analizan los resultados del primer año de operaciones. Además, se establece una línea de base técnica en Chiantla, municipio fronterizo con México.

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Durante el primer año de implementación en Cuilco, La Libertad y La Democracia, la iniciativa logró reducir la desnutrición aguda a prácticamente cero, partiendo de una línea de base del 6%, según datos proporcionados a EFE por la académica. En el mismo periodo, la desnutrición crónica descendió del 26% al 9% en la región piloto, una disminución considerada drástica por el equipo auditor.

Una niña pequeña con cabello claro y vestido tradicional se sienta descalza en el suelo de tierra, junto a un cuenco metálico vacío, con una pared azul desgastada detrás.
Una niña con signos de desnutrición se sienta en el suelo junto a un cuenco vacío en una vivienda humilde de Guatemala, reflejando la grave crisis alimentaria que afecta a la niñez del país. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los ejes clave de acción del programa

La iniciativa, impulsada por el grupo empresarial Castillo Hermanos, fue lanzada hace poco más de 4 años y propone un modelo integral para romper el ciclo de pobreza y desnutrición. El enfoque metodológico de Guatemaltecos por la Nutrición contempla 6 ejes de acción: atención primaria en salud, acceso a alimentos, soporte nutricional, agua y saneamiento, crecimiento económico y desarrollo infantil temprano.

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Según explicó Aguirre, la sostenibilidad del proyecto depende del compromiso comunitario bajo un esquema de selección voluntaria. “No se trata de tratamiento, sino de acompañamiento. Es no querer ser asistencialista, sino trabajar juntos, de acuerdo con la dignidad humana y el principio de subsidiariedad, que es lo que funciona en el tiempo”, declaró la economista en entrevista con EFE. La participación activa de las autoridades locales y de las familias se configura como un elemento clave para la viabilidad de las intervenciones, según los auditores.

La dinámica promovida por el sector privado ha generado un efecto multiplicador en la conducta social dentro de la región. Los hogares que han incorporado nuevas prácticas de higiene y preparación de alimentos comparten sus experiencias en espacios comunitarios, como las piletas públicas de lavado. Este intercambio ha propiciado que comunidades inicialmente reticentes decidan sumarse al programa tras constatar la reducción de enfermedades diarreicas infantiles y el consiguiente ahorro económico en medicinas, detalló EFE.

Con la mirada puesta en el tercer año de operaciones en la zona inicial, el programa proyecta fortalecer el acceso a alimentos mediante proyectos agrícolas sostenibles y aumentar la formación técnica de jóvenes en competencias laborales adaptadas a la economía regional. El propósito es contribuir a mitigar la migración forzada hacia Norteamérica, una problemática persistente en el área.

Desde 2022, la inversión destinada por la firma Castillo Hermanos al programa asciende a USD 15 millones. En su medición inicial, los resultados reflejaron un impacto positivo sobre la reducción de la desnutrición en los municipios asistidos, de acuerdo con la información proporcionada por EFE. Los datos recabados durante la presente auditoría servirán para determinar si el modelo es sostenible en el tiempo y si puede replicarse en otras regiones del país.

Un programa intensivo pone en marcha mecanismos focalizados para atender problemáticas complejas y asegurar la recuperación de niñas y niños afectados (Foto cortesía MAGA)
Un programa intensivo pone en marcha mecanismos focalizados para atender problemáticas complejas y asegurar la recuperación de niñas y niños afectados (Foto cortesía MAGA)

En 2023, la Encuesta Nacional de Salud Materno Infantil (ENSMI) 2023, elaborada por el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social, reportó que la desnutrición crónica en menores de 5 años se mantuvo en torno al 46% a nivel nacional, una de las más altas de América Latina.

“Esperamos que este año sigamos mejorando y que se restaure y estabilice la situación”, puntualizó Aguirre. Según indicó la académica a EFE, el equipo auditor continuará el monitoreo en campo para verificar la permanencia de los avances y la consolidación del modelo integral en las comunidades de Huehuetenango.

Por su parte, el gobierno guatemalteco ha desarrollado el programa nacional ‘Nutrir es Avanzar’, una intervención nacional que busca prevenir y reducir la desnutrición aguda en la niñez, situando el cuidado de la primera infancia como eje prioritario.

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