Nueva York quiere mantener el horario de verano permanente y busca acuerdo con estados vecinos

El proyecto aprobado en la legislatura neoyorquina requiere una estrategia conjunta con otras entidades del noreste para asegurar la continuidad en los tiempos oficiales y preservar la integración económica y social de la región

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El proyecto para establecer el
El proyecto para establecer el horario de verano permanente en Nueva York requiere la coordinación legislativa con Connecticut, Nueva Jersey, Massachusetts, Pensilvania y Vermont (Imagen Ilustrativa Infobae)

El estado de Nueva York debate la posibilidad de establecer de forma permanente el horario de verano, una decisión que requiere la cooperación de Connecticut, Nueva Jersey, Massachusetts, Pensilvania y Vermont para evitar confusión en una región caracterizada por su integración económica y movilidad diaria.

Aunque la iniciativa avanza en el proceso legislativo local, su aplicación definitiva está supeditada a una coordinación interestatal todavía lejana.

La propuesta, presentada en el Senado estatal en 2023, busca eliminar los cambios de hora que se realizan cada primavera y otoño en todo Nueva York, incluida la ciudad homónima.

Esto implicaría que la población dejaría de adelantar los relojes en marzo y atrasarlos en noviembre, adoptando de manera permanente el esquema que favorece una mayor cantidad de luz vespertina.

El proyecto ya fue evaluado en dos ocasiones por la Justicia: la primera, en enero de 2025, y la segunda, en enero de 2026, etapas previas a una posible votación final en la legislatura estatal.

Si bien Nueva York cuenta con un proyecto para fijar el horario de verano todo el año, no puede implementarlo de forma unilateral.

La legislación federal exige que cualquier cambio permanente en la zona horaria sea coordinado con los estados vecinos para evitar fragmentación horaria, una condición que la región no ha logrado cumplir hasta el momento.

Cinco estados deben sumarse para evitar un horario fragmentado en el noreste

Más de un millón de
Más de un millón de personas cruzan diariamente las fronteras de Nueva York y estados vecinos por trabajo, educación y comercio, exigiendo coherencia horaria en la región

El núcleo de la discusión reside en la necesidad de que los principales estados del noreste —Connecticut, Massachusetts, Nueva Jersey, Pensilvania y Vermont— adopten medidas similares.

Según la agencia federal responsable de políticas de transporte, el Departamento de Transporte de los Estados Unidos, más de 1.000.000 de personas cruzan diariamente las fronteras estatales por razones laborales, educativas y comerciales.

Esta movilidad constante exige una “coherencia horaria” que permita la sincronización de trenes, aeropuertos, mercados financieros y servicios públicos entre Nueva York y sus vecinos.

En ausencia de normativas conjuntas, cualquier cambio aislado provocaría una fragmentación horaria, con consecuencias inmediatas en la actividad económica y la vida cotidiana.

Aunque legisladores de estos estados han impulsado proyectos para adoptar el horario de verano permanente, ninguno ha logrado convertir la iniciativa en ley. Por lo tanto, incluso si Nueva York aprueba la medida, no podría aplicarla hasta que la región avance de manera coordinada.

Actualmente, la propuesta se mantiene en compás de espera, a la espera de que los estados del noreste acuerden una estrategia común que minimice el riesgo de descoordinación horaria y preserve la eficiencia en las actividades transfronterizas.

Excepciones permanentes al horario de verano en Estados Unidos

La legislación federal prohíbe cambios
La legislación federal prohíbe cambios horarios unilaterales, por lo que Nueva York no puede implementar el horario de verano permanente sin un acuerdo regional (Imagen Ilustrativa Infobae)

En Estados Unidos, el sistema de horario de verano —adelantar el reloj una hora durante los meses más soleados— rige en la mayoría de los estados desde hace décadas. Sin embargo, existen excepciones notorias. Hawaii y la mayor parte de Arizona mantienen el horario estándar durante todo el año.

En el caso de Arizona, la decisión de permanecer en el horario de montaña desde 1968 responde a las elevadas temperaturas del estado: extender la luz solar vespertina incrementaría el tiempo de calor extremo, afectando la vida diaria.

Dentro de Arizona, la Nación Navajo sí adopta el horario de verano, ya que su territorio abarca zonas de otros estados donde la medida es obligatoria.

Por su parte, Hawaii no modifica los relojes desde 1967 debido a su cercanía al ecuador, lo que produce mínimas variaciones en la duración del día a lo largo del año, haciendo innecesario el ajuste.

A estas excepciones se suman territorios como Samoa Americana, Guam, Islas Marianas del Norte, Puerto Rico y Islas Vírgenes, donde tampoco se aplica el horario de verano.

La normativa vigente establece que 48 de los 50 estados estadounidenses adelantan sus relojes una hora el segundo domingo de marzo y los retrasan el primer domingo de noviembre, una práctica que impacta a la mayor parte de la población y la economía nacional.

Qué piensa la sociedad estadounidense sobre eliminar el cambio de hora

El debate sobre la eliminación del cambio de hora cuenta con amplio respaldo ciudadano. Según una encuesta nacional realizada por la empresa demoscópica Gallup en 2025, el 54% de los estadounidenses se manifestó a favor de abolir el sistema actual de cambios de hora, frente a un 40% que lo apoya y un 6% que no expresó una opinión definida.

Este resultado revela una mayoría que percibe inconvenientes en el sistema vigente.

Los principales argumentos en contra del horario de verano giran en torno a los efectos adversos sobre el sueño, la salud y la productividad, especialmente en los días posteriores al ajuste horario.

Diversos estudios difundidos por la Asociación Médica Estadounidense, organización nacional de médicos, han señalado que los cambios de hora pueden provocar trastornos del sueño y un aumento transitorio en los accidentes de tráfico y laborales.

En el plano político, el presidente Donald Trump expresó su postura en diciembre de 2024 a través de la red social X: El horario de verano es inconveniente y muy costoso para nuestra nación, afirmó, comprometiendo al Partido Republicano a impulsar la eliminación del modelo actual.

Trump reconoció la existencia de opiniones divididas, calificando el asunto como un problema 50-50 en 2025, aunque insistió en la necesidad de buscar alternativas que permitan más luz natural al final del día, una de las principales demandas de quienes apoyan la reforma.

Estados y territorios que no participan del cambio de hora estacional

Solo Arizona y Hawaii, junto
Solo Arizona y Hawaii, junto a territorios como Guam y Puerto Rico, mantienen excepciones permanentes al horario de verano en Estados Unidos

Solamente Arizona y Hawaii se apartan completamente del cambio estacional, junto con las dependencias insulares señaladas. Arizona implementó su excepción en 1968 por razones climáticas, mientras que Hawaii abandonó el cambio en 1967 debido a su particular ubicación geográfica.

El caso de la Nación Navajo es singular: mantiene el horario de verano en los condados que administra fuera de Arizona para preservar la sincronización con comunidades de otros estados.

El futuro inmediato: sin acuerdo regional, el cambio no será posible en Nueva York

El horario de verano continuará vigente en Nueva York hasta que se alcance un consenso legal entre los estados clave del noreste.