Las olas destruyen viviendas en Long Beach y la ciudad busca recuperar la playa con 317.000 metros cúbicos de arena

El municipio trasladará sedimentos del dragado portuario a la península, donde tres temporales arrasaron la barrera protectora y dejaron propiedades expuestas frente al océano Pacífico

La erosión costera en la península de Alamitos derribó viviendas, pasarelas y defensas de arena en Long Beach (REUTERS/Daniel Cole)
La erosión costera en la península de Alamitos derribó viviendas, pasarelas y defensas de arena en Long Beach (REUTERS/Daniel Cole)
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La península de Alamitos, en Long Beach, California, afronta una erosión que ya derribó viviendas, pasarelas y defensas de arena.

Para recuperar la franja costera antes de un nuevo período de oleaje, la ciudad prevé depositar 317.000 metros cúbicos de arena extraídos mediante el dragado de la bahía.

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El sector más comprometido se ubica en el extremo oriental de la península, frente al océano Pacífico. Allí, el rompeolas construido hace cerca de 80 años para proteger a la Armada y al puerto de Long Beach no contiene las olas que llegan desde el sur.

Los sistemas tropicales del verano empujan el oleaje hacia el norte y lo dirigen de forma directa contra ese tramo de costa, informó Los Angeles Times.

Las autoridades meteorológicas advirtieron sobre corrientes de resaca y oleaje elevado en playas expuestas al sur de California, incluida Long Beach. Newport Beach declaró una emergencia antes de la tormenta ante el riesgo de daños por las condiciones marítimas.

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El rompeolas del puerto no contiene el oleaje procedente del sur hacia el extremo oriental de la costa (REUTERS/Dan Levine)
El rompeolas del puerto no contiene el oleaje procedente del sur hacia el extremo oriental de la costa (REUTERS/Dan Levine)

“Lo que estamos viendo es nuevo para todos”, declaró Todd Leland, director de la Oficina Marítima de Long Beach, en declaraciones recogidas por Los Angeles Times. “Es bastante impactante, tanto emocional como físicamente”.

Tres tormentas dejaron las viviendas sin la barrera de arena

Durante años, la ciudad contuvo el avance del mar con arena trasladada en camiones desde el extremo oeste hacia el este de la playa.

La reposición buscaba conservar una franja de protección entre el agua y las propiedades, con un costo superior a USD 1 millón al año.

Ese mecanismo perdió eficacia después de tres episodios de oleaje intenso. El primero ocurrió durante el fin de semana del Día del Trabajo, cuando el huracán Marie produjo olas de entre 2,4 y 3 metros (8 a 10 pies). Más tarde llegaron los efectos de los huracanes Polo y Rachel, con olas por encima de lo habitual.

La secuencia dejó viviendas frente al Pacífico al borde del colapso, destruyó gran parte de la histórica pasarela de madera de Long Beach y expuso el muro de contención, una situación que los residentes no recordaban haber visto. Así, algunas terrazas se derrumbaron y el agua comenzó a golpear de forma directa las construcciones.

“Ese es un punto de inflexión”, afirmó Leland al diario. “Se pierde toda capacidad de devolver lo que fue arrastrado”. La reducción de la playa también impidió que los camiones alcanzaran las zonas más orientales para descargar arena, por lo que la reposición terrestre dejó de ser suficiente.

La ciudad de Long Beach gastaba más de un millón de dólares al año en el traslado terrestre de arena (REUTERS/Daniel Cole)
La ciudad de Long Beach gastaba más de un millón de dólares al año en el traslado terrestre de arena (REUTERS/Daniel Cole)

Jonathan Warrick, científico costero del Servicio Geológico de Estados Unidos, atribuyó parte del deterioro a la energía del oleaje durante el verano.

“Este verano fue extremadamente energético en términos de oleaje”, señaló al medio. “Por eso, el movimiento de arena fue excepcionalmente grande”.

El dragado aportará 317.000 metros cúbicos para ampliar la playa

La respuesta prevista por Long Beach consiste en dragar la bahía hasta los 6,1 metros de profundidad (20 pies), una tarea que busca evitar que las embarcaciones encallen.

La arena retirada se destinará a reconstruir la playa de la península, en vez de depender únicamente del traslado en camiones.

El proyecto contempla repartir 317.000 metros cúbicos de arena (415.000 yardas cúbicas) a lo largo de la costa. Con ese volumen, la playa sumaría una extensión de entre 30 y 61 metros (100 a 200 pies) desde la orilla. Leland lo definió como la mayor operación de recuperación de arena de la ciudad en hasta 30 años.

Un informe municipal de 2015 advirtió que las bermas de arena no resistirían el aumento del nivel del mar y los temporales (REUTERS/Daniel Cole)
Un informe municipal de 2015 advirtió que las bermas de arena no resistirían el aumento del nivel del mar y los temporales (REUTERS/Daniel Cole)

El Concejo Municipal aprobó la iniciativa en agosto, según un memorando elaborado en septiembre por el director de Obras Públicas de Long Beach.

Las obras tenían inicio previsto para el martes, aunque persistía la incertidumbre sobre si el aporte de arena llegaría a tiempo para reducir los daños ante nuevos temporales.

Un informe de 2015 ya alertaba que la berma no bastaría

Residentes de la península cuestionaron que la ciudad no hubiera buscado antes recursos para instalar arrecifes que disiparan la fuerza de las olas.

Kellie Canning, cuya vivienda de 66th Place se encuentra a pocos metros de casas que caen al océano, afirmó que la situación respondía a “errores humanos” y criticó la estrategia de las autoridades.

La vulnerabilidad del área ya figuraba en un informe municipal de resiliencia climática de 2015. El documento advirtió que la subida del nivel del mar y una mayor frecuencia e intensidad de las tormentas podían superar la capacidad protectora de la berma de arena, incluso si se elevaba su altura.

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