El gobierno de Guatemala inaugurará base militar en Petén para reforzar frontera con México

La nueva instalación militar buscará promover la seguridad territorial y la protección medioambiental en la frontera occidental, priorizando la vigilancia ante delitos como el tráfico ilícito y los riesgos asociados a organizaciones criminales

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El gobierno de Guatemala inaugura
El gobierno de Guatemala inaugura una base militar estratégica en Petén para combatir el narcotráfico y proteger la Reserva de la Biósfera Maya. Cortesía: Secretaría de Comunicación Social de la Presidencia (Imagen Ilustrativa Infobae)

El gobierno de Guatemala avanza en la inauguración de una base militar estratégica en la región fronteriza de Petén con México, una acción destinada a combatir el narcotráfico, el tráfico de personas y fortalecer la protección de las áreas naturales, en particular la Reserva de la Biósfera Maya.

Esta iniciativa, detallada por el presidente Bernardo Arévalo, busca consolidar la presencia estatal en un territorio donde, según las autoridades, los grupos criminales han operado con impunidad y han puesto en riesgo la riqueza natural y la seguridad nacional.

En declaraciones recogidas recientemente por LupaGT, el presidente Arévalo afirmó que la construcción de la base responde a la necesidad de establecer un centro operativo militar completo para controlar una región que “anteriormente era territorio libre para tráficos también”. El mandatario especificó que la base estará lista “en cuestión de unos dos meses” y funcionará como el núcleo de actividades militares y de protección ambiental, incluyendo la colaboración de guardias forestales enfocados en la seguridad del área.

Arévalo también subrayó que esta Brigada de Operaciones de Selva trabajará coordinadamente con la antigua base de Perenco, ahora reconvertida en puesto de vigilancia.

Ubicada a unos 500 kilómetros al norte de la Ciudad de Guatemala, la nueva unidad militar tendrá el objetivo de controlar tanto las rutas fluviales como terrestres en el oeste de Petén, resguardando así una de las fronteras más vulnerables del país.

El despliegue incluirá tecnología y equipos específicos para patrullaje en zonas de difícil acceso, labores de cooperación internacional, asistencia humanitaria y participación en la gestión de desastres, según describió Bernardo Arévalo. La construcción y equipamiento corre a cargo del Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Guatemala.

La Reserva de la Biósfera
La Reserva de la Biósfera Maya, con más de dos millones de hectáreas, enfrenta amenazas como el narcotráfico, incendios forestales y apropiación ilegal de tierras. (Captura Google Earth)

La creación de esta infraestructura responde a una situación crítica: en los últimos años, diversas entidades públicas y organizaciones civiles han advertido sobre la desprotección de la Reserva de la Biósfera Maya, la mayor área natural protegida del país, con más de dos millones de hectáreas y que representa una quinta parte del territorio guatemalteco.

Factores como la ganadería extensiva, la apropiación ilegal de tierras, el narcotráfico, la tala ilícita, la caza furtiva y los incendios forestales recurrentes han puesto en peligro tanto la biodiversidad como los recursos culturales de la región.

La zona del Parque Nacional Laguna del Tigre, donde se localiza la nueva base, es emblemática dentro de este contexto. La presencia reforzada del Estado se suma a los esfuerzos históricos de las fuerzas especiales Kaibiles, reconocidas en toda América Latina por su capacitación en operaciones de selva y actualmente activas en el norte del país. En paralelo, otras unidades como el Grupo Especial de Interdicción y Rescate (GEIR) y las Fuerzas Especiales Navales (FEN) profundizan la lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico, en ocasiones con colaboración internacional.

La nueva base militar operará
La nueva base militar operará en la frontera con México, una de las zonas más vulnerables del país al tráfico ilícito de drogas y personas. (Gobierno de Guatemala)

El tráfico ilícito en la frontera con México incluye desde cocaína hasta armas y personas, generando violentos enfrentamientos y desplazamientos forzados, especialmente en departamentos como San Marcos y Huehuetenango.

Las rutas criminales que transitan por esta región abastecen mercados en Estados Unidos y derivan en constantes pugnas territoriales, impulsadas por la presión y la militarización en el lado mexicano. El presidente Arévalo ha reforzado los patrullajes y el blindaje fronterizo, en respuesta al incremento de la violencia y a la amenaza de expansión de las bandas delictivas del país vecino.

Según registros oficiales, organizaciones criminales obtienen ganancias ilícitas millonarias mediante el contrabando de personas, algunas de las cuales han sido sancionadas a nivel internacional. Ante la presión de estos delitos, la militarización y la cooperación entre fuerzas nacionales continúan siendo una de las estrategias principales de contención.