Graciela Alfano. Foto: Diego García/GENTE
Graciela Alfano. Foto: Diego García/GENTE

Alejada de los medios desde que fue jurado del Bailando 2011 –más allá de algún reemplazo–, Graciela Alfano (65) perdió a su mamá en septiembre de 2014 y heredó más de una propiedad en Mar del Plata.

"Tengo un latifundio. Por eso vengo todos los veranos. Estoy en una casa frente al mar. Y mantengo una rutina muy particular. Me levanto a las cinco y media de la mañana, porque me despierta Benny, este perrito negro que recogí en la escollera el año pasado. A las seis y media estoy en la playa y me quedo hasta las nueve, que no hay nadie. Después duermo, almuerzo y hago una siesta, para disfrutar de la casa a la tarde. Y a las nueve de la noche ya estoy debajo de las sábanas", asegura la actriz, acompañada por una pareja más joven a la que define como "mis amigos". Aclara que son quienes la ayudan a manejarse desde que tuvo el accidente (se rompió la rodilla en septiembre cuando un perro la embistió mientras corría por Av. del Libertador).

Graciela Alfano. Foto: Diego García/GENTE
Graciela Alfano. Foto: Diego García/GENTE

Instalada aquí desde diciembre, Graciela grafica su historia con Mar del Plata cuando relata su encuentro con Aldrey Iglesias, el empresario español que apostó a la ciudad. "El otro día me lo encuentro en el shopping que lleva su nombre y me dice: '¿Te acuerdas de mí?'. ¡Cómo no! Y recordamos mi debut, en los ochenta, con Moria", apunta la ex vedette, y agrega sobre sus compañeras de entonces: "Moria se fue para Punta. Estuvimos hablando. Con la Borges estoy en contacto. Viajó a Península Valdés por una película. Y con Mirtha me mandé whatsapps para fin de año".

–¿Hay proyectos de trabajo para 2018?
–Tenía dos contratos en vista. Pero con esto que me pasó no puedo hacer teatro ni televisión. Sin embargo, soy súper positiva. Mi filosofía dice que todo te pasa por algo y te enseña. Básicamente, aprendí que tenía que parar y estar conmigo. El silencio es escucharse. No estar tan atenta al exterior, que a veces te confunde y el personaje te come. Tenemos que poder salir a cara lavada y ser una misma. ¡Tengo 47 años de trabajo! Empecé en el 71. Necesitaba un parate, y análisis, además de rever los vínculos… Yo amo mi trabajo, pero no es mi vida. Lo mío es mi familia, amigos, hobbies y ocios. Mis proyectos, locos o no. La niña joven y narcisista que se saca fotos en la playa, ahora lo hace desde otro lugar. Pasa el tiempo, pero la depresión no entra en mis planes. Soy Sagitario. Voy a viajar a Brasil por cursos muy interesantes, que tienen que ver con lo espiritual… Y no daré más detalles. Son cosas que me van nutriendo. Y quiero hacer surf hasta poder pararme. En resumen, gané calidad de vida.

Graciela Alfano. Foto: Diego García/GENTE
Graciela Alfano. Foto: Diego García/GENTE

–¿Seguís con ese amor internacional que tenías?
–Muchos amores internacionales… Viajo bastante al exterior. Estoy diversificada emocionalmente. Soy muy generosa con mi persona en lo que hace a las experiencias. Lo recomiendo. Como dice la canción, me di cuenta de que "mucho de lo que está prohibido me hace feliz".

Por Ana van Gelderen