Bajo el sol y rodeado de un maravilloso paisaje, Laport completó una jornada inolvidable en la sierra La Vigilancia. Fue su primera vez en las alturas y ahora planea repetir. (Fotos: Christian Heit/GENTE)
Bajo el sol y rodeado de un maravilloso paisaje, Laport completó una jornada inolvidable en la sierra La Vigilancia. Fue su primera vez en las alturas y ahora planea repetir. (Fotos: Christian Heit/GENTE)

Quien conoce a Osvaldo Laport sabe que el contacto con la naturaleza ocupa un lugar inconmovible en su vida. El uruguayo, de 61 años, siempre está en busca de nuevas experiencias que lo sigan nutriendo. Por eso, cuando Rodrigo Esmella (colega en la obra Plaza Suite, de gran éxito en la cartelera marplatense) le propuso escalar la sierra La Vigilancia, ni lo dudó. Por más que nunca se había animado a semejante travesía.

"Confié en Rodrigo y en la empresa MDQ Expediciones, que nos proporcionó toda la seguridad y la tranquilidad para llevarla a cabo. Tengo esa sangre aventurera, así que me atrapó completamente. Es más: ahora me dieron ganas de repetirla y compartirla junto con Viviana (su mujer desde hace treinta y ocho años) y Jazmín (22, su hija)", se entusiasma Osvaldo.

–Es impecable tu estado físico. Uno observa las fotos en lo alto de la sierra y no deja de sorprenderse.
–Ja. Nunca había hecho algo así, y me pareció genial. Ojo: en las imágenes por ahí me ves sin el casco, porque me lo quité para posar, pero no descuidé ni un detalle de seguridad. Todo el tiempo estuvimos atados, con todos los recaudos del caso. La viví como una experiencia en conexión con lo que uno transita por la vida, que es lo sano, lo natural… Y con esta cosa de no despegarse de las raíces, de escapar de lo frívolo. Porque de pronto el medio, consciente o inconscientemente, te lleva a una cosa tóxica.

Esto sirve para no despegarse de las raíces y escapar de lo frívolo. Porque de pronto el medio, consciente o inconscientemente, te lleva a una cosa tóxica

–Vos siempre estuviste en la vereda de enfrente de todo eso.
–Sí, sí… Qué sé yo. Para mí es un privilegio que, a esta altura, ya bordeando los 62, tenga la posibilidad de pasar por la vida, y no que la vida me pase por encima. ¿Se entiende? No quedar estructurado en un sistema y una comodidad que no te permita crecer, aprender.

–Contame qué te pasaba por la cabeza mientras escalabas.
–Confieso que cuando empecé a subir y a mirar para abajo, me daba cuenta de que casi estaba despegándome del planeta.

–¿Un poco de miedo, quizá?
–No, no. Porque estaba con gente que sabía del tema. Me sentía un privilegiado, por el disfrute de aprender una disciplina nueva. Este lugar paradisíaco está yendo hacia Balcarce, en un camino muy bello y accesible. Pensar que después salimos corriendo para hacer la doble función… Aunque el cansancio era bastante, la energía absorbida era tanto o más grande que el agotamiento. Estaba feliz. Hice tirolesa, rapel, de todo.

El uruguayo se animó a todo, incluso a la famosa tirolesa, deslizándose por el cable. (Fotos: Christian Heit/GENTE)
El uruguayo se animó a todo, incluso a la famosa tirolesa, deslizándose por el cable. (Fotos: Christian Heit/GENTE)

ENTRE LAS NUBES. La sierra La Vigilancia –un hermoso predio de 500 hectáreas, perteneciente al sistema de Tandilia– está a cuarenta kilómetros de Mar del Plata, la ciudad donde Osvaldo está haciendo temporada con Plaza Suite. La obra, un clásico de Neil Simon, va de martes a domingos (21.30 y 23.30) en el teatro Santa Fe y cuenta con un gran elenco: Arnaldo André (quien además la dirige), Ana María Picchio, Raúl Taibo, Kitty Locane y Esmella, además de Laport y Viviana Sáez –sí, la mujer de Osvaldo, con quien comparte escenario por primera vez–.

"Era la cuenta pendiente que teníamos con Vivi. Nos conocimos estudiando teatro. Poder trabajar a la par no deja de ser una gran alegría y un aprendizaje, porque estás viendo a la compañera de tu vida en otro rol", comenta Laport. A Esmella, su compañero de aventura, Osvaldo lo dirigió en BeatNik, elogiada obra que retrata a la generación beat estadounidense y que tuvo gran éxito en el Maipo.

Es un privilegio que, ya bordeando los 62, tenga la posibilidad de pasar por la vida, y no que la vida me pase por encima

"Me crié en Capilla del Monte, Córdoba, al pie de las sierras, así que imaginate. A Osvaldo lo conocí cuando armé una coreografía para el Bailando por un sueño, cuando estaba con Macarena Rinaldi. Desde ahí forjamos una relación muy estrecha", comentó Esmella, quien supo participar de ShowMatch como acompañante de Carmen Barbieri y Cinthia Fernández.

Vigilancia, camino a Balcarce, representó todo un desafío para Osvaldo. Contó con la ayuda de profesionales y de su compañero Rodrigo Esmella, un habitué en este tipo de travesías. (Fotos: Christian Heit/GENTE)
Vigilancia, camino a Balcarce, representó todo un desafío para Osvaldo. Contó con la ayuda de profesionales y de su compañero Rodrigo Esmella, un habitué en este tipo de travesías. (Fotos: Christian Heit/GENTE)

Durante un descanso en la escalada, Laport no se olvidó de desplegar una bandera muy especial. Es que el hombre es Embajador de Buena Voluntad del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), una agencia de las Naciones Unidas que dirige y coordina la acción para proteger y ayudar a los refugiados de todo el planeta.

"Voy por los doce años como colaborador y es una causa que siempre tengo presente. El 8 de marzo, en la Ciudad Cultural Konex, se va a realizar el primer festival organizado por ACNUR, donde todos los refugiados del país van a poder mostrar su amplio abanico cultural. Argentina está cursando una patriada grande, con la recepción de refugiados sirios, colombianos, venezolanos… Sería bueno el acompañamiento de toda la sociedad", comenta Laport.

–Osvaldo, ¿cómo lograste, a través de los años y el éxito, mantener los pies en la tierra?
–Creo que viene de cuna. Soy de una familia de un pueblo de laburantes cerca de Colonia, Juan Lacaze, con gran compromiso social. Eso te marca para toda la vida.

–Hoy no es fácil hallar equilibro en el medio.
–Por ahí veo que hay como una exigencia de tener que exteriorizar una opinión, sobre diversos temas, cuando te aborda una cámara. Ahí siento que nace y continúa una división, una confrontación. Fulano dijo esto, Mengano lo otro… ¿Por qué voy a opinar yo? No me parece… Y si alguno pronunció una frase desafortunada, bueno, démosle una oportunidad, no lo crucifiquemos. ¿No te parece?

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